• Mar. Jul 28th, 2026

Entrevista a Pepita Sandwich: «Mi objetivo con el libro es que cada vez lloremos más por empatía»

Permíteme hacerte una pregunta: ¿Cuánto lloras? Puede ser de pena o de alegría. Yo confieso que lloro menos de lo que me gustaría y es una afirmación que hago tras hablar con la artista Pepita Sandwich.

Pepita Sandwich (Buenos Aires, 1986) es una ilustradora y artista visual argentina que reside en Nueva York. Se formó en Vermont en el Center For Cartoon Studies. Sus trabajos se pueden encontrar en The Washington Post, Vogue, The New York Times, Los Angeles Times y The New Yorker. Lumen ha publicado sus libros Diario de supervivencia (2016), Las mujeres mueven montañas (2019), y, ahora, El arte de llorar (2024), cuya reseña podéis encontrar aquí. Pepita también es profesora de cómics y narrativas visuales.

 

Pepita Sandwich

 

 

Team Up: ¿Cuál fue la principal inspiración de El arte de llorar?

Pepita Sandwich: Desde siempre lloré mucho, desde que nací (como todos), pero en la infancia lloraba mucho y a medida que fui creciendo seguí llorando, quise esconder mis lágrimas, me sentía vulnerable y tuve vergüenza de ellas. En 2020, cuando me mudé de Buenos Aires a Nueva York, estaba sola llorando en un apartamento y decidí plasmar la situación.

Siempre llevo un sketchbook conmigo y empecé a dibujar por qué lloraba y así comenzó mi «diario de lágrimas». Cuando por marzo llegó la pandemia y cerró todo, fue muy difícil para mí porque estaba en un país nuevo cuya ciudad era el epicentro de la pandemia en ese momento y ahí tras llorar mucho más empecé a investigar por qué lloramos los humanos. Descubrí que somos la única especie que llora por emociones y eso fue muy inspirador, además de investigar en qué momento de la evolución conectamos la emoción con las lágrimas. Ahí comencé a desarrollar un libro que mezclara la historia, la ciencia, el arte, lo filosófico de las lágrimas y encadenarlo con mi propia experiencia autobiográfica.

Team Up: ¿Buscabas también darle el punto feminista que ya tenía Las mujeres mueven montañas?

Pepita Sandwich: Sí. Mi trabajo siempre está atravesado por el feminismo porque forma parte de la realidad en la que vivo pero para el apartado de las «lagrimas sociales» quería saber por qué las emociones son algo tabú y asociadas con el mundo de lo femenino, y con el famoso «los hombres no lloran». También veía las lágrimas como una forma de empoderamiento y quería darles el poder, además de tomar la idea de que todos lloramos independientemente del género, hacerlo es algo de ser humanos.

Team Up: Sabiendo de la tradición del dibujo y cómic que hay en Argentina (Como Oesterheld, Enrique y Alberto Breccia, Jorge Zaffino, Eduardo Risso,…), ¿qué te atrajo a ti particularmente de la narrativa gráfica?

Pepita Sandwich: Siempre estuve en contacto con el dibujo, para mí es una forma de meditación e introspección y siempre estuve conectada con el arte visual. Cuando a los 18 años escogí mi carrera, fui por el diseño de moda porque sentía que o bien no era lo suficientemente buena o no había salidas con el dibujo. En 2010 y gracias a las redes sociales empecé a publicar mis cómics online y se empezó a desarrollar mi estilo y mi voz.

Creo que el tipo de dibujo que está unido a la palabra tiene un poder muy fuerte. Con los dibujos se expande el significado de la palabra y puede llegar a más personas.

 

Pepita Sandwich

 

 

Team Up: Estás es una ciudad completamente despersonalizada y donde creo que la salud mental brilla por su ausencia…

Pepita Sandwich: Sí, pero hay tanta gente de tantos países que para mí es una «ciudad del mundo». Aquí pude expandir mi grupo, hacer experiencias y me inspira la importancia que se da a la cultura. Hay mucho arte, museos y aunque esté súper poblada y sea muy cara, está repleta de espacios para el arte.

Está además llena de ruidos, todo va muy rápido pero hay algo curioso y es que me siento cómoda llorando en la calle. Es de las mejores ciudades para llorar porque nadie te mira y entonces de alguna forma la ciudad te abraza y ella te mira.

Team Up: ¿Tuviste alguna barrera en el país?

Pepita Sandwich: Una ya viene predispuesta en que no conoce a nadie y va a un mercado totalmente nuevo. Yo iba como latina y como mujer y en Vermont tuve algunas dificultades culturales. En Nueva York sentí que hay una mayor diversidad pero sí que es verdad que hay que tener contactos. A mí me costó como dos años encontrar agente y entrar en el mundo editorial norteamericano, que fue muy difícil.

 

Test rápido a Pepita Sandwich

  1. Película con la que más has llorado: Titanic, de James Cameron.
  2. Libro con el que más has llorado: El año del pensamiento mágico, de Joan Didion.
  3. Disco con el que más has llorado: Blue, de Joni Mitchell.
  4. Una obra de arte: El Jardín del Tarot, de Niki de Saint Phalle.

 

Pepita Sandwich

 

 

Team Up: Volviendo a El arte de llorar, es muy importante en el libro la salud mental.

Pepita Sandwich: Sí, sobre todo porque para beneficiarse de un buen llanto hay que estar en posesión de buena salud emocional, porque obviamente hay gente que llora mucho y puede estar afectada por la depresión o algún desequilibrio químico, entonces si bien llorar para mí es algo lindo y algo que se puede sentir liberador o una forma de catarsis, hay que intentar estar bien y así beneficiarse de ese llanto. Eso al final tiene un punto de privilegio. Investigando el libro para el apartado de las «lágrimas sociales» tenía el prejuicio de que la gente de países subdesarrollados o en guerra lloraba más y es al revés, son los países que se sienten más cómodos o libres.

Mi objetivo con el libro es que cada vez lloremos más por empatía, bien sea por la situación en otros lugares o porque hay personas que no pasan por un buen momento. El mundo sería un poco mejor porque nos pondríamos en los zapatos de otras personas.

 

Pepita Sandwich

 

 

Team Up: Hay gente que sin ser argentina, lloró de alegría junto al país por ganar el Mundial, ¿cuándo fue la última vez que lloraste de alegría?

Pepita Sandwich: Estas semanas, cuando salió el libro primero en Estados Unidos y luego en España, me emocioné mucho, como siempre me pasa cuando veo una obra terminada. También me emocioné por cosas más personales como estar lejos de mi país, no estar disfrutando de ella con mi familia y amigos.

También recientemente fui al MoMA en Manhattan y hay una muestra de una artista de performance que se llama Joan Jonas y ella a sus casi 90 años hace vídeos que tienen que ver con la naturaleza. Estaba viendo uno que tenía que ver con las ballenas y me puse a llorar porque me parecieron muy hermosas en el océano. Eso me causó Síndrome de Stendhal porque la naturaleza es muy bella y poética.

Aun así, las lágrimas de alegría también esconden una parte de nostalgia y cuando prestamos atención a las lágrimas vemos lo que nos importa realmente. Mira, otra cosa que me pasó es que cuando salió el libro aquí, a mi papá lo operaron en Argentina y yo no pude viajar, entonces estaba muy contenta por el libro pero también un poco triste por no poder acompañar a mi padre y ahí me di cuenta de que también otras preocupaciones que tenemos, como el dinero o vivir tranquilos, igual no son tan importantes, porque cuando lloramos ponemos las cosas en perspectiva.

 

Puedes leer aquí la reseña de El arte de llorar.

Puedes adquirir aquí el libro.

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Christian Nieto Tavira

Amante de los cómics y del arte en general. Adora tanto Marvel como DC. Escribe también poesía y ha publicado algún que otro libro.

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