Hay secretos que deberían permanecer enterrados. Encuentros que nunca deberían haber ocurrido. Verdades que es mejor no repetir en voz alta. ¿Y si te digo que esas 3 frases son toda la sinopsis de Sanctas que vas a tener por mi parte?
No, no me he vuelto loca, pero, este libro es de esos en los que tienes que confiar en alguien que lo haya leído y, tirarte a por él. Por eso, no quiero que leáis la sinopsis, quiero que veáis reseñas, que escuchéis a amigos y, decidáis leerlo. Porque si no, parte de la magia de este libro, la perderás leyendo la sinopsis.
Y, es en momentos como estos cuando más envidio a los escritores. Porque pese a saber que siento y he sentido con Sanctas, es muy complicado ordenar la vorágine de pensamientos y, sentimientos, que esta novela ha suscitado en mi interior. Voy a intentar hacerlo lo mejor posible, pero, no prometo nada. Es realmente una novela muy especial y difícil de describir.
POR LAS CALLES DE EDIMBURGO
Sanctas comienza con el desconocimiento, con la religión decidiendo sobre lo que existe y sobre lo que no. Sobre gente que separa sus pensamientos a favor de su propia verdad y, la gente que se ve sometida a lo que las masas piensan que es la realidad.
Sanctas se sitúa, principalmente, en Edimburgo. Esta parte, ya ha hecho que me enamore de esta historia pues, yo he tenido el placer de estar en esa maravillosa ciudad. La propia experiencia de Patricia sobre el terreno del que narra, hace que nos metamos de lleno entre sus calles y sus edificios. Y, podamos recorrer junto a los protagonistas, esta mítica ciudad y la magia que esconde. Aunque, en esta ocasión, más que magia, esconde secretos y gente dispuesta a cualquier cosa por enterrarlos.
LAS SANTAS
Las Santas son la temática principal de la historia, como bien podéis ver en su título, pero, no es solo eso. Creo que es una reflexión muy grande e importante para Patricia, sobre cómo puede llegar a verse la religión. O, los fanatismos, si somos más específicos. Estas figuras siempre han sido retratadas como personalidades que, de una forma u otra, han destacado, ya fuera con sus obras a la caridad, su trabajo de predicación, y, algunas de ellas, especiales de una forma más allá del entendimiento. A través de visiones o revelaciones, se decía que podían hablar con Dios (o el ente superior en el que queráis creer).
En este caso, la novela se sitúa en un Edimburgo dividido entre aquellos que creen en estas personalidades y, las que no. Y el peligro que se esconde en hablar siquiera de ello. Esta parte, se mantiene en tu cabeza constantemente, reflexionando inconscientemente sobre ciertos temas religiosos y lo que implican.
Y, sin ahondar más en este tema, porque nuestros propios protagonistas van a hacer que sepas, por lo menos, a través de su verdad: Quienes fueron las Sanctas.
AGNES Y RUST
Agnes, es nuestra protagonista. Es una estudiante de la Universidad de Divinidad de Edimburgo. Esconde muchísimos secretos, los cuales, se van revelando de una forma u otra en la novela. Es una persona triste. Huye de su pasado y de si misma. Es muy valiente y cabezona. Y, más que nadie, necesita saber la verdad. No os puedo llegar a describir el sufrimiento que tuve con ella, por todo lo que pasó y de alguna forma, no deja de pasar.
Era una persona rota.
Y las personas rotas están condenadas a la soledad.
Rust, es nuestro protagonista masculino y, de una forma muy especial, su tesis también es la protagonista de esta historia. Es un joven que, quiere demostrar la falsedad de la existencia de las Santas. Esto a supuesto un dolor inconmensurable en su vida y, conocer a Agnes hará que todos sus esquemas se rompan. Nunca se rinde, hasta cuando le piden que lo haga, hasta cuando todo está perdido. Y, siempre solo, aunque este rodeado de amigos que le quieren.
Rust había descendido al infierno y la había traído de vuelta. No le habían importado las causas de su sufrimiento, tampoco las consecuencias. Simplemente lo había hecho.
Agnes y Rust no pueden ser más distintos el uno del otro. Como las caras de la misma moneda, coexisten en el mismo espacio, pero parecen destinados a nunca tocarse. Pero, un error, o no, de Agnes, hace que Rust se interese en una chica que habla de cosas que están prohibidas. Y Agnes, lamentará muchísimo este error. Aunque, pronto, juntos intentarán desenmascarar toda una incógnita existente durante siglos. La chica que tenia que creer en las Santas y, el chico que necesitaba que no existieran, un dúo imposible.
HAMISH, MURRAY Y CUSCÚS
Hamish y Murray, son dos amigos de Rust. No puedo comentaros demasiado de ellos, porque esconden secretos con Rust que vosotros descubriréis muy pronto en la novela, pero, aquí no. Lo que sí que tengo que decir, es que son unos amigos maravillosos. Incluso cuando creen que Rust puede estar equivocado o liándola, ellos están ahí para él. Para protegerlo cuando él no sabe que necesita ser protegido y, apoyarlo cuando no sabe que tiene que ser apoyado. Me enternece mucho la relación de los tres y, como Agnes logra hacerse un huequito en sus corazones, aunque se quisieran hacer los duros.
Cuscús es mi mayor protagonista. El gato de Agnes, es muy perceptivo y protector con ella. Si fuera una novela de fantasía, definitivamente tendría algún poder especial y sería un boss final. En este caso, se queda con ser adorable y achuchable. Definitivamente es el animal de apoyo de Agnes y, sobre todo, su familia.
UN FINAL DEVASTADOR
No puedo dejar de escribiros sin confesar que el final es… devastador. Y lo entiendo, toda la novela se habla de una temática que no tiene final. Que nunca pretendió tenerla. Que te deja pensando, reflexionando y queriendo saber que es lo que tendría que haber sido. Pero, por desgracia, ni la propia Patricia lo sabe. Porque si, me estoy adelantando a la entrevista, pero, me pareció tan impactante, que a falta de poder explicaros más sobre esta novela. Os diré esto.
Porque es de lo poco que yo puedo comentar. Que no os dejará indiferentes, que os dejará queriendo más, pero, sabiendo que nunca lo habrá. Que hay cosas que simplemente son así. Y, para cuando leáis este libro, quiero dejaros uno de los capítulos que realmente va a quedarse con vosotros para siempre: De profundis. Julio de 2009, es casi el final. Tardaréis en llegar, pero, os aseguro que os acordaréis de mí.
Porque una llama podía ser inofensiva.
Pero también podía convertirse en un infierno.
Y devorarlo todo.
SANCTAS: Estudio de una mentira
Y, con todo lo que he contado, no sé si podría recomendar Sanctas a todo el mundo, y no, no porque no me haya gustado. Porque ya habéis podido ver que sí. Si no, porque realmente creo que es un libro muy especifico y diferente, yo misma no sabia que esperar. Yo misma nunca he tenido una relación muy estrecha con nada que tenga que ver con la fe. Pero, sorprendentemente, aquí estoy, diciendo que os tenéis que leer la novela y, decidir vosotros mismos, si matarme o no. Pero leerlo, leerlo y enamoraros.
Porque los personajes podríamos ser vosotros o yo, porque es una temática real, el día a día, porque nos hace reflexionar, nos hace sufrir. Nos hace ver nuevas perspectivas de una forma única, porque Patricia mezcla el pasado y el presente como si fueran uno solo, porque tenemos tesis, periódicos y sus ‘verdades’, porque tenemos muchos secretos y, porque nunca vais a poder olvidar a Agnes y Rust.
A partir de este punto, vais a leer la entrevista que tuve el placer de realizar a Patricia en la Feria del Libro de Madrid 2026. Esta vez, me parece especialmente importante avisaros de los spoilers, porque, creo que Patricia abre mucho su corazón a preguntas que podemos tener al leer su novela y, por tanto, no quería cortar sus alas censurando ciertas partes. Pero, creo que, si has leído Sanctas, sería una oportunidad super buena de poder encontrar alguna respuesta, aunque sea pequeña.
ENTREVISTA PATRICIA IBARCENA
- ¿Por qué has decidido hablar sobre las Sanctas? En cierta forma de la religión, ¿es algo que te toca personalmente? ¿O fue una curiosidad que llego a ti?
Creo que es una combinación de las dos cosas. Cuando yo empiezo un proceso creativo (relacionado con una novela) siempre intento tocar un tema que me interesa. Porque cada una de mis novelas tiene algo de investigación. En Hijos dorados, toqué el tema del derecho (me viene de primera mano porque, yo soy abogada) y, cuando tuve que plantearme un nuevo proyecto y, estuve pensando en los temas que me suscitaban más interés.
Dije: ¿Por qué no hablar de la religión?, porque es un tema que me genera mucha curiosidad, pero, también me toca de cerca porque soy una persona que ha vivido un proceso con la fe con el que mucha gente se puede identificar. Yo crecí en el seno de una familia católica. Mis abuelos maternos eran super creyentes y, yo los acompañaba de pequeña en todo ese proceso (iba a misa, rezaba con ellos). Estaba muy integrado en mi vida.
Pero, cuando crecí me desvinculé de la fe y, ahora que estoy en una edad adulta, la he perdido. La he perdido en un momento de mi vida en el que, tengo muchísimas preguntas para las que no tengo respuesta. Y, cuando busco respuesta, pienso: Ostras, aquí la gente que cree tiene una respuesta. Porque realmente, yo creo que, si la religión existe es porque el ser humano desde sus orígenes tiene preguntas, para las cuales no tiene respuesta y, las necesita buscar en algún lado.
Entonces, yo envidio a esa gente que tiene una fe tan ferviente y confiada. Y, esta novedad nace de ahí. Lo canalicé, a través de, las Sanctas, porque ya tenía el tema y, ahora necesitaba focalizarlo un poco. Es un tema muy amplio y, tenía que concretar. Y fue, cuando se me ocurrió hablar de Santa Rosa de Lima, que es la patrona de Lima, Perú, donde soy yo. Después, fue cuando surgió como poder hablar de ella en la actualidad, porque no quería irme a la época en la que ella vivió. Y, pensé en intentar traer a esta figura a la actualidad.
– Aquí le pregunté a Patricia, si después de este libro, había encontrado sus respuestas.
Creo que estoy en el camino de encontrar una fuente de fe y, no lo digo como creer de nuevo en la fe católica. No tiene por qué ser eso. Más que nada, no sentirme absolutamente vacía y sola en ese aspecto. Porque yo creo, que, cuando la gente habla de religión y de diferentes seres, al final y al cabo, está hablando siempre de lo mismo. No por tener fe tienes que estar asociado a una religión concreta.
- Me gusta mucho preguntaros sobre vuestro personaje favorito, pero, en este caso, son muy peculiares y casi opuestos. Por lo que, prefiero preguntarte, ¿Qué cosas de ti misma has puesto en ellos? ¿O, si tienes algún familiar o amigo del que puedas recordar coger detalles?
Por parte de Agnes: yo creo que esos bucles mentales en los que entra, reflejan muchísimo en los que entro yo. Es una persona que cuando entra en esos bucles, se obceca y se obsesiona con determinadas cosas y no le para de dar vueltas a lo mismo.
Por parte un poco de los dos: la cabezonería y, cuando se obcecan, están dispuestos a todo por defenderlo. Eso también viene de mí, porque, cuando yo quiero algo, estoy pico-pala y no paro hasta conseguirlo. Es un arma de doble filo porque, por un lado, está muy bien porque cuando lo consigues, piensas en todo lo que te lo has currado, pero, cuando no, es una frustración muy grande.
Por parte de Rust (Patricia tuvo que pensar un poco más sobre ello): quizá el hecho de que le cuesta confiar en el resto y, todo lo quiere hacer él mismo. Y, que Murray y Hamish le digan que puede cargar ese peso con ellos, que están ahí. A veces, peco de eso, de creer que puedo yo sola con todo y de querer poder yo sola con todo y, que la gente a mi alrededor me tenga que decir que están conmigo.
- Me has ganado completamente con el worldbuilding de Edimburgo, porque yo he estado allí y, lo ame profundamente ¿Por qué has usado este punto como el epicentro de la historia? Como hay ficción y no ficción, tal vez es porque buscando info, has visto que en Edimburgo parte de esa realidad si ha pasado allí.
Si, estaba buscando una ciudad muy específica. Sabía que el lugar donde tenía que desarrollarse la novela, tenía que cumplir varios requisitos. Primero, la estética: que fuera más gótica, oscura, más dark academia. Después, necesitaba una ciudad que tuviera una universidad de prestigio con una facultad de divinidad. Porque existen. Y, la facultad de divinidad de Edimburgo fue de las primeras y, es muy renombrada. También, necesitaba que estuviera en un país donde la caza de brujas hubiera tenido importancia, porque también se habla de esta parte en la novela. Y, el territorio de Escocia, es de los sitios donde más mujeres han muerto asesinadas de brujería en relación con la ratio de habitantes que había. Y, cuando vi que la ciudad me cumplía todos mis requisitos, fue la escogida.
El contexto religioso me favorecía también con los protestantes y los católicos. Era como que todo se unió para usar esta localización. También, es una ciudad en la que he estado y, puedo volver mientras estoy escribiendo (cosa que ayuda mucho en la escritura).
- Este es tu segundo dark academia, ¿Por qué este género literario? ¿Es porque son los libros que sueles leer o, simplemente te sientes cómoda con su estructura, lo que suelen contarnos?
Cuando lo descubrí como lectora me fascinó, no lo conocía. Y, yo lo descubrí con Todos somos villanos de M.L Rio, y me di cuenta que, como lectora, me daba todo lo que necesitaba. Es curioso, porque cuando yo empecé a escribir y estuve estudiando escritura creativa, todos los proyectos que me salían eran de fantasía. Yo siempre pensé que acabaría escribiendo proyectos de fantasía y, cuando descubrí el dark academia (en una época más adulta), ya no me sentía identificada con la fantasía como escritora.
El dark academia tenía todos los elementos con los que yo sentía que encajaba: el misterio, la tensión psicológica, los personajes grises, toda la ambientación académica, que me encantan porque me encanta todo ese ambiente y perderme por bibliotecas, por universidades… Era como el aire elitista, de poder; todos esos temas juntos, creaban una atmósfera y un subgénero literario que, a mí, me gustaba muchísimo.
Entonces, por eso decidí tirar por ahí. Porque me permitía, como en Sanctas, meterle un punto de especulación también. Me gusta también jugar con textos históricos, con datos, tengo un punto académico. Por lo que, la ficción me permite eso.
- Una cosa que, me gustó muchísimo fue, que el titulo forma parte de la historia en forma de tesis, ¿esto surgió escribiendo? ¿O tenías claro que este libro era a la vez tanto real como ficción? No sé si me explico.
Desde el principio, yo sabía que la novela iba a tener este punto de especulación y, de hecho, fue de lo más difícil a la hora de escribir. Porque quería encontrar el balance perfecto para que el lector estuviera pensando, pero… esto existe o no existe. Que es verdad y que no es verdad.
Lo del título, apareció mientras escribía la novela. Yo sabía cual iba a ser la estructura, sabía que iba a tener el primer capítulo a modo de flashback, después el desarrollo normal de la historia y, que cada parte la cerraba un capítulo en forma de tesis. La tesis, al principio, se llamaba Sanctas: Estudio a través de nuestro tiempo, algo así. Pero, llego el momento de empezar a pensar en el título de la novela y, se me estaba acabando el tiempo. Y, no se me ocurría para nada, hasta que, hubo un día borracha (esto es real, tomando algo con unas amigas) y, tuve una iluminación. Dije: Coño, si he tenido el titulo delante de mis narices, todo el rato. Sanctas.
Cogí el móvil y, le dije a Leo (editor de Umbriel), se va a titular Sanctas. Y, mientras estaba escribiendo, dije: Estudio de una mentira. Y, él me dio el aprobado. Entonces, este es el título de la tesis también.
- Se hace mucha alusión a la culpa, el dolor, la salud mental, al fin y al cabo. ¿Cómo te toca a ti esta parte, personalmente? ¿Por qué crees que era necesaria en esta historia?
Es por varios motivos. No sé por qué y, esto es una realidad, me sale escribir personajes atormentados, que lidian con problemas de salud mental, con cargas… Creo que, porque yo misma he vivido con esto en mi día a día, he tenido que superar determinadas cosas, lidio con ello todos los días. Entonces, son temas que me salen de dentro. Cuando digo que Agnes entra en esos bucles mentales es, porque yo los vivo, y cuando entras en ellos, lo ves todo negro y no consigues salir y es algo muy fuerte. Y, cuando sales del pozo, lo ves todo diferente, asó que, realmente son temas que me tocan muy de cerca.
El tema de Agnes, en concreto, me venía muy bien (porque spoiler), su figura está inspirada en Santa Rosa de Lima. Y, ella esta toda la novela con la duda de, si es realmente una reencarnación de esta mujer o, está loca. De Santa Rosa de Lima se dice que tenía trances y, en estos, podía comunicarse con Dios. Eso o, la teoría es, que era esquizofrénica. Entonces, a la hora de crear el personaje de Agnes basándome en Santa Rosa de Lima, tenía que crear esta doble vertiente. Por eso, refleje esa dualidad, es Sancta o tiene un problema.
Pero, es cierto que, Rust sin tener un posible problema de enfermedad, también lidia con una carga muy grande. Con ese sentimiento de soledad… que, creo que le da a los personajes, una profundidad y, como escritor te da una oportunidad de desarrollarlos muy bonita. Con Rust, también, las autolesiones. Que a veces, todo lo que sientes dentro te excede y, en el fondo, no quiere hacer daño a nadie (se lo hace así mismo) porque no quiere transmitir ese sufrimiento a los demás. Porque cree que él si se lo merece.
- ¿Cuál crees que es el final de Agnes? Se lo que nos das a entender, pero, si tuvieras que escribir un capítulo más. ¿Qué nos dirías, que nos darías?
No sé cómo acaba. No lo sé. A día de hoy, me lo pregunto. ¿Estará viva, estará muerta? ¿Será una Sancta? No tengo ni idea.
– Yo indignadísima le comentaba a Patricia que era una trampa de final.
Ya, porque el punto de la novela, no era cerrar el debate. Para la iglesia, tanto la católica devota como la negacionista, en el fondo, les da igual si las Sanctas existen o no. Es lo que cogen para lograr sus objetivos porque cogieron la figura de las Sanctas como podrían haber cogido cualquier otra cosa. Lo que quieren, es manipular a la sociedad para qué de una forma u otra, consigan sus objetivos.
Entonces, yo como escritor te manipulo hacia un sentido u otro, pero, el objetivo no es acabar y decirte existen o no existen. Es que tú, en base de todo lo que has estado leyendo, te hagas una idea y, consideres lo que creas.
Y, si tuviera que escribir un capítulo más, me iría al pasado.
– Volvemos a la indignación porque, como lector, tú tampoco puedes elegir un final para Agnes, es muy complicado.
Ya tía, yo lloraba mucho cuando lo pensaba de verdad. Pero, es lo que me sale.
- Lectura actual, lectura que recomiendas siempre y próximas lecturas.
Estoy leyendo muy poco (porque estoy con el próximo proyecto) pero, me he empezado un romance que se llama A siete años de ti de Ashley Poston.
Última lectura, que también, voy a recomendar siempre: La mala hija de Pedro Martin, es un thriller nacional que me compré en la Feria del Libro de Valencia, porque no me enganchaba nada y me lo recomendó una amiga.
Y, también, me viene a la cabeza Piranesi de Susanna Clarke, es un libro muy cortito que empecé sin ningún tipo de expectativa (empecé pensando: ¿qué fumada se ha metido la autora? y, acabé pensando que menuda obra de arte).
De profundis clamavi ad te, Domine…
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