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Las mujeres tras las brujas en ‘Las Diurnas’, de Andrea Tomé

«Éramos mujeres antes de que nos convirtiesen en brujas, pero ya nadie se acuerda». La nueva novela de Andrea Tomé, Las Diurnas, explora el género histórico inspirada en los juicios por brujería del siglo XVII. Una historia oscura con tintes góticos que se adentra en la vida de dos mujeres, que podremos conocer desde distintos narradores y diferentes años. Sangre, sororidad y traición. Hablemos de brujas.

Caza de brujas en Inglaterra

A pesar de lo que se tiende a pensar, los juicios por brujería no pertenecen a la Edad Media. La visión distorsionada que se tiene sobre este período, visto como una época oscura y de retrocesos, favorece este falso mito. Lo cierto es que toda esta caza de brujas comenzó a principios del 1400 y se extendió hasta finales del siglo XVIII. Tras varias epidemias en Europa, la población se había diezmado considerablemente y la Iglesia buscaba nuevos herejes a los que poner en su punto de mira. Y éstas fueron las mujeres, que si no se quedaban en casa cumpliendo su papel de madres y esposas, corrían el riesgo de ser acusadas de hacer tratos con el diablo.

En un principio parecían enfocados en todas aquellas que simplemente demostraran inteligencia, o una actitud no apta para lo que la sociedad consideraba. Sin embargo, pronto escaló a un asesinato masivo de mujeres, especialmente si eran pobres, con acusaciones y discursos absurdos de los que no se podían defender.

Inglaterra fue uno de los países que más participó de esto, junto con Alemania. Y fueron los responsables de llevar estas acusaciones, torturas y juicios a las colonias del otro lado del charco. Propiciando así que incluso se instauraran jurados populares que darían pie a una lluvia de acusaciones por rencillas personales.

Los juicios de Bury St. Edmunds

La historia de Las Diurnas se inspira en los testimonios de los juicios de Bury St. Edmunds en 1645. Matthew Hopkins, quien existió de verdad, fue un sanguinario y mentiroso cazador de brujas que mandó a la horca a casi 100 mujeres en tan solo un verano. Aprovechando la desestabilidad política y la agitación social, se adjudicó un título que no le pertenecía y se dedicó a ir por distintos pueblos haciendo de justiciero de Dios. Creándose una imagen para infundir terror y además sacar rédito económico de ello.

Pero esta historia no va sobre él, todo lo contrario. Va sobre todas ellas.

Las Diurnas

Sinopsis

Londres, 1662

Lawrence Skoefield, un joven acechado por una misteriosa enfermedad, comienza a trabajar como aprendiz de encuadernador bajo la tutela del solitario y arisco John Advent, quien insiste en una serie de normas de obligado cumplimiento: cerrar puertas y postigos mientras brille el sol y jamás permitir que entre nadie en la biblioteca.

Cuando dos mujeres son condenadas por brujería en el condado de Suffolk y el maestro Advent recibe un encargo que lo obliga a viajar, la casa se despierta, hambrienta de sol. Las puertas y los postigos se abren, desafiando a cualquier llave. Una mañana, a Lawrence lo despierta el espectro de una joven de melena y ropajes pálidos que lo conduce hasta el manuscrito más valioso y mejor escondido de John Advent.

Bury St. Edmunds, 1645

Avis Crowfoot, una curandera de veintidós años, aguarda su juicio en la cárcel junto a otro centenar de mujeres, todas acusadas de brujería. Mientras esperan, Avis escribe con un ansia insaciable, consciente de que el tiempo se le agota.

Sobre Hintlesham Hall y sus muertos. Sobre la maldición y la sangre que trajo consigo. Y sobre Cecily Darcy. Siempre sobre Cecily Darcy.

Chicas buenas, mujeres salvajes

La historia se centra en contar la vida de Cecily Darcy. Primero desde el punto de vista de su prima, con quien tiene una relación de lo más cercana e íntima, y luego desde primera persona. Y aunque la trama realmente comienza 20 años después de los juicios, el grueso de la historia se centra en ella. Puesto que será el personaje de Cecily quien dé voz a todas aquellas mujeres que acabaron en su misma situación.

Tanto Avis como Cecily, sobre todo ésta última, personifican a una mujer del siglo XVII. Sus inquietudes, sus miedos, todo aquello que no les permitían decir en voz alta y que se confiesan entre ellas. El desconocimiento de sus propios cuerpos, y que cualquier signo fuera de lo común podía llevarlas a la horca. Es la perfecta representación de uno de los períodos más oscuros de la humanidad. En los cuales la mitad de la población estaba en riesgo de muerte solo por existir.

Sin ser demasiado larga, ni perderse en exceso en los detalles, Las Diurnas se convierte en una ligera y apasionante lectura a medida que avanzan sus páginas. Traslada al lector directamente entre los muros de Hintlesham Hall y lo guía junto con las protagonistas en un viaje lleno de amor y muerte. Una excelente novela histórica que te hace querer saber mucho más sobre la época, y sobre todas ellas.

Puedes hacerte con Las Diurnas de Andrea Tomé en este enlace.

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Patri Bop

Editora de vídeo a ratos, friki todo el tiempo

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