Lo cotidiano se vuelve pesadilla ¿Pondrías la mano en el fuego por ella? Pablo Rivero regresa con su nueva novela, La canguro, un domestic noir lleno de adrenalina. La convivencia puede matar.
SINOPSIS
Vivo encerrada con mis hijos desde que nació mi pequeña. Solo salgo en contadas ocasiones. Siempre por el garaje. Protegerlos es mi prioridad, pero necesito ayuda. No va a ser fácil. He de encontrar a la persona adecuada. Una canguro que entienda la importancia de mis normas. Que no haga preguntas. Que no cometa errores. Nadie, ni siquiera mi marido, puede descubrir la verdad. De lo contrario, me veré obligada a actuar.
SOBRE EL AUTOR
PABLO RIVERO. Licenciado en Comunicación Audiovisual, interpretó a Toni Alcántara en la serie de TVE Cuéntame cómo pasó. Ha participado en películas como De tu ventana a la mía, de Paula Ortiz; Proyecto tiempo, de Isabel Coixet; No me pidas que te bese porque te besaré, de Albert Espinosa, o La noche del hermano, de Santiago García de Leániz. En teatro, ha formado parte de montajes como La caída de los dioses, dirigido por Tomaž Pandur; Los hijos se han dormido, dirigido por Daniel Veronese; El sirviente, dirigido por Mireia Gabilondo -las tres en el Teatro Español-; Fausto, también de Tomaž Pandur, para el CDN, o Cortázar en juego, dirigido por Natalia Menéndez en el Teatro de la Abadía, entre otros. Debutó como novelista con No volveré a tener miedo, a la que siguieron Penitencia, Las niñas que soñaban con ser vistas, La cría, Dulce hogar, la novela corta para FNAC El editor, La matriarca, El rebaño y La canguro.

La canguro es un thriller psicológico que demuestra cómo la rutina y lo cotidiano puede convertirse en una auténtica pesadilla. Pablo Rivero, conocido principalmente por su faceta de actor, se consolida como un gran novelista de suspense, explorando la tensión doméstica y los secretos que pueden esconderse tras las puertas de una casa. En las primeras páginas ya se puede ver la sensación de encierro, control y tensión constante dentro de esa. La premisa inicial es simple pero bastante atractiva, una madre, Paula, vive con su marido, Raúl, y sus hijos, Ethan y Martina, y vive prácticamente aislada y se plantea contratar una canguro, pero no puede ser cualquiera, tiene que ser alguien que acepte sus normas, que no haga preguntas y, sobre todo, que no descubra la verdad que oculta.
DIFERENTES PUNTOS DE VISTA
Algo que me ha parecido interesante de esta novela es que se ha narrado desde cuatro puntos de vista diferentes. Al utilizar este recurso, el lector puede observar la historia desde muchas perspectivas, lo que hace que la historia sea más compleja y se mantenga la tensión durante mucho más tiempo. Cada narrador aporta su punto de vista, sus miedos, inquietudes y motivaciones, poco a poco vamos viendo que la percepción de cada personaje es diferente entre ellos, cada uno interpreta la realidad de distintas maneras. Esto hace que el lector también dude y que se mantenga la tensión hasta el último momento. Es un recurso que Rivero maneja con maestría, y que me recordó bastante a La asistenta de Freida McFadden, donde también el suspense doméstico y los secretos familiares son el motor de la narrativa. Sin embargo, La canguro consigue separarse de esta referencia por los giros inesperados y llevando la historia a sitios oscuros y sorprendentes.
Conociendo más en profundidad a los personajes
La protagonista de esta novela es Paula, una madre que vive aislada desde el nacimiento de su hija pequeña, Martina, antes no era para nada así pero el nacimiento de su hija lo cambió todo. Su día a día es una rutina muy marcada por el miedo y la necesidad de sobre proteger a sus dos hijos. No sale apenas de casa, salvo en contadas ocasiones, y cuando lo hace solamente puede salir por el garaje para que nadie la localice. La búsqueda de una buena canguro es el hilo conductor de esta historia, necesita buscar a alguien que cumpla todas las normas que quiere imponer y sobre todo que no haga ninguna pregunta, pues es crucial para que nadie, ni siquiera su marido, conozcan su secreto.
Al estar narrada por cuatro puntos de vista diferentes se aportan distintas perspectivas, esto hace que el lector conozca más profundamente a los personajes y sus motivaciones. En primer lugar, tenemos a la madre, donde vemos la obsesión por tenerlo absolutamente todo bajo control; por otro lado, tenemos a la canguro donde podemos ver el principio una mirada inocente pero conforme pasa el tiempo vemos una sensación de amenaza; en tercer lugar, tenemos al hijo de la protagonista, donde con pequeñas intervenciones nos muestra su punto de vista; y finalmente, un narrador cuyo papel va a ser vital para la historia, introduciendo giros inesperados. Esta construcción narrativa de multiperspectiva es uno de los elementos más fuertes de la novela y mantiene al lector constantemente alerta.
ÁGIL Y DIRECTA
Pablo Rivero utiliza un estilo ágil y directo que favorece la tensión constante. La novela mantiene una atmósfera de oscuridad constante, reforzando el estilo psicológico del domestic noir, es un subgénero del thriller que se enfoca en amenazas que surgen dentro del entorno familiar o doméstico.
Uno de los aspectos más destacados de La canguro es la manera en que los giros de la trama desafían las expectativas del lector. Aunque al principio la historia puede parecer predecible, conforme se desarrollan los capítulos, todo cambia.
UN FINAL SORPRENDENTE
El final de la novela es sorprendente. Es algo que yo personalmente no me lo esperaba para nada y sin duda te deja con la boca abierta y haciéndote preguntas constantemente. En este cierre se resuelve el conflicto, pero, personalmente, me dejó con ganas de saber más, de qué pasa después, por lo que espero que haya una segunda parte donde se profundicen en los secretos sin resolver y en las consecuencias de las acciones de los personajes.
En conclusión, La canguro es un libro donde se combina el suspense, la psicología y el domestic noir muy bien. La narración desde distintos puntos de vista, los giros inesperados, los personajes complejos y el sorprendente final hacen que la historia sea adictiva.
Pablo Rivero tiene un gran talento para conseguir que el lector se meta de lleno en la historia y no quiera parar de leer. Este libro es muy fácil de leer y obviamente adictivo. Personalmente, espero con ansias una segunda parte de este libro donde se exploren nuevos conflictos y conozcamos más profundamente a los personajes.
