Elena Vargas es una talentosa artista sevillana de flamenco pop y balada, reconocida por su pureza andaluza y una voz única y camaleónica. Ganó notoriedad en 2019 al ser finalista del talent show «La Voz» junto a Antonio Orozco y Karol G, lo que marcó un punto de inflexión en su carrera. De familia musical (su padre y tíos son miembros del conjunto sevillano Marisma), antes de presentarse al concurso Vargas ya se había desempeñado como corista para otros artistas.
Irrumpe en el panorama de la fusión del flamenco, desde que se inició en el mundo de la música, ya que ella le aportaba el matiz flamenco a los artistas raperos que iniciaron la fusión a principios del 2000. Es una artista muy versátil, ya que es capaz de combinar fidelidad con innovaciones propias de los nuevos tiempos, participando de manera armoniosa en la renovación del flamenco moderno.
Su primer álbum, «TODO CONTIGO», fue un éxito rotundo, alcanzando el Top Ventas durante dos semanas consecutivas.
FLAMENCO FUSIÓN
En 2024, inició un ambicioso proyecto de flamenco fusión, colaborando con algunos de los mejores compositores y productores de Miami, como Oscarcito y Melymel. Este proyecto se caracteriza por su frescura y originalidad, combinando el flamenco con aires americanos. Además, colabora en el disco de Farruko con su tema «Sahara», consolidando su presencia en la escena internacional.
Sevillana de nacimiento y afincada en la actualidad en Madrid, consolida de este modo aún más su carrera musical que se inició desde bien joven acompañando vocalmente a numerosos artistas del panorama nacional, entre los más destacados, Nolasco, Junior y el rapero Haze, con el que arrasó ventas con la canción “Nadie me entiende”.En agosto de 2024, lanza su primera colaboración con Omar Montes, uno de los artistas más destacados del género urbano en España.
ÉXITO TRAS ÉXITO
En septiembre del mismo año, lanzaba su colaboración con el single «REBELDE», junto a Nanpa Básico, uno de los exponentes más importantes del pop urbano colombiano.Con su habilidad para fusionar tradición e innovación, Elena Vargas se ha consolidado como una figura influyente en la música flamenca y urbana, destacándose por su versatilidad y autenticidad.
El pasado 26 de abril lanzó su nuevo single “Llueve” una canción que combina la esencia del regueton con una potente carga emocional, trasmitiendo el mensaje de que, a pesar de las dificultades de la vida, las flores siempre crecen después de la lluvia.
La producción, a cargo de la reconocida rapera y productora dominicana Melymel, da vida a un tema que resalta por su base rítmica envolvente y su coro pegajoso. Con una letra introspectiva, “Llueve” habla sobre los sacrificios, la resiliencia y el valor de aprender a ser feliz a pesar de las adversidades. La artista nos invita a reflexionar sobre la importancia de los momentos difíciles, los cuales nos enseñan a valorar lo que realmente importa.
“Llueve” no es solo una canción, sino un himno de empoderamiento para aquellos que se han enfrentado a la tormenta y han sabido levantarse. Este sencillo está disponible en todas las plataformas digitales y promete convertirse en un éxito dentro de las playlists de regueton, música latina y tendencias urbanas.
LA ENTREVISTA
–Bueno, primero, enhorabuena, porque todo lo que he escuchado de ti me pareció una fantasía. El foco se pone en ti en el año 2019, al ser finalista del talent show de La Voz, junto a Antonio Orozco y Karol G, así que ¿cómo es para ti llegar a este punto de inflexión?
Pues, la verdad que estoy en un momento en el que he evolucionado mucho desde ese talent. Ahí me cogió eso más joven, estaba más enfocada en el flamenco, y es lo que te digo, ahora es como que estoy fusionando muchos géneros con mi flamenco. La Voz me dio una oportunidad muy buena de conocer a grandes personas, grandes compañeras como Lia Kali.
Mantengo buena relación con muchos compañeros, pero sobre todo también me impactó mucho lo que has dicho, Karol G, ¿no? Personas tan internacionales como Fonsi y ella, y que eran gente tan cercana. Yo me vi en un momento que era más jovencita, estaba muy enfocada en mi flamenco, pero después de ahí, vi un antes y un después a la hora de forjarme. Yo decía si me gusta el reggaetón, si me gusta el trap, si me gusta la electrónica, si me gusta el dembow, ¿por qué no puedo mezclar yo mi flamenco con todo esto?
Y oye, tenemos el disco hecho, pero la verdad es que no ha sido muy difícil encontrar la forma de encajarlo, porque es que el flamenco pega con casi todo y la verdad es que está en auge. A mí me llama mucho la atención cómo se escucha en países como Dubái, o se hacen sesiones de electrónica con mucho flamenco, hasta el mismo David Guetta he escuchado sesiones en las que lanza alguna que otra pista de flamenco.
–Me parece fascinante que vienes de una familia súper musical, o sea, tu padre y tu tío son miembros de un conjunto sevillano, ¿cómo ha influido eso en ti, en tu carrera y en tu vida personal?
Yo me he criado entre palmas, guitarra, cante, pandereta,… Ellos tenían un coro de campanilleros, tenían un grupo de sevillanas, mi madre ha sido cantante de orquesta toda la vida, mi tío es profesor en la Casa de la Cultura de Guitarra. Nos hemos criado en eso. Yo saludaba a mi primo en la parada del autobús con la guitarra colgada en el hombro. Nuestras navidades han sido más ricas o menos, pero han sido ricas en música, en cariño, en alegría.
Entonces eso es lo que a mí me ha hecho coger esta pasión por la música, porque era algo que fluía naturalmente. O sea, no es decir me he propuesto que quiero cantar, es que era algo que ya venía en el ADN.
– Y además es que en muy poco tiempo te has convertido en una figura súper influyente, dentro de la música flamenca, urbana, con mucha versatilidad, con mucha autenticidad. ¿Cómo ha sido esto? Porque claro, hoy en día es muy difícil, sobre todo con un género como el flamenco fusionado, hacer algo distinto y auténtico, así que ¿cómo lo has conseguido?
Fue un riesgo que tuve que asumir, porque mi primer disco fue más flamenco, con líneas de salsa, con baladas, pero era muy flamenco.
Y claro, fue un atrevimiento, porque los primeros temas, recuerdo a mi público de flamenco diciendo “Elena vuelve al flamenco, vuelve a lo tuyo, vuelve a lo mismo”. Pero es que ya no me apetecía volver a lo mismo. Porque ya conocí otra forma de ver la perspectiva musical.
Conocí otro tipo de gente también con la que trabajar, aunque sigo trabajando con mi gente del flamenco. Tengo mi productor de flamenco, que es Barullo, que es maravilloso, y hacemos flamenco, y lo seguiré haciendo siempre. Pero a mí ya no me apetecía seguir haciendo el flamenco sin fusión.
Me apetecía mezclarlo, porque vi que le daba mucho sabor a muchos tipos de géneros que me gustaban, y logré encajarlo, y logré hacerme otro público también. Un público que no era flamenco, que me ha conocido gracias a colaboraciones buenísimas que he tenido, y a temas que he hecho muy buenos. Lo que pasa es que nunca olvido mi línea, y mis valores del flamenco, y mis principios, pero mezclándolo con unas músicas muy bonitas, con unos géneros y con otras culturas también.
Que al final te das cuenta y dices, el flamenco es bonito, pero ¿y el soul? ¿Y la salsa? ¿Y el reggaetón? Que también tiene su rollo. Yo sé que aquí en España muchas veces se va el reggaetón a las letras, pero bueno, es también la letra como le quiera dar, como se quiera enfocarlo. Al final con el pop queda muy bonito, muy elegante, incluso con la electrónica.
– Y bueno, hablemos ahora de este nuevo álbum, que sale a finales de año, y vas cada mes dándonos unas pequeñas pildoritas, ¿qué nos puedes contar?
Pues el disco sale en octubre, el disco va a tener 13 canciones de momento. De momento. Puedo adelantar 13 porque pueden subir a 14 o a 15. Tengo como 30 temas grabados. Lo que pasa es que, bueno, yo he seleccionado los que se han compuesto junto con Melymel.
Hemos propuesto sacar 13 canciones, pero me queda un par ahí en el aire. La verdad es que ya está todo grabado. Solamente me falta una canción, que es una sorpresa muy grande, que es la que me falta por terminar. Y bueno, pues ya estamos ultimando máster, los vídeos están casi todos. Está todo armado y la verdad con mucho cariño, con mucha perseverancia y con mucha mezcla de cultura.
En el disco vais a escuchar de todo. Vais a escuchar trap, vais a escuchar drum and bass, de todo, pero siempre con el toque flamenco.
– Y en cuanto a fechas, giras, ¿hay algo por delante?
Pues de momento, ahora voy a lanzar en julio, el día 4, un EP de electrónica que he hecho también con Melymel y Tribal Cash, que son unas personas súper influyentes en la electrónica.
Ellos son holandeses y en diciembre de 2024 hicimos un camp de 4 días y sacamos 4 temas que los vamos a lanzar ahora en julio. Y no quiero enfocarme en giras, porque como el disco sale en octubre, que es el trabajo completo, que ahí no va lo de electrónica, ahí va lo que es la fusión que yo he hecho. Así que la gira la quiero hacer de cara al 2026, a cuando ya salga el disco.
De momento no quería extenderme mucho en conciertos y cosas, porque creo que la gente necesita primero escuchar lo que yo he hecho y luego ya poder llevarlo al directo, poder hacerlo súper guay y que la gente lo disfrute.
–Imagina que coges un disco que te llevarías tú y se lo quitas al resto de la humanidad, es solo para ti. Solo lo puedes escuchar tú. Nadie más, ¿cuál sería?
Back to Black, de Amy Winehouse. La verdad es que yo era muy de Amy Winehouse. Era muy auténtica y era una persona que no tenía maldad. Tenía una voz que era un privilegio. Y bueno, pues gracias a Dios que nos dejó unos cuantos discos a la humanidad. Pero si pudiera se los robaría a todo el mundo.
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