Diego Sánchez Aguilar (Cartagena, 1974) es uno de los novelistas más interesantes de la literatura contemporánea. Doctor en Filología Hispánica y profesor de Lengua Castellana y Literatura, Sánchez Aguilar ha construido una carrera literaria marcada por lo inesperado y por una gran capacidad para salir de los límites.
En 2016 obtuvo el Premio Setenil al mejor libro de relatos publicado en España con Nuevas teorías sobre el orgasmo femenino. En el ámbito de la poesía, ha sido galardonado con el Premio Internacional de Poesía Dionisia García en 2008 por Diario de las bestias blancas, además de tener otros poemarios como Las célebres órdenes de la noche (2016), La cadena del frío (2020) y El nudo (2023), que fue Premio González de Lama.
Diego Sánchez Aguilar se adentró en la novela con Factbook. El libro de los hechos (Candaya, 2019). Su segunda novela, Los que escuchan (Candaya, 2023), confirmó su consolidación como una de las voces más valientes del panorama literario.
Ahora, con El órgano (Candaya, 2025), Sánchez Aguilar regresa con una novela breve pero de resonancia abismal. La historia de un funcionario enviado a investigar la muerte de un organista y el incendio de una iglesia en un pueblo que tiene mucho de misterioso.
Pudimos entrevistar a Diego Sánchez Aguilar durante la pasada Feria del Libro de Madrid.
Team Up: Háblanos un poco de El órgano y cómo nace.
Diego Sánchez Aguilar: Pues El órgano nace de una forma curiosa, porque viene de mi novela anterior, Los que escuchan. En ella había un personaje que era escritor y se van contando diversos resúmenes y sinopsis de las novelas que escribe él.
Y una de esas novelas que aparecen en Los que escuchan me gustó especialmente. Una vez terminada vi que merecía ser una novela de verdad, no ser solamente una pequeña historia que cuenta un personaje ahí en medio de la otra novela. Me puse a escribirla, de manera que es un juego casi cervantino, porque el verdadero autor de El órgano no soy yo, sino que es el personaje. Ahora se hace realidad la novela bajo mi nombre. Es algo bastante curioso y un juego muy divertido que me apetecía mucho.

Team Up: Es fascinante. Bueno, tanto en Los que escuchan como en Factbook, creo que ha abordado temas como la ansiedad, el colapso climático o las distopías. En esta nueva novela, ¿qué has decidido explorar?
Diego Sánchez Aguilar: Pues es un cambio absoluto. Tal vez por la libertad que me ha dado esa idea de que no era yo quien escribía el libro, sino que lo escribía el personaje de la otra novela. Es un giro muy importante respecto a mis novelas anteriores porque tú lo has dicho, a mí me gusta hablar del presente, de cuestiones políticas, sociales, de la realidad contemporánea.
En cambio, esta novela está ambientada en un pueblecito de montaña que no se dice dónde es, ni siquiera el país. Y en un tiempo pasado, pero que tampoco se dice qué pasado ni en qué siglo.
Realmente de lo que habla, lo que intenta es hacer un mito. Es una especie de reescritura o reinterpretación del mito de Prometeo, que fue el titán que le robó el fuego a los dioses para llevarlo a los seres humanos.
Entonces, he cogido esa idea del mito de Prometeo, como también hizo Mary Shelley en Frankenstein.
Team Up: O si nos vamos al cine, la película El faro de Robert Eggers.
Diego Sánchez Aguilar: Está relacionado, no es que sea una relación directísima, pero sí, además mi novela también tiene, igual que El faro, que a mí me encanta, un punto de terror. Que la película no es realmente de terror, sino que es filosófica, es todo muy opresivo y claustrofóbico.
Esta novela también, es un pueblo muy claustrofóbico, muy pequeño, perdido en la montaña. Yo quería hacer eso, un mito contemporáneo, un Prometeo, diferente al de Mary Shelley, diferente a Frankenstein, pero que también tiene alguna relación con él.
Y hacerlo como una especie de tragedia griega. De hecho hay un coro, como un coro griego, y son los tres picos nevados que rodean, o que encierran, ese opresivo y claustrofóbico pueblo. En la novela se llaman Hermana 1, Hermana 2 y Hermana 3.
De alguna manera también son como las Moiras, esos personajes míticos que tejían la vida de los humanos. En la novela esas montañas vigilan todo lo que sucede, todo lo que dicen y hacen los personajes y lo comentan con el lector, igual que hacía el coro en el teatro griego.
Team Up: Imagino que se sigue la máxima de Sam Peckinpah con Perros de paja, «pueblo pequeño, infierno grande».
Diego Sánchez Aguilar: Efectivamente, sí, también es un tema de la novela, ese concepto cerrado, violento y oscuro que a veces se da en los medios rurales, que los idealizamos mucho. Es bonito el campo pero también tiene lo suyo…
Team Up: ¿Cuál es en sí el argumento de la novela?
Diego Sánchez Aguilar: Lo básico es que llega un investigador a este pueblito de montaña para investigar la muerte del organista de la iglesia.
El protagonista, este organista, lo que quería era captar en una partitura y en su órgano la música de las esferas, aquella de la que hablaba Pitágoras. Él decía que igual que cualquier objeto de la realidad hace un sonido, igual que en un instrumento musical, los planetas en su giro o en sus movimientos de rotación y traslación, que son matemáticamente exactos y regulares, eso tiene que hacer una música, decía Pitágoras. Tiene que haber una música ahí y no la escuchamos por una razón.
No la escuchamos porque está desde que nacemos. En cuanto nacemos empezamos a escuchar ese sonido, pero como está desde el principio, lo confundimos con el silencio.
Y entonces el organista se vuelve un poco loco. Esta es una novela sobre una obsesión. El organista se obsesiona con, como Prometeo, robar ese fuego divino, que no es un fuego sino esa armonía. Se obsesiona con arrancar ese sonido divino para tocarlo en su órgano ante los feligreses del pueblo.
Hay un elemento de terror, yo no lo definiría lovecraftiano, pero sí gótico, porque la novela tiene mucho de homenaje al romanticismo, porque los románticos eran muy prometeicos.
A ellos les encantaba la figura de Prometeo, porque se veían así como artistas. Pensaban que la misión del artista era encontrar la belleza, que era más que humana, y plasmarla a través de sus poemas o pinturas.

Team Up: ¿De qué forma te ha influido la poesía en esta nueva novela?
Diego Sánchez Aguilar: Sí, a ver, la poesía me influye mucho. En El órgano en concreto influye de dos formas.
Cuando hablan las montañas, por ejemplo. Tres montañas no pueden hablar como mortales. Entonces ahí en los capítulos del coro de las montañas, utilizo mi bagaje de poeta y lírico, porque ellas usan un lenguaje poético. Está en prosa, pero muy poético, muy rítmico, con mucha metáfora.
Por otro lado, es una novela completamente oral. No hay narrador, los personajes hablan con monólogos, con lo que es narrativa pero con ese toque teatral.
Y cada personaje tiene su voz completamente diferente, todas con un ritmo.
Esta novela también es un poco como una sinfonía. Hay una serie de solistas que aparecen y cuentan su historia, y luego un coro. Entonces, para mí es muy importante el ritmo, en todos los sentidos, en la narrativa.
Y esa obsesión que tengo por el ritmo puede venir de mi vertiente poética.
Team Up: La novela salió hace poquito, lo has llevado ya a Libros Traperos en Murcia, a La Montaña Mágica en Cartagena o ahora aquí en la Feria del Libro de Madrid, ¿de momento cómo está funcionando?
Realmente no tengo ni idea, todavía es muy pronto. Lleva una semana, realmente, el libro está una semana ahí en las tiendas.
Y bueno, hasta ahora todas las reacciones que he tenido han sido muy positivas. Todas las personas que se han acercado a mí me han dicho que les ha encantado el libro. Me daba un poco de miedo, porque es muy diferente a mis libros anteriores, pero ya la reacción de la gente que me ha leído, que sabe cómo escribo yo, si les ha gustado este cambio de estilo, pues es genial.
Team Up: Y por último, ¿nos puedes comentar algo de lo próximo que vaya a venir? Si estás escribiendo algo nuevo…
Diego Sánchez Aguilar: No, no puedo porque no me gusta nunca hablar de lo que está en proceso. En proceso tengo dos cosas, una novela y un ensayo.
De hecho, el ensayo sí puede tener cierta relación, porque el ensayo es sobre el terror, sobre la figura de Frankenstein, que tiene mucho que ver con esta novela, y sobre la figura de Drácula. Y la novela que estoy escribiendo pues es…una novela. Tengo más cosas acabadas, porque durante estos cinco años que he vivido en Londres, he escrito mucho.
Team Up: Se gestó El órgano en Londres, entonces.
Diego Sánchez Aguilar: Mis tres últimos libros, Los que escuchan, El nudo y El órgano, todos son libros escritos en Londres. Y después de estos tres, tengo otros dos terminados, también de narrativa.
Ya irán saliendo, porque Candaya es un editorial que publica muy pocos libros al año y no pueden publicar un libro mío al año.
Tampoco yo querría publicar un libro al año, porque eso fatiga a la gente, fatiga a los lectores, y si tengo que hacer promoción, yo me muero también de tanta promoción (risas).
Puedes adquirir El órgano aquí.
No te pierdas en nuestro Instagram las últimas entrevistas y fotografías de los eventos que cubrimos.
También te recomendamos nuestro canal de Youtube.
Para más sobre literatura no te pierdas nuestra sección destacada.
