Yo no soy, ni mucho menos, una experta en teatro. He ido a obras que he disfrutado, a otras que no he entendido y a algunas que me han aburrido. “El caso de la mujer asesinadita” es del primer tipo. Y es que, qué increíble es ir a ver una obra y conseguir no solo evadirte por lo bien contada que está, sino, también, reírte.
El Teatro Farándula
En el madrileño distrito de Chamberí, en la calle de Galileo número 98, se encuentra el Teatro Farándula. Una zona muy bien comunicada, ya que se encuentra rodeado por dos paradas de metro: Islas Filipinas (línea 7) y Canal (línea 2).
El teatro es un lugar íntimo, lo cual ayuda aún más a meterte en la historia que te están contando, hasta el punto de parecer que formas parte de la obra. Y este es un gran punto a favor respecto a las salas más grandes, donde el ambiente, al ser algo menos íntimo, fomenta las distracciones.
El Teatro Farándula fue fundado por Charo Bergón, que también es la directora de la obra “El caso de la mujer asesinadita”.
El caso de la mujer asesinadita
Con “El caso de la mujer asesinadita” nos encontramos ante una comedia escrita por Miguel Mihura y Álvaro de Laiglesia. La obra nos cuenta un sueño extraño que tiene una mujer, Mercedes. Esta, al despertar, comprobará cómo aquello que ha visto se empieza a hacer realidad e intentará alterar el destino de la forma que sea.
He de decir que yo no conocía nada acerca de esta obra, pero al final, el ir sin tener demasiada noción acerca de la misma fue un acierto, ya que esperaba sorprenderme y fue exactamente lo que ocurrió.
La obra tiene varios momentos muy divertidos. Y creo que podría hablar en nombre de todos los que estábamos en la sala ese día cuando digo que nos lo pasamos muy bien, porque estoy segura de que fue un sentimiento generalizado.
Como ya he mencionado, la obra está dirigida por Charo Bergón, y su reparto cuenta con seis actores y actrices que consiguen transportarte de lleno al mundo que cuentan. Mercedes, la protagonista, está interpretada por Sara Vizán, mientras que al personaje de Lorenzo, su marido, le da vida Juan Carlos Navas. También encontramos a Carmen Karo en el papel de Raquel, la mecanógrafa, y a Nacho Sirell interpretando a Norton.
Y en un papel algo más secundario pero igualmente fundamental para el desarrollo de la historia encontramos a Marta Herrero Cagigal, que interpreta tanto a Teresa como a Trinidad, y a Alejandro Fernández, que da vida a Renato.
El uso de la luz y el sonido también ayuda bastante a meterte en la historia y en las distintas fases por las que pasan los personajes, por lo que también me parece algo importante a destacar.
Toda la obra en sí misma está muy bien desarrollada y a medida que pasan los minutos te enganchas y quieres saber más y más, pero sí me gustaría destacar el final, que me pareció una maravilla. Creo que cada espectador se llevará su propia enseñanza al salir del teatro, pero para mí es que al final siempre triunfa el amor, sea de la forma que sea.
Otras obras en Teatro Farándula
Además de “El caso de la mujer asesinadita”, el Teatro Farándula ofrece otras obras entre las que destacan “Bajarse al moro” o “El doctor Jekyll y Mr. Hyde”. Todas están incluídas en el programa del mes de julio.
A su vez, el teatro también ofrece clases y talleres. Más información en su página web: https://www.teatro-farandula.com
Conclusión
Cuando salía del teatro escuché por casualidad una conversación entre dos señoras, que hablaban de lo bien que había estado la obra y de sus intenciones de volver. “Yo también voy a volver”, pensé. Porque, en definitiva, es una obra divertida y bien hecha a la que merece mucho la pena ir.
Si te gusta el teatro no sé a qué esperas para ir al Farándula. Y si no te gusta, créeme que empezará a hacerlo con esta obra.
Teatro Farándula: C/ de Galileo 98, Chamberí. Metro Islas Filipinas (línea 7) y Canal (línea 2). @teatro_farandula (Instagram).

