A menudo en la historia aparecen muchos personajes e historias que entran dentro de lo irreal, lo místico. Lo supernatural en definitiva. Cuestiones en las que cada uno es libre de creer si son ciertas o no, de si merece tener fe en ellas o si no son más que fraudes o palabrerías. Alrededor de ellas, charlatanes o aprovechados que usan sus mejores dotes de palabra para sacar provecho y enmarañar a vidas reales. Al mismo tiempo, son tantas cosas las que escapan de nuestro entendimiento y control que al menos requieren de nuestra atención.
Pero, ¿qué pasa cuando lo sobrenatural, lo que no entendemos, tiene una vida cotidiana? ¿Familia, hijos? ¿Cómo afecta ello a una persona que además rechaza aquello con lo que ha crecido? ¿Aquello a lo que ha tenido que amar y ver crecer? El documental Supernatural, del director catalán Ventura Durall (La ofrenda), nos recuerda la historia del televisivo André Malby y nos muestra cómo influyó en la espiritualidad de muchas personas de manera inversa al pasado y traumas que tuvo que afrontar su hijo.
Supernatural – sinopsis y contexto
Rozando el falso documental, con una puesta en escena similar a veces a la ficción, Ventura Durall se enfoca en el lado personal y contradictorio de Malby. Ese lado oscuro que siempre parecen tener los seres diferentes un vez alejados de los focos de la fama. André Malby fue un famoso chamán y sanador espiritual que decía poseer poderes sobrenaturales. El mismo aparece en el documental por medio de imágenes de archivos de televisión en programas de los años 80 y 90 presentados entre otros por Fernando Sánchez Dragó.
Ante este protagonista póstumo, el documental muestra una dicotomía. Por un lado, la actriz Anna Alarcón, creyente en sus poderes y que afirma que fue curada por él cuando era pequeña, quien intenta sin éxito convencer al otro extremo de la ecuación: el propio hijo de Malby, Mathu. Por ese otro lado, Mathu se ha convertido en la antítesis de su padre, médico convencional, científico, que vive tranquilo con su familia hasta que Anna contacta con él para trasladarle un homenaje que van a hacer a su padre y para venderle las grandezas e imposibles que hizo con sus clientes.
Lo supernatural entre las sutilezas y los grises
Lo interesante del documental, un género que difumina las barreras entre real y ficción y que se presta a jugar con falsedades y realidades, es que Supernatural desmonta a Malby centrándose en el terreno personal. Dicho encuentro entre personajes obliga a Mathu a enfrentarse a su propio trauma familiar al tiempo que chocan las creencias esotéricas y mágicas de Anna con las suyas científicas. Un pasado que aún cuesta asimilar con un hombre imperfecto como padre y del que no se reniega del todo ni tampoco de sus posibles poderes.
Ante este debate interesante de la existencia de lo que no entendemos y de poder amar y querer a alguien tan excepcional, Supernatural sin embargo se queda frío y denso en algunos momentos. Aunque puedes llegar a conectar con alguien como Mathu – con Anna cuesta más -, el hecho de que haya mucho tiempo desde que el personaje dejó de tener relevancia y de que es algo poco conocido puede hacer que no sea un tema para todos los públicos ni de fácil acceso. En los mensajes que se dan en el guion también hay más preguntas que respuestas y más sutilezas que confirmaciones en el misterio que rodea a la historia intrafamiliar, lo cual puede resultar en indiferencia hacia su final.
Algo distinto para descubrir un personaje excepcional
Supernatural se estrena el próximo día 5 de diciembre. Con todo y los inconvenientes que puede tener su visionado, resulta un documental llamativo y distinto para poder redescubrir a alguien como Malby. Alguien que habría sido viral si hubiera vivido en un tiempo como el nuestro, y seguramente envuelto en más de una polémica. Un film en definitiva superlativo para pensar, reflexionar y plantearse qué es real, qué supone amar y dónde se puede encontrar esa magia. Y sobre todo, qué consecuencias tiene en nuestra vida.
