Vuelve el terror. Vuelve Ghostface. Y, con él, regresa el pulso del slasher que marcó a toda una generación. SCREAM. En un momento en el que el género mira descaradamente a su propio pasado —ahí está también el regreso de Sé lo que hicisteis el último verano—, Scream 7 se presenta como bálsamo, como un un viejo amigo, un retorno consciente a los orígenes de la franquicia tras el final apoteósico de la sexta entrega que parecía cerrar una etapa a golpe de exceso, sangre y recuerdos.
La saga avanza ahora entre la nostalgia y la herida abierta: la polémica salida de Melissa Barrera y la posterior marcha de Jenna Ortega han sacudido los cimientos de este nuevo ciclo, obligando a replantear el rumbo.Pero en medio del ruido, la promesa es clara: volver a la esencia, a las reglas, al terror auto consciente que hizo de Scream algo más que una saga. El cuchillo vuelve a alzarse, y esta vez apunta directamente al origen del mito: Sidney Prescott.
SINOPSIS
Un nuevo Ghostface aparece en el tranquilo pueblo donde Sidney Prescott (Neve Campbell) ha construido una vida, sus peores miedos se hacen realidad cuando su hija (Isabel May) se convierte en el siguiente objetivo. Decidida a proteger a su familia, Sidney debe enfrentarse a los horrores de su pasado para poner fin a la masacre de una vez por todas.
Un reparto de escándalo
Empezaré diciendo que el cast de Scream 7 me parece tremendamente icónico. Neve Campbell y Courteney Cox como nuestras reinas del terror, sobreviviendo una noche más ¿Se llevará Gale un nuevo puñetazo? Presenta a Isabel May como la heredera del terror. Jasmin Savoy Brown y Mason Gooding son los únicos personajes de Scream 5 y Scream 6 que rescata esta nueva entrega, espero que para una buena razón.
Anna Camp y Joel McHale, dos caras archiconocidas en la industria, el último además rompió los sueños de los fans que pensábamos que Sidney acabó casada con Patrick Dempsey tras el final de Scream 3. Ambos se llaman Mark. Tú me dirás.
Mckenna Grace nos ha robado el corazón últimamente y es un gusto tenerla en la franquicia. Al igual que a Mark Consuelos a quien recordaréis como el temido Hiram Lodge en Riverdale. Y si hablamos de iconos adolescente tenemos que hablar de Asa Germann a quien vimos recientemente en Gen V. A Celeste O’Connor la vimos en Ghostbusters y Madame Web. Completan el elenco Michelle Randolph, Jimmy Tatro,, Sam Rechner, Ethan Embry y Tim Simons
Dentro de la franquicia
Estas semanas he revisionado la franquicia al completo y diré que es fascinante ver como se ha ido adaptando a lo que el público podía pedir de ella. Desde las primeras entregas que resonaban más a cine de culto, la cuarta que disgusta más por norma general y que por desgracia se quedó en tierra de nadie entre la trilogía original y una nueva trilogía (que se quedó en bilogía).
Aún con todo SCREAM es una saga de películas de terror que combinando el misterio con el slasher más clásico ha sabido reinventarse película a película.
Volviendo a ver las primeras cuatro películas sientes que la diferencia es innegable. El suspense, la tensión, la sensación de terror que transmite Ghostface. Simplemente impacta más fuerte película a película. Las he visto varias veces y el contraste es evidente. Antes de ver la séptima entrega esperaba que de verdad Kevin recuperase ese toque. ¿Lo habrá conseguido?
Pecados de la madre
El pasado de Sidney siempre ha estado marcado por muerte y destrucción y ha protegido a su hija de todo eso, cosa que la ha hecho más vulnerable a todo lo que podría pasar en la película. Además la hija tiene la misma edad que Sidney en la peli original, hija que se llama como su difunta mejor amiga, Tatum. Y en una escena vemos como lleva la misma chaqueta que su madre en Scream 2. Todo se conecta en este círculo vicioso de terror y sangre.

Arquitecto del terror
Scream 7 no es solo una nueva entrega: es el regreso creativo más importante de Kevin Williamson a la saga desde sus orígenes.
Creador del guion original de Scream (1996) y responsable del ADN que redefinió el slasher moderno —mezclando terror, humor negro y auto consciencia—, Williamson fue clave en las dos primeras películas, se diluyó en Scream 3, regresó como guionista en Scream 4 y permaneció después como figura tutelar.
Ahora, por primera vez, asume la dirección de la franquicia, recuperando un control creativo que no tenía desde los años noventa y recordando al mentor que le enseñó todo lo que sabe, Wes Craven. Siempre he creído que sería maravilloso tener a Kevin Williamson como director. Conoce a los personajes y la películas como nadie. Es creativo y motivador. Es una leyenda, esta franquicia no existiría de no ser por él.
Su vuelta sitúa a Scream 7 como un intento consciente de reconectar con la esencia original: una mirada afilada sobre el propio género, un tono más personal y el regreso de Sidney Prescott como eje emocional. Más que una secuela, la película se presenta como una declaración de intenciones: Scream vuelve a manos de quien escribió sus reglas.

Si parpadeas te lo vas a perder
De entre todas las entregas de Scream puedo decir sin duda que la séptima es la que más sustos me ha provocado. Su montaje eleva los jumpscares a la potencia. He pegado más de un salto en la butaca, no me escondo. Te mete de lleno en la trama. La película es tramposa, impredecible y es muy consciente del lugar que ocupa para con la franquicia. Sabe lo que le gusta al verdadero fan y se lo regala sin pedir nada a cambio. Además es particularmente gracioso como se burlan de la ausencia de Neve Campbell en la anterior película y reconocen que tendría que haber estado.
Más sangrienta que nunca
Si Scream 6 era mucho más violenta, esta es mucho más sangrienta. Las muertes que vemos hacen que apartes la mirada y des las gracias por acudir con el estómago vacío a la proyección. Tiene la secuencia inicial más larga hasta la fecha y diría que casi la más terrorífica. Y tengo que ponerle un 10 a Kevin Williamson porque como director, esta ha sido una gran puesta de largo, el mejor bautizo que podía tener. Una cinta que a su manera homenajea a la franquicia, que la eleva y que pretende llevarla a un nuevo nivel.
Una SCREAM diferente
Es cierto que en cuanto al tono de la película si que tengo algunos problemas. En determinados instantes sentía que no estaba en una película de SCREAM. Tras la agresiva secuencia inicial tarda bastante en arrancar toda la movida y puntos concretos se siente cómica e ingenua. No digo que sea malo, que la haga peor. Simplemente la hace diferente al resto.
He de confesar que ciertos aspectos realistas de la trama hacen que me desconecte de la misma. Cuando veo películas como Scream necesito que sean una completa alteración de la realidad y lo último que quiero es que me metan elementos que conecten con el presente.
Actualmente Scream 8 se encuentra en producción y estoy deseando saber que nos depara la saga.
Pecados del pasado, sangre del presente: Scream 7 y el legado de Sidney Prescott
En definitiva, Scream 7 es un regreso consciente a las raíces que hicieron grande a la saga: más sangrienta, más auto consciente y emocionalmente anclada al legado de Sidney Prescott. Kevin Williamson toma el timón con pulso firme y demuestra que entiende mejor que nadie las reglas que él mismo escribió, equilibrando nostalgia, brutalidad y homenaje sin dejar de arriesgar en tono y enfoque. Puede que no todo encaje con la precisión quirúrgica de las primeras entregas, pero cuando el cuchillo brilla y el teléfono suena, la esencia sigue intacta.

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