La nueva versión de Oliver Twist, el musical, llega al Teatro La Latina como una adaptación fresca del clásico de Charles Dickens. Esta producción convierte la historia del famoso huérfano en un espectáculo musical. La obra mantiene la esencia emocional del texto original y usa la música para potenciar los momentos más duros y también los más luminosos del viaje de Oliver.
Hace poco Madrid tuvo otra adaptación de Oliver Twist dentro del panorama musical, pero esta nueva propuesta no tiene relación con aquella. Esta producción ofrece otro enfoque, nueva música y una forma distinta de contar la historia. Busca ser más familiar y más directa. Además apuesta por un estilo escénico cercano y sentimental que funciona muy bien en un teatro como el de La Latina.

Sinopsis del musical
La historia sigue a Oliver, un niño que crece en un orfanato donde las condiciones son duras. Allí descubre rápido que la vida nunca ha sido sencilla para él. Tras un conflicto en el hospicio decide escapar y buscar algo mejor. Su camino lo lleva a las calles de Londres donde cualquier decisión puede cambiar su destino.
Pronto conoce a un grupo de chicos que sobreviven como pueden. Allí se encuentra con Hurón, un joven que se convierte en su primer amigo dentro de la ciudad. Ambos intentan luchar contra la miseria mientras buscan un lugar seguro. Oliver quiere una vida digna y sueña con una familia que lo quiera. El musical desarrolla ese viaje sin desvelar su desenlace final.
Interpretación y coreografías
Las actuaciones funcionan muy bien. Los niños destacan con fuerza. Oliver y Hurón hacen un trabajo brillante que emociona desde su primera escena. Son creíbles y naturales. Sientes lo que sienten y entiendes cada gesto. El resto del elenco también está a un buen nivel. Logran que conectes con los personajes y que te preocupes por ellos. La obra transmite cariño por la historia.
Las coreografías llenan el escenario con energía. Están bien trabajadas y se nota la coordinación en cada número. La escena del baile de claqué se convierte en uno de los grandes momentos del musical. Es divertida, vibrante y demuestra la calidad del elenco. Sin duda una de las escenas que más aplausos despierta.

Música, escenografía y aspectos técnicos
Vocalmente el reparto cumple y ofrece interpretaciones sólidas. Cantan bien y transmiten lo que pide cada número. El problema llega con algunas composiciones. Hay canciones buenas que funcionan y avanzan la historia. Pero también hay temas largos y repetitivos que rompen el ritmo. Esos momentos pueden sacarte de la obra y te sorprendes mirando el reloj. No es culpa de los intérpretes, ellos defienden las canciones con entrega. El fallo viene del diseño musical y de la estructura de ciertos números.
Añadir que en nuestra función hubo algún problema con los micrófonos. Detalles técnicos que pueden pasar en cualquier musical. No afectaron gravemente a la experiencia.
La escenografía, aunque sencilla, cumple su función. Construye bien los espacios y crea un Londres humilde pero reconocible. En conjunto el montaje funciona aunque no destaca por su espectacularidad.
Conclusión
Oliver Twist, el musical, es una obra que está bien. No diría que es la mejor propuesta teatral actual en Madrid pero sí es una producción entretenida que se disfruta. La adaptación respeta el espíritu del libro y los niños del elenco sobresalen. Los adultos también ofrecen buenas interpretaciones. Las canciones mezclan temas muy logrados con otros que resultan más flojos. Aun así el conjunto se sostiene. Además no hacen descanso y eso siempre tiene mérito porque mantiene el ritmo y la atención del público.
El musical ya se puede disfrutar en el Teatro La Latina. Si te gusta Dickens o buscas un espectáculo familiar con corazón, esta versión puede ser una buena opción.
Te recomendamos nuestro canal de Youtube.
No te pierdas en nuestro Instagram las últimas entrevistas y fotografías de los eventos que cubrimos.
Para más sobre eventos os recomendamos nuestra sección destacada
