El grunge es un género y un estilo que se ha convertido en icónico a día de hoy. Y tiene una representación mainstream con nombre y apellido: Kurt Cobain. Sin embargo, el éxito comercial de Nirvana llegó tarde a la verdadera escena musical de Seattle. Y es Steve Turner, guitarrista y miembro fundador de Mudhoney, quien nos narra cómo empezó todo en La explosión del grunge. La historia del grunge, contada por alguien que estuvo allí desde el principio.
El inicio: música hardcore y un amplificador usado
A principios de los 80, el punk estaba comenzando a ramificarse en distintos subgéneros. Y el heavy metal predominaba en el ámbito comercial. Pero en algunos barrios de Seattle, una pequeña multitud de jóvenes y adolescentes seguían disfrutando del punk más rudo en conciertos underground de grupos locales. Y cuando Steve Turner vio cómo su colega del skate subía al escenario para telonear a Black Flag, tuvo una revelación:
«Aquello me hizo darme cuenta de que el punk era accesible a todo el que quisiera tocar. No hacía falta ser un virtuoso. No necesitabas mostrar un contrato discográfico. Solo te hacía falta algo de equipo, unos amigos con los que conectaras, y el deseo de montar un ruido infernal».
Y no fue el único que debió pensarlo. Porque entre la llegada de grupos hardcore, y la mezcla del punk y el heavy, decenas de chavales empezaron a formar sus propias bandas. Todos ellos buscando su sonido, con un montón de referentes por todas partes. Entre ellos se conocían, se inspiraban y se intercambiaban. Es en este punto cuando Turner decide fundar los Ducky Boys con tres amigos, una guitarra country y un amplificador de segunda mano. Y es que, como él mismo comenta, aunque cada grupo tenía su visión y su sonido, había algo en ellos que te decía que esa música venía de Seattle y de ningún otro sitio.
Green River y discográficas indie
Para mediados de los 80, muchas de las bandas locales de Seattle nacían y morían en un breve período de tiempo, mientras sus miembros se iban cambiando de una a otra o formando nuevas. Green River fue unas de las pioneras en sacar este sonido grunge, y Tuner nos cuenta cómo surge todo el movimiento mucho antes de que las grandes discográficas se fijaran en la existencia de esta escena. Era algo propio de ellos, de una generación de jóvenes que estaban creciendo juntos y disfrutando de la música. Y estos chavales, algunos de los cuales ni siquiera lo veían como un trabajo a largo plazo o algo a lo que dedicarse en serio, lograron crear algo que ha quedado grabado en la historia.
Sub Pop, un sello discográfico indie, fue el encargado de apoyar y brindar la oportunidad a muchos de estos grupos de poder lanzar sus propios discos e incluso salir de gira. Comenzó sacando recopilatorios donde daba la oportunidad a bandas locales de poder grabar una canción, no solo de grunge, sino de toda la música alternativa que sonaba en Seattle. Aquí comenzaron a aparecer grupos como Soundgarden, Sonic Youth o The Melvins. Pero la esencia residía en que nadie tenía pretensiones de llegar a influir en el panorama general de la música. Y con esta actitud de simplemente querer pasarlo bien, el crecimiento de la escena grunge fue algo orgánico que llegó a su punto álgido a finales de la década.
Fama y heroína
Turner salió de Green River por diferencias creativas con dos de sus amigos e integrantes, Jeff Ament y Stone Gossard, ya que estaba tornando en un sonido demasiado heavy para su gusto. Poco tiempo después, y con otra banda de por medio, Turner y su colega Mark Arm deciden formar Mudhoney. A la vez que sus dos ex-compañeros inician Mother Love Bone y fichan por una discográfica comercial. Esto tengo que destacarlo porque Mudhoney decidieron continuar con Sub Pop. Y al estar con un sello indie que ya conocían, tuvieron la libertad de poder grabar y hacer la primera gira internacional. Y no solo fue algo importantísimo para ellos, sino también para toda la escena de Seattle. Estaban abriendo camino a todos aquellos grupos que irían justo detrás. Hicieron que la prensa inglesa se hiciera eco del nuevo sonido de Seattle. Y cuando comenzaron a dar conciertos más grandes, dieron la oportunidad a grupos por entonces desconocidos como Nirvana, de ser sus teloneros y tocar con ellos.
Para 1990 la música grunge estaba comenzando a atraer mucha más atención de lo que se esperaba. Turner reconoce que nunca probó las drogas duras, pero había un claro problema con la heroína entre los jóvenes. Justo antes de que Mother Love Bone sacara su primer álbum, su cantante Andrew Wood murió de sobredosis. Esta noticia fue un golpe de realidad. Y en el siguiente año, todo comenzó a desmadrarse. Se dieron cuenta de que Mark Arm tenía un problema con la heroína, y relata lo difícil que era conseguir grabar o ir de gira con él mientras trataban de ayudarle a desintoxicarse.
También la fama comenzó a enrarecer la escena. Soundgarden ya estaban haciendo giras con un sello internacional. Ament y Gossard habían conocido a un tal Eddie Vedder con quien formarían Pearl Jam. Y Nirvana estaban empezando a ser extremadamente populares. La ciudad había crecido y había medios generalistas haciendo entrevistas y reportajes para saberlo todo sobre el grunge. Pero la gira que hicieron Mudhoney junto a Nirvana en 1993 describe a la perfección la realidad tras toda esa sobrexposición mundial:
«Habíamos compartido escenario con Nirvana múltiples veces, desde aquel día en que abrieron para nosotros en Portland. Pero ahora les había llegado el éxito masivo, y no parecían nada preparados para encajar algo así. El éxito les abrumó totalmente, y eso yo lo presencié de primera mano durante esa serie de conciertos».
La explosión del grunge
Steve Turner no se corta un pelo en dar la opinión que estima oportuna a lo largo de todo el relato. Al fin y al cabo, no solo vio nacer toda la escena de Seattle y el grunge, sino que formó parte de ella y fue pionero en muchos aspectos. Es capaz de llevarte hasta la mismísima costa noroeste de Estados Unidos y hacerte vivir junto a él toda esa época. Te permite conocer desde dentro el nacimiento de algunas de las bandas que han hecho historia. De ver cómo se conocían entre ellos, cómo vivían la música juntos y qué camino siguieron cada uno.
La explosión del grunge es un libro sincero, contado desde la nostalgia y el amor por la música. Es la perspectiva que buscamos cuando queremos saber cómo nace un movimiento. Es la historia que queremos oír, contada por aquellos que formaron parte de ella.
Sinopsis
Escrito por Steve Turner, el legendario guitarrista de Mudhoney y uno de los padres fundadores del grunge, este libro es una crónica veraz y sin pelos en la lengua del nacimiento y la evolución de la escena grunge de Seattle: unos chavales punk inadaptados que se encontraron en pistas de skateboard y en conciertos underground de hardcore, y luego terminaron montando bandas juntos.
Así, aparecen las influencias musicales y los experimentos que dieron forma al sonido grunge, y se relata la historia de las bandas de Turner, Green River y Mudhoney, que saltaron de los conciertos en locales de mala muerte a tocar en estadios repletos junto a Nirvana y Pearl Jam.
En estas páginas no solo encontrarás la historia del grupo sino que también se habla de los músicos y los álbumes capitales del grunge, desde los comienzos hasta la caída de las alturas del éxito global. Estamos ante un testimonio de primera mano, de alguien que estuvo ahí desde el principio, sobre el fenómeno musical que conquistó el mundo y que sigue inspirando hoy a músicos y fans.
Puedes conseguir La explosión del grunge en este enlace.
Para más sobre literatura no te pierdas nuestra sección dedicada.

