Llega a los cines Letras robadas la nueva película de John Carney (Once, Begin Again, Sing Street). Protagonizada por Paul Rudd (Ant-Man, Las ventajas de ser un marginado) y Nick Jonas (Midway, Jumanji) se trata de una historia sobre el triunfo y la inspiración en la que Rick (Rudd) y Danny (Jonas) se conocen por casualidad y se dan cuenta de que tienen en común más de lo que parece: un sueño y un talento musical únicos. Lo que comienza como una comedia musical se convierte en un drama que indaga en los excesos de la industria, las traiciones y la vida de dos hombres conectados por una gran mentira.
Sinopsis
Rick (Paul Rudd) es un cantante y compositor que se gana la vida como puede actuando en bodas con su grupo. Danny (Nick Jonas), en cambio, es una súper estrella del pop en pleno auge. Tras conocerse por casualidad, Danny lanza un nuevo single que se convierte en todo un éxito mundial, pero Rick le acusa de haberle robado esa canción.
MARCA DE LA CASA
Si piensas en el cine de John Carney, lo primero que aparece es esa mezcla tan suya entre drama cotidiano y música. Sus historias tienen algo muy cercano, casi artesanal, como si estuvieras colándote en un momento íntimo de la vida de alguien. Hay nostalgia, sí, pero nunca forzada; más bien esa sensación de recordar algo importante mientras suena una canción de fondo.
Curiosamente, cuando produjo la serie Modern Love para Prime Video dejó la música en un segundo plano, pero seguían estando ahí muchas de las cosas que definen su mirada: personajes vulnerables, conexiones inesperadas y emociones contadas desde la sencillez.
Para Carney las canciones no son un acompañamiento ni un recurso decorativo. Son la forma en la que los personajes hablan cuando las palabras ya no les alcanzan. A través de ellas muestran sus miedos, sus deseos y todo lo que van descubriendo sobre sí mismos.
También se aleja bastante de la espectacularidad del musical clásico de Hollywood. Prefiere una cámara que respira junto a los personajes, escenarios reales —un callejón, una azotea, un estudio montado con cuatro cosas— y una puesta en escena que a veces roza lo documental. Siempre hay un punto de encuentro similar: dos personas que, sobre el papel, quizá no tendrían nada que ver entre sí, pero que encuentran en el arte un refugio compartido. Un lugar donde entenderse, acompañarse y, de alguna manera, cambiarse la vida mutuamente.
Un estilo cinematográfico tremendamente especial que Letras robadas no ha mantenido como esperaba.

«Somos gramolas humanas, no estrellas del rock”
La película mantiene todo el tiempo un humor sutil y generacional que ataca directamente al estado actual de la industria musical y realiza un retrato en clave de comedia de como ha cambiado en las últimas décadas. Las boybands, los rockeros de los 80, las redes sociales…
Hay una cosa que me fascina y es que encontramos guiños y referencias a la obra de Carney, Once y a otras cintas del mismo lenguaje e intención como School of Rock de Richard Linklater. Por desgracia la comedia ácida y las referencias no bastan para sostener las simpleza de su guión. Creo que le falta metraje, desarrollo de personajes y un poco de corazón.
El punto de partida muy bien, el resto no tanto
Letras robadas tiene un arranque bastante chulo y potente. Se toma su ritmo para calar en el espectador y desarrollar el conflicto. Por desgracia cuando llegamos al nudo, todo se empieza a desinflar como una piscina que tiene un pinchazo. El punto de partida del conflicto es bastante vago. CARNEY, escribes mucho mejor como para hacer un nudo tan simple que se podría deshacer con los dedos de un niño pequeño. Cuando desarrollas un conflicto que se podría solucionar con una llamada, me pierdes en absoluto.
Por fortuna para su director y para los que amamos su cine, la película remonta en los últimos quince minutos. Lo suficiente para funcionar, lo suficiente para que entendamos lo que realmente nos quería decir.

Nick y Paul: Power ballad
Lo mejor de la película es sin duda la música (aunque creo que abusan mucho de las covers, prefiero los temas compuestos ex profeso para la película). Siguen un poco la fórmula de Guardianes de la Galaxia, pero bueno, lo aceptaremos porque las covers molan todo. En fin, que es un excelente soundtrack que de hecho ya podéis escuchar.
Y después, hablemos por favor de la tremenda dupla que forman Nick Jonas y Paul Rudd (ojo como canta! poca broma). Ojalá esta película fuera una serie porque tienen tal dosis de química en pantalla que parece que lleven trabajando juntos toda la vida. Y no destacaría especialmente los momentos de comedia, me quedo con los instantes de sinceridad, de fragilidad. Dos estrellas perdidas (sí, es una referencia) que se encuentran en el momento adecuado y en el lugar adecuado.
Letras Robadas se estrena, solo en cines, el 26 de junio.
Te recomendamos nuestro canal de Youtube.
No te pierdas en nuestro Instagram las últimas entrevistas y fotografías de los eventos que cubrimos.
Para más sobre cine puedes visitar nuestra sección dedicada.
