• Mar. May 28th, 2024

Larga Vida al Rey. Después de la Sangre llegan las Flores

Hace ya unos meses os hablaba de la primera entrega de esta trilogía que es Larga Vida Al Rey escrita por Irene Morales. En ese artículo, os comentaba como esta historia tenía potencial para convertirse en uno de los grandes referentes de fantasía de nuestro país en los últimos tiempos. Ahora que ya he terminado la segunda entrega Larga Vida Al Rey: Flores puedo asegurar que mejora lo presentado en su anterior entrega. No obstante, no todo van a ser flores, aún hay cosas que mejorar.

 

Más y mejor

Lo primero que hay que dejar claro es que si te gustó el primer volumen de la trilogía, este también lo va a hacer. Una de las cosas que le achacaba a su predecesora era el echar en falta un mundo más dibujado, más concreto. Lo bueno es que esta segunda entrega transcurre prácticamente entera en un viaje, lo que nos ha permitido conocer un mundo fantástico mucho más vivo, con diferentes culturas, lugares e historias. Esto provoca en el lector que tenga una mayor facilidad a la hora de situar en el mundo los lugares en los que transcurre la historia. Ya no es un nombre sobre un papel, ahora son rostros, voces e historias.

Dentro de esas historias, descubrimos no solo como se conforma el mundo. Si no también, cómo han afectado los acontecimientos que vivimos en la primera entrega en el resto del mundo. Y si vamos a ver la situación en la que se encuentra el resto del mundo. Está claro que vamos a conocer a nuevos personajes.

Umbriel editores on X: "¿Estáis listos para leer la segunda parte de  #LargaVidaAlRey de @LunnVic?👑 ➡️¡#Flores llega el 13 de febrero!  https://t.co/poIabDAa6P" / X

Personajes

En este nueva entrega tenemos nuevos personajes que entran en la ecuación y algunos viejos conocidos (algunos incluso con alguna sorpresita). Y aunque como siempre, el protagonismo se lo roban Sasha y el Rey Verenize, quienes cada vez que comparten un momento o una conversación es donde más brilla la pluma de Irene Morales. Lo cierto es que tenemos un pequeño grupo de personajes «secundarios» que a pesar de lo que temía en un primer momento, se complementan muy bien y todos aportan algo.

Esto no significa que se conviertan en nuestros personajes favoritos. De hecho, si os dijera quien es el personaje que más me ha gustado, os estaría haciendo spoiler y es una de las mejores partes del libro. Pero por lo menos el resto de personajes no se convierten en un batiburrillo de personajes que poco o nada tienen que aportar.

Más bien, comprendes como es que todos han sido incluidos en la historia y el papel que tienen que jugar. Haciendo que aunque algunos te caigan mejor o peor que otros, a todos los consideras fundamentales para el resultado final. Lo que provoca, a diferencia de algunas otras novelas, que los personajes secundarios SI NOS IMPORTEN.

 

Paralelismos que pueden suponer una carga…

Mientras leía el libro, por desgracia, tenía la sensación de que a menudo sabía lo que iba a pasar antes de tiempo. Imagino que dependiendo de cada persona, esto puede suponer una pega o un punto a favor. Pero lo cierto es que en gran parte del libro, estuve pensando que la idea de «un grupo de personajes, en un mundo de fantasía, viajando durante prácticamente toda la novela para derrocar a un gran mal en la tercera entrega»… me recordaba mucho a Tolkien. E incluso, me voy a permitir una licencia para dar contexto, llegados a una parte del libro nuestros protagonistas tienen que pasar una semana entera esperando. Y el libro nos cuenta toda esa semana entera en la que tampoco pasa gran cosa. Recordándome una vez a Tolkien.

Esto provoca un efecto similar, y aquí viene mi segundo paralelismo, con las novelas de Brandon Sanderson. En las que durante la gran mayoría de su historia, la acción es bastante lineal y continuista. Para después, que en las últimas 100 páginas todo explote y se desarrolle un conglomerado de caos, acción y adrenalina para terminar.

No me malinterpretéis. Realmente me gustan las historias que se cocinan a fuego lento. Pero creo que hay una diferencia entre cocinarse a fuego lento y que el 80% del libro pase en el camino, llevando a cabo recados o misiones secundarias como si fuera un videojuego. Por mucho que tengas conversaciones interesantes por el camino o que el final del libro te deje con la mandíbula a la altura de las rodillas… confieso que ha habido momentos en los que un poco de «pisar el acelerador» no hubiera venido mal.

No es oro todo lo que reluce

Aún así y aunque creo que Larga Vida al Rey: Flores, tiene un gran de abanico de puntos fuertes respecto a su predecesor… Lo cierto es que sigue habiendo algo con lo que yo no me encuentro en sintonía. El estilo. Ya comenté en el libro anterior que había momentos en los que parecía que lo que estabas leyendo parecía una traducción un poco pobre. O como si faltaran signos de puntuación.

Pues bien, en este libro esa barrera no se ha superado. Lo cierto es que tampoco pretendo que Irene Morales cambie su estilo a la hora de escribir, no soy quien para ello. Pero confieso que ha habido un par de momentos en los que he tenido que hacer una segunda o incluso tercera releída para entender por  completo lo que quería decir. Como añadido y después de haber hablado con gente que también ha leído esta saga, parece ser que no soy el único que tiene este sentimiento. Lo que hace que la historia y el libro en general pierdan un poco de fuerza y no sean lo que podrían llegar a ser.

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YoSoyJarvis

Friki y a mucha honra. Me muevo por historias que contar. Cinéfilo, seriefilo, lector y escritor. Un anillo para gobernarlos a todos.

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