• Mié. Jul 29th, 2026

La Virgen Roja: Najwa Nimri y Paula Ortiz brillan en un relato gótico sobre Hildegart Rodríguez.

El amor y la revolución son incompatibles. Esto mismo comenta Aurora a su hija Hildegart en la última película de la directora Paula Ortiz, La Virgen Roja, protagonizada por las actrices Najwa Nimri y Alba Planas.

La entrevista, a la que acudieron Paula Ortiz y Alba Planas, tuvo lugar en el maravilloso e histórico Ateneo de Madrid, donde ambas no dudan en negar la afirmación con la que abro esta humilde crítica con entrevista. Abrió el turno de palabra Alba Planas: “es uno de los principales debates que se plantea en la película, pero mi conclusión, al igual que la de Hildegart, es que no, todo lo contrario. No hay revolución posible sin amor, porque si no se convierte en una guerra que pierde un poco la razón, que es un poco lo que le pasa a Aurora, que llega a un nivel de fanatismo en el que la razón está por encima de cualquier causa humana y al final es importante que haya esa base humana en cualquier revolución”.

A lo que añade la directora maña: “es el amor el primer y último motor humano, entonces no puede haber revolución sin amor, nada se movería”.

UN EXCELENTE GUIÓN

Mediante un excelente guion coescrito por Clara Roquet y Eduard Sola, nos adentramos en la historia real de la niña prodigio Hildegart Rodríguez (1914-1933) — Alba Planas— y su madre Aurora —Najwa Nimri—, en la época de la Segunda República española. Un relato un tanto gótico donde atendemos a la estricta crianza a la que fue sometida por su madre, que proyecta en ella sus metas y frustraciones, tratándola más que como una hija como un proyecto que debe dar un resultado, que no saldrá adelante sin sacrificios y que no permite que se ponga en peligro por una debilidad como el amor.

Una especie de bruja que instrumentaliza a su hija en pos de un fin. Hildegart fue una joven adelanta a su época, buscando la reivindicación y exigencia de la igualdad de género, una influyente activista por los derechos de las mujeres, tanto en política como en la escritura de varios libros y ensayos.

La directora nos dejó claras sus intenciones: “Los sueños de la razón generan monstruos. Hubo un tiempo de mucha valentía, brillantez y electricidad que nos muestra lo que pudo ser y no fue. Se trataba de adentrarse en contradicciones y heridas femeninas muy oscuras, desde lo más atávico entre una madre y una hija a lo más celeste, como diría Aurora, a lo más abstracto, ideológico y filosófico. Parece que las mujeres solo deben hablar de lo íntimo y emocional, pero que pasa con el centro de los debates elevados de filosofía, de creencias, de política… El mensaje está abierto, pero las preguntas y las heridas que abren está en las contradicciones de esos mundos, cuando las ideas superan al ser humano, por muy nobles e iluminadoras que sean pueden acabar en violencia”.

Clip exclusivo de 'La virgen roja'

UNA PELÍCULA POLÍTICA

Es incuestionable que nos encontramos en una película política —no refiriéndome al feminismo y la igualdad—, de las que rehúyo normalmente por su fanatismo y la intención de educar al espectador, pero aquí nos encontramos con un film que no esconde sus intenciones, que abre debate, interesantísimo, que puede tender hacia cierta ideología, pero sin olvidarse de la autocrítica, una actitud sumamente necesaria para avanzar como sociedad.

Repito, necesaria, como el visionado de la misma. Y claro, eso me llevó a preguntarme si hay cierto dardo a la política de nuestro tiempo: “tiene mucho de tratado político y de reflexión del mismo, pues fue un momento político brutal, apabullante, con muchas pulsiones, que de manera escalofriante nos hace de espejo hoy.

Lo hablábamos mucho en los ensayos, es escalofriante que las cuestiones siguen siendo las mismas, que están sin resolver, que hemos avanzado muy poco y de manera muy frágil. Incluso en ese momento se estaban nombrando los problemas y los conflictos con más precisión y más inteligencia que ahora, que se entienda la brocha gorda.

La película abre estas cuestiones y otras más prácticas como los procesos y las ansias electoralistas, abandonando las verdaderas luchas a cuestiones de como los fanatismos y esas ideas empiezan a tornarse rígidas, a hablarse en nombre de cualquier cosa menos de las personas o el ser humano. Una historia que habla de fascismo”.

Novela Gráfica] La Virgen Roja - Todo Por Hacer

UN DUELO

Najwa Nimri y Alba Planas escenifican un duelo, donde aparecen otros nombres como Aixa Villagrán, interpretando a Macarena, asistenta del hogar de la casa de Aurora. Un personaje que abre las puertas del amor y del mundo a Hildegart mediante charlas en voz baja y en secreto. Un rayo de luz en la oscuridad de la vida de una niña apartada y controlada.

Patrick Criado aparece como Abel Velilla, militante del PSOE que se enamora de Hildegart al introducirla en el partido. Incluso nos encontramos al gran Pepe Viyuela en un tono más dramático del que nos tiene acostumbrados. Todos excelentes. Si es cierto que la película peca de diálogos demasiado intelectuales, sobre todo en sus protagonistas, con abundancia de frases hechas, quiero entender intencional por el intelectualismo y la frialdad de sus figuras principales.

EMOCIÓN POR FASES

Lo que nos aleja de la emoción en ciertas fases. Alba nos comenta su preparación: “la investigación empezó por leer lo que ella escribió, empezar desde un lugar más teórico e intelectual, que luego, según fuimos avanzando en el proceso, pasó a lo más visceral. Ahí entró la dificultad porque es un personaje que existió y tienes una responsabilidad a la hora de interpretarla, una toma de decisión más encaminada hacia un lugar, pero al no haber ningún documento audiovisual sobre ella o sobre su carácter, si no todo puramente teórico e intelectual, había un punto que teníamos que crearla. Una joven que desconocía el mundo exterior, la suciedad, la fiesta, las imperfecciones, el desmelene de la vida… Lo que descubre a través de Abel y Macarena, que también pertenecen a una clase más baja”.

El paso de la frialdad al sentimiento es notorio gracias a su interpretación, que refuerza su arco. Al prepararme para la entrevista leí algo curioso que comentó Najwa a Pepa Blanes acerca de su método de trabajo en La Virgen Roja. Debido a un personaje tan tétrico, con una energía tan negativa, decidió apartarse de Alba y del equipo técnico, mantenerse un poco al margen para no perjudicar al resto.

Alba nos habla de este hecho: “sin duda es el personaje más oscuro con el que yo he compartido un proyecto, entonces nunca había vivido algo así con una compañera. Fue un acto de generosidad por su parte aislarse para no contaminarnos y yo también hesido consciente de ese ejercicio que hizo ella con el tiempo. A día de hoy lo agradezco porque yo estaba navegando otras aguas, yo soy mucho más joven y no tengo el nivel de experiencia que tiene ella para hacer algo así, no hubiese sido capaz de tomar esa decisión”.

La virgen roja

EL TRABAJO DE FOTOGRAFÍA

El director de fotografía, Pedro J. Márquez, a las órdenes de la directora, nos enseña un habitáculo escaso de luminosidad, frío, a través de movimientos de cámara de naturaleza tranquila, acercándonos y alejándonos de Aurora o su hija. Cuenta con transiciones por encuadre del personaje de Pepe de mayor a cuando era un niño, como pasa con Hildegart, exponiendo las similitudes.

Transiciones por sonido al finalizar un montaje paralelo entre la hija de fiesta con su primer amor y la madre escuchando un concierto de piano de su mayor amor, su sobrino Pepe, la versión beta. Paula expone el lenguaje: “desde el punto de vista lingüístico ha sido un reto, porque yo había practicado los lenguajes más contemplativos, donde lo atmosférico, la respiración y el tiempo podían pararse, y ahí es donde entraban a veces sensaciones poéticas o simbólicas, y esta película no lo permitía, no lo permitía el hecho histórico, el conflicto que arrolla y empuja, el contexto histórico al que refiere, pues es un momento en el que sales a la calle y el mundo te arrastra con una fuerza brutal y eso hace que no exista la contemplación.

Lo que implicaba una puesta en escena y unos lenguajes cinematográficos nuevos para mí, fuera de ese cine contemplativo que me gusta. Este era un cine de narrativa más clásica, por ello puestas en escena, planos más largos donde interferían más personajes. Yo nunca he hecho planificaciones donde mis referentes han sido Scorsese y Spielberg. Hay una escena de Los Papeles del Pentágono que estudiamos para hacer el periódico”.

La Virgen Roja: Najwa Nimri y Paula Ortiz brillan en un relato gótico sobre Hildegart Rodríguez.

Quisiera acabar con una frase que nos deja Aurora que representa fielmente la mentalidad de su gélido personaje y que le comenta a Hildegart cuando su hija, al escribir, usa un lenguaje de mayor simplicidad para llegar al público. La precariedad intelectual es un error. Desde de mi falta de intelectualidad, suscribo sus palabras, las cuales creo que están acertadas para la época en la que vivimos, debido en parte a las redes sociales.

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