• Mié. Jul 29th, 2026

La Terra Negra: una película abierta a debate

La Terra Negra es la nueva película del director Alberto Morais, que cuenta en su reparto con Laia Marull, Sergi López o Andrés Gertrúdix. El film habla de la vuelta de María (Laia Marull) al negocio familiar. Allí tendrá que enfrentarse de nuevo a un lugar que dejó hace mucho, así como a los habitantes del pueblo. Pero la llegada de un nuevo trabajador conseguirá crear un vínculo entre este y María.

La historia

Nos encontramos ante una película que se va desarrollando lentamente. A medida que avanza, vamos descubriendo el ambiente extraño en el que se mueven los personajes, así como la relación tensa que hay entre todos ellos, incluso entre los que son amigos entre sí. Esto es algo que me pareció muy curioso a medida que el filme iba avanzando, pero que conseguía meterme en la película de la manera en que el director esperaba.

Se nos presentan varios tipos de relación en la película. Por un lado encontramos la relación familiar entre el personaje que interpreta Laia Marull con el que interpreta Andrés Gertrúdix, el de su hermano. A la vez, se nos presentan las interacciones entre cada uno de los hermanos y el resto de los trabajadores del campo. Y, por último, la tal vez más importante de todas: la de los personajes de Marull y Sergi López, que interpreta a Miquel, un hombre que ha estado en la cárcel y llega al negocio familiar para trabajar con los hermanos.

En todas estas relaciones esta presente la tensión constante que mencionaba anteriormente. Que, sin entrar mucho en ella, consigue hacerte partícipe como si fueras un personaje más en ese entorno rural que se describe.

Es un filme donde se mezclan varios temas, entre los que destacan el fracaso, las drogas, el amor y las relaciones, la culpa, la soledad o la muerte, todo ello mezclado con la vida en el campo.

Desde Team Up Media tuvimos la oportunidad de hablar con el director Alberto Morais acerca de la película, así como con los actores principales. Os dejamos a continuación con su entrevista.

ENTREVISTA A ALBERTO MORAIS Y ANDRÉS GERTRÚDIX

¿Cómo os sentís ahora que la película va a salir?

(Andrés Gertrúdix)

Pues la verdad es que con muchas ganas de que se vea la historia y ver qué recepción y acogida tiene por parte del público. Porque es una historia que se puede interpretar de muchas formas muy diferentes: desde una historia pegada a la realidad, del mundo rural, del ascenso del miedo al diferente, al que viene de fuera, de la violencia contra todos aquellos que no son como nosotros. En este caso no es un inmigrante, pero es una persona diferente que viene de un sitio diferente. No es aceptado, podría ser perfectamente una metáfora de los inmigrantes, de los inmigrantes pobres, claro, no de los migrantes ricos. Es una película que se abre a un debate y que nos interesa mucho seguir recibiendo de los espectadores.

(Alberto Morais)

Yo siento alivio, porque soy director y productor. A mí nunca me han producido una película, creo que también por el tipo de cine que hago. Podría buscar productor, lo que pasa es que también me gusta mucho, soy muy invasivo, o sea, necesito tener mucho control sobre lo que hago.

Siento alivio porque es un proyecto de cinco años y ahora se estrena por fin. Ha estado en Málaga, ahora va a San Sebastián, luego irá a Gijón, luego a Lisboa, luego Alemania… Lo que puedo decir es que ya puedo parar un poco para otros proyectos, pero estoy muy orgulloso de más allá de la narrativa de la película, de un carácter sacro y un nuevo realista en el que me integro para dignificar a los desplazados, como son los tres personajes principales, de Andrés, Laia y Sergi, dignificar a través de nuestra cultura católica, porque es la cultura sobrenatural que tenemos, no es algo que se ha hecho, no es algo nuevo, no es algo original, se ha hecho anteriormente en el cine. Lo ha hecho Pasolini, lo ha hecho Bresson. A través de la música de Bach dignificas a la clase trabajadora, al working class, que parece que son palabras como que ya han dejado de existir, pero lo que dejado de existir realmente es la clase media, eso ya no es existir, pero es que nunca existió.

Y para mí es importante eso porque yo nunca me había metido en un terreno tan extraño y me ha gustado mucho, pero sobre todo he tenido la suerte de trabajar con actores de un nivel altísimo, de un nivel, bueno, del más alto nivel. Sergi López, Laia Marull, Andrés Gertrudis, tienen 200 películas a sus espaldas entre ellos tres, saben más de un set que yo. Esta es mi quinta película, pero saben más de un set que yo. Y para mí han sido un regalo, han ayudado a la película narrativamente, como actores y también productivamente han ayudado a sacarla adelante, y les estoy muy agradecido.

¿Qué diferencias principales ves entre esta película y las anteriores que has hecho?

(Alberto Morais)

Es curioso, pero en las tres primeras películas yo sentía que lo que yo representaba a través de la imagen, a través de la narrativa, del discurso cinematográfico, estaba encarnado en mí. Hice una película que se llama “La madre”, pero de alguna manera robé narrativas que eran de otras personas. A mí me gustan en las películas de los demás, pero me parecen raras en mis propias películas. En las mías las siento extraño. Es como si ves tatuajes en los demás, pero no te los ves para ti mismo, ¿sabes?

Creo que vuelto un poco a mis orígenes y he vuelto a reconocerme en el espejo. Pensaba que era la última película que iba a hacer, en el sentido de que creía que no iba a poder contar más historias, que me había desfondado. Pero gracias a los actores con los que estoy ahora de pronto han nacido nuevas ideas que jamás imaginé que podría construir. Y, de hecho, estoy trabajando con Andrés en un proyecto que de alguna forma es especular con este, porque tiene elementos sobrenaturales de nuevo. Yo creo que se podría trabajar como un díptico.

A ti Andrés te quería preguntar cómo has hecho para prepararte y construir tu personaje.

Bueno, yo en esta película tenía un hándicap, a priori, complicado, que es que yo soy madrileño, el personaje es valenciano y es valenciano parlante, es decir, yo tenía en primer lugar que ser capaz de expresarme y entender el valenciano y desde ahí contar una historia, no ser meramente un muñeco repetitivo del texto, sino bueno, pues intentar, decir ese texto desde dónde Alberto quería. Las interpretaciones de Alberto, desde dónde él entiende la realidad, es desde donde él muestra al cine, a través de sus personajes, y es una visión autoral muy particular. Entonces, yo partía de ese hándicap. La productora me puso todas las facilidades con una profesora para que pudiese hablar valenciano. Entonces estuve cuatro, cinco meses tomando clases para ser capaz de encarnar este personaje.

Y después evidentemente acercarme al mundo rural. En ese sentido yo entendía la película como una representación metafórica de diferentes arquetipos que podemos encontrar en el mundo rural o en la ciudad, y mi personaje es alguien que no ha salido de una zona que él se imagina confortable, que no ha sido de esa manera. Es alguien que ha olvidado todo lo que sufrió y las penurias que ha vivido con su familia y con su entorno. Y es un personaje que se acerca a la redención a través de la aceptación, que creo que es la única manera de estar en paz con nosotros mismos, que es aceptar quiénes somos, aceptar de dónde venimos y aceptar aquello que hemos vivido.

¿Qué diríais que es lo que más habéis disfrutado? Como director y como actor. A nivel global, del rodaje…

(Alberto Morais)

Yo los actores. Además, creo que es una película de actores, no de director, para mí, es más de actores.

(Andrés Gertrúdix)

Pues fíjate, yo creo que es más una película profundamente autoral. La visión parte de alguien en concreto, los demás nos sumamos a esa visión. Entonces yo creo que es una película muy de Alberto. Representa la visión del mundo contemporáneo que tiene él. Es una película que, dentro de unos años, cuando el cine de Alberto se vea en su conjunto, se va a ver una visión muy particular, muy metafórica de quienes somos, hoy en día.

Para mí interpretar a Ángel fue salir de mi zona de confort, porque tuve que entender una mirada en su profundidad de la realidad y desde ahí contar mi personaje. He disfrutado mucho interpretándola, porque he sufrido mucho. Y luego aparte, Alberto, Sergio y Laia, para mí, ya no es que sean mis compañeros, son mis amigos, y cuando eso sucede es maravilloso. Y cuando te ves a los 7 u 8 meses y sigue habiendo la misma confianza es porque algo muy profundo ha sucedido. En este caso es, bueno, la magia de crear algo, de ser capaces de contar una historia juntos y eso es gracias a que hemos tenido a Alberto.

Y si pudierais resumir vuestra experiencia, en una palabra, ¿Cuál usarías?

(Alberto Morais)

Alivio.

(Andrés Gertrúdix)

Pues yo no sé cómo definirte esto en una palabra. Es muy buena pregunta, pero porque es muy difícil la respuesta. Diría que estoy muy orgulloso de pertenecer a la Terra Negra. Es una de esas películas que me hace sentir reconfortado de pertenecer a esta profesión. Que me hace sentir orgulloso de tener este oficio. De poder contar historias así en esta sociedad contemporánea cortoplacista, del éxito inmediato. La historia nos demuestra que el éxito es ser recordado con el paso del tiempo.

ENTREVISTA A LAIA MARULL Y SERGI LÓPEZ

¿Cómo os sentís ahora que va a salir la película

(Sergi López)

Nos sentimos bien, ¿no? Con ganas. Es curioso, nos sentimos bien porque es complicado hacer una peli. O sea, que la peli llegue a esto, es como un milagro, pero en el caso de Alberto, es como muy evidente, ¿no? Producir un tipo de cine que no es comercial, una mirada realmente diferente, que es lo que el mercado y el mundo que vivimos hoy penaliza mucho, cuando son cosas diferentes.

¿Cómo construisteis a vuestros personajes?

(Laia Marull)

Por mi parte era un personaje que venía con mucha herida. Tenía una herida escondida, pero sobre todo venía con mucha coraza. Era un personaje que había tenido que volver al sitio de donde ya había huido, o sea que de alguna manera era como un castigo estar en su piel y tiene la suerte de que aparece este personaje desconocido, esta persona de la que no sabemos nada, pero que a ella le va creciendo esa curiosidad y ahí para mí es muy interesante hacer esa mezcla de personaje tan duro. Tan amargo. Con poca capacidad de querer saber cosas nuevas ya. Y con su vida de una edad y encontrar casi todo lo contrario en la mirada de otro. De tener esa oportunidad de verse a través de otra persona.

(Sergi López)

Yo no lo sé. ¿Sabes cuando te lees el guion? Vi que era algo raro, una historia especial, distinta, con muy poco diálogo, en un mundo rural, pero con una cosa con esta especie de súper poder, con un tío un poco raro. Por suerte para actuar no necesitas hacer una enciclopedia o analizarlo profundamente. Quiero decir, claro que lo analizas, pero vas secuencia por secuencia. Entonces, más que construirlo, lo fui conociendo, lo fui descubriendo, porque me di cuenta que la manera de actuar que impone Alberto, muy sin emoción, muy sobria, te empujaba hacia un lugar en que solo puedes mirar hacia dentro, solo puedes creer que dentro te pasa algo.

Esto también ha sido una lección de lucidez. Para actuar a veces estamos cada uno su cosa, pero como actrices nosotras estamos a veces pendientes de lo que hacemos, de lo que los otros ven, de decorar por fuera. Y Alberto te empuja a ti. Dice, por fuera no hay nada. Y lo que nos gusta a nosotros es entrar a saco porque nos apasiona este trabajo. Yo lo construía a partir de irlo descubriendo y viendo como es un Ángel.

Y que diríais que habéis disfrutado más, por un lado. Y por otro, ¿que os ha costado más de vuestro personaje?

(Sergi López)

Lo mismo que me ha encantado me ha costado, porque yo soy muy expresivo. Yo no hago películas para que la gente me mire a mí. Yo hago películas para que hablen de un personaje. Pero esto de contener tanto adentro ha sido lo más divertido, pero también lo más difícil.

Y también mirar a la cámara. Estamos acostumbrados a actuar con el otro, el otro te inspira. El mirar te obliga a buscar algo dentro. Mirar a la cámara ha sido complicado, ha sido muy raro.

(Laia Marull)

Sí, a mí me pasó lo mismo. Era como “ostras, y cómo hago yo frente a la cámara, qué incómodo”. La dificultad de pensar “esto es muy frío” y encontrarte con que puedes ir más allá.

Y, por último, os quería preguntar si podríais resumir la experiencia con esta película en una palabra.

(Sergi López)

Místico. Porque la historia tiene un componente místico, es como un western místico en el fondo.

(Laia Marull)

Humano.

LA TERRA NEGRA, de Alberto Morais (La Madre, Las Olas), llegará a los cines españoles el próximo 29 de agosto de la mano de SYLDAVIA

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Paula Carlos Rojo

Nacida en Madrid y graduada en Periodismo, siempre ha sido una gran apasionada de la literatura, el cine, la escritura y la música. Su sueño es vivir escribiendo sobre las cosas que le gustan.

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