En un mundo en el que parece que todo está inventado, siempre hay lugar para las sorpresas. También para los sustos gustosamente culposos. De eso entienden mucho productoras como New Line Cinema y, especialmente, Blumhouse. La marca BH de Jason Blum colabora una vez más con ese gurú del terror moderno que es James Wan. En esas apuestas arriesgadas de Blumhouse por cintas distintas, terroríficas y disfrutables, os traemos el nuevo trabajo del director irlandés Lee Cronin: La momia.
Esa tierra que es Hollywood a día de hoy permite algo tan mágico como unir lo que sería un choque de culturas para sacar algo único. A través de la reinvención de un mito clásico egipcio junto a una historia de espíritus con toques de la cultura occidental católica y mexicana se consigue obtener algo fresco y original. Por ello, esta no es una historia más de vendas y muertos. Esta es La momia de Lee Cronin, con la que San Raimi se reiría con maldad en las arenas del desierto.
La momia actualizada y más global que nunca
Vendida como una nueva versión de La momia del género de terror – no confundir con un remake de la que encarnó Brendan Fraser en su momento -, lo cierto es que aquí encontramos una trama más moderna y localizada entre dos países diferentes, el sur de Estados Unidos y Egipto. Cuando la hija de un famoso periodista desaparece, sus padres la buscan sin perder la esperanza. Pero cuando todo parece definitivo, ocho años después, unos extraños sucesos descubren el paradero de la pequeña Kate. Una niña que no parece la misma y que esconde algo muy oscuro en su interior.
Pese a que puede ser fácil caer en lo genérico de una cinta de este tipo, Lee Cronin hace un trabajo visual más que destacable. Una realización de la que Sam Raimi se sentiría orgulloso viendo los momentos de humor negro con toques de comedia macabra y sangrienta. No olvidemos que Cronin ya versionó a Raimi con su remake de Posesión infernal. En este caso, el director de La momia logra un casi perfecto equilibrio entre géneros y tonos, haciendo que los momentos dramáticos y la atmósfera de terror opresivo casen bien con un humor negro ligero e instantes de thriller policíaco.
Un deleite visual para todos los sentidos
Así mismo, La momia no abusa de los efectos especiales, que ayudan a la trama sin opacarla y elevan la experiencia de angustia e incertidumbre. Los planos y encuadres forman escenas llamativas para la retina del espectador y que lucen distintivas con respecto a otras películas de terror. Los sustos están bien montados incluso cuando puedan resultar predecibles, con mención especial al maquillaje y a la creación de los aspectos más sobrenaturales. En definitiva, de algo que puede parecer más de lo mismo se acaba obteniendo un visionado disfrutable, sangriento, tenso y con un clímax final satisfactorio.
Para quienes busquen emociones fuertes y que dejen en tensión y sin aliento, esta nueva historia de La momia os espera este 17 de abril en vuestros. Con sus brazos abiertos y las vendas colgando, eso sí. Podréis disfrutar de un reparto además con algunas estrellas, donde podréis ver a Jack Reynor (Midsommar), la española Laia Costa (Cinco Lobitos) o May Calamaway (Moonknight). Con todo ello, no se puede pedir mucho más que salir indemnes a esta atmósfera tan opresiva como arenosa. Porque esta no es una momia cualquiera. Es la de Lee Cronin. Seguro que no la olvidaréis.
