LA MITAD DE ANA, la esperada ópera prima de Marta Nieto, que celebró su première internacional dentro de la Sección Oficial A Competición de SEMINCI 2024, llegará a los cines el 10 de enero distribuida por Elastica. Se encuentra inscrita en 16 categorías de los Premios Goya y está disponible en la plataforma Veomac para académicos.
El debut de Marta Nieto
El debut en la dirección de largometrajes de Marta Nieto explora con delicadeza los conflictos de identidad desde el punto de vista de una madre que lucha por reencontrarse consigo misma. El proyecto nace precedido por el cortometraje ‘Son’, escrito y dirigido también por ella y que tuvo su première mundial también en la SEMINCI (2022).
Además de dirigir, Marta Nieto coescribe el guion junto a Beatriz Herzog y protagoniza ‘LA MITAD DE ANA‘. La acompañan en el reparto Noa Álvarez y Nahuel Pérez Biscayart (‘Un año, una noche’, ‘El profesor de persa’, ‘120 pulsaciones por minuto’), entre otros.
Se trata de una luminosa y delicada exploración de la identidad a través de la mirada de una madre, Ana. En ‘LA MITAD DE ANA‘ acompañamos a su protagonista en el descubrimiento y despertar de su hijo, Son, un niño trans.
En palabras de su directora:
«Ana, sin darse cuenta, ha sepultado sus intereses personales y creativos para cumplir con sus obligaciones como madre. Necesita cambiar su punto de vista y aplicar otras miradas para poder imaginar nuevas maneras de criar y de vivir. ¿Pero qué tiene que pasar para poder mirar lo mismo de otra manera? La crisis de identidad que atraviesa Son, su hija, cuestiona todo lo que Ana daba por supuesto. Y como espejo los conflictos de ambas se desarrollan. La película descansa en la idea de que abrazando la incertidumbre propia de la vida y generando respeto, estaremos más cerca de ser quienes queramos ser».
SINOPSIS
Ana compagina su trabajo de vigilante de sala en un museo con el cuidado de Son, su hija de ocho años. Separada desde hace tiempo, su rutina se rompe al comienzo del curso escolar cuando Son inicia una exploración de identidad.
Desorientada, Ana empezará a ver las cosas de otra manera y poco a poco tendrá que reencontrarse con la mujer que fue antes de ser madre. Para poder acompañar a su hija, Ana tendrá que volver a ser Ana.
UN RELATO SOBRE LA IDENTIDAD
El cine va de contar historias. Esto es así desde que el mundo es mundo. Y lo importante es que esas historias se sientan actuales. Que los espectadores puedan verse identificados. Lo que tenemos en esta película, en La mitad de Ana, ante todo, es un relato sobre la identidad que toma dos caminos. Por un lado la crisis de Son, una niña de 8 años que es consciente de que no se siente identificada con su género. Y por otro lado la historia de Ana, su madre. Una mujer que necesita urgentemente volver a sentirse bien con todo lo que hace para con ella misma, para con su trabajo, para su hija, para su ex marido que va a ser padre con su nueva mujer.
Cierto es que hace poco más de un año fuimos testigos de un tratamiento parecido con la película 20.000 especies de abejas. Pero aquí tenemos una cinta con un enfoque distinto. La historia de Estibaliz Urresola nos traía a una niña mucho más pequeña, menos consciente de lo que sentía. Aquí tenemos un prisma mucho más terrenal. Pero igual de importante.
En conclusión. La mitad de ana es una película especial. Necesaria para con lo que cuenta y para con lo que enseña a la sociedad. Una cinta que está llena de metáforas visuales que aportan riqueza y sensibilidad. Una ópera prima que dará mucho de que hablar en la temporada de premios.

SOBRE LA DIRECTORA
Marta Nieto vive su momento profesional más dulce. Su presente y futuro más inmediatos vienen cargados de nuevos desafíos interpretativos y le brindarán además su estreno en la dirección. La mitad de Ana es su primer largometraje como directora, con un paso previo en forma de cortometraje (“Son”) presentado en la pasada SEMINCI y tras su paso por Les Arcs Film Festival.
Tras un 2022 subida a las tablas con “La Infamia”, función que recreaba mediante un desgarrador monólogo el secuestro y la tortura de la activista mexicana Lydia Cacho, en abril de 2023 se hacía con el PREMIO MAX a Mejor Actriz por este trabajo (ex aequo con Marina Salas).
En paralelo al proceso creativo de ‘La mitad de Ana‘, los recientes trabajos interpretativos de Marta Nieto se han desarrollado sobre las tablas de un teatro. Tras ganar el premio Max por su interpretación de ‘La Infamia’ dirigida por Jose Martret y después de la exitosa temporada en las Naves de Matadero del ‘Vania x Vania‘ dirigido Pablo Remón, Marta Nieto se encuentra en la gira nacional de esta obra hasta final de año.
Marta Nieto explica el germen de ‘LA MITAD DE ANA‘: «La intuición que me llevó a querer contar esta historia sobre el despertar de una mujer adulta a través de la crisis de identidad de su hija, me estaba llevando a hablar de mis propios conflictos como mujer, como creadora y como madre. En definitiva, la crisis de Ana habla de la mía propia. Ella terminará haciéndose cargo de su vida y de sus decisiones como yo de alguna manera lo hago enfrentándome al proceso de esta película».
ENTREVISTA A MARTA NIETO: «el poder del cine es la empatía»
-Enhorabuena por la película. De verdad. Me parece un proyecto súper sensible, súper bonito, muy necesario también. Pelis como ésta que hablen de estos temas que cada día están más presentes en nuestras vidas. Me parece súper valiente. Cuéntame un poco cómo nace el proyecto, porque sé que nace de un corto que hiciste previamente. ¿Cómo llega el momento de pasar de corto a película? ¿Cómo fue todo este proceso para ti?
-Pues en realidad fue al revés. Yo tenía como una pulsión que parte de una experiencia personal que es mi maternidad. Y tenía ganas de ver a mujeres haciendo cosas. Entonces aparecen las residencias de la Academia de Cine y me atrevo a presentar un proyecto un poco a escondidas del resto de mi entorno, porque me daba mucho pudor. Pero me cogieron, me dieron la beca entre 900 proyectos que se presentaron.
Eso te hace sentir validada claramente y a partir de ahí, bueno, pues quería hablar de esta pulsión propia con la maternidad en espejo, con la identidad de género, generar esta dualidad de identidades me parecía interesante. La primera versión del guion se la lee María Zamora y de repente entra en el proyecto y ella es la que me propone dirigirlo. Yo con esta cosa del impostor que tenemos todas, pienso ya me he puesto a escribir pues dirigir sería too much, pero ella te valida desde fuera, no solo entra en el proyecto, sino que te lo propone. Y pienso bueno, en realidad me estoy imaginando la película cuando la escribo.
-Y a partir de ahí haces el corto…
A partir de ahí hago el corto porque me dice bueno, pues venga, ponte a ver si te sientes bien. Hacemos un corto, cogemos los personajes, los sacamos de la peli, hacemos una cosa que es un ejercicio, interpretado por Patricia López Arnaiz, Ale Colilla… Lo disfruto muchísimo. Decido que voy a dirigir y poco a poco se va acercando la fecha de rodaje. Y claro, Patricia ha hecho 20.000 especies de abejas, entonces ya no tenía sentido que hiciera esto también, ya que las dos pelis hablan de este tema y no tiene mucho sentido. Y María me volvió a proponer ¿por qué no lo interpretas tú? Pensé bueno, pues igual es el mal menor. Y hasta aquí. Así ha sido. O sea, como una serie de pasos orgánicos, porque si yo llego a pensar que iba a hacer todo esto desde el principio, igual me hubiera dado mucho miedo, pudor o me habría asustado. Pero al ser así de fácil, con una persona con criterio para mí muy importante y muy lúcido, que te va alentando…pues lo he conseguido.
-¡Qué guay y qué maravilla! ¿Y cómo has manejado esta dualidad? Ya que al final es una peli que habla de conflictos de identidad, tanto en el caso de la hija como de la madre. ¿Cómo has manejado estos dos temas para que ninguno eclipse al otro? Que los dos tengan su peso y su valor también
-Yo cuando María entra en la peli, entra a escribir conmigo Beatriz Herzog, que es una compañera de las residencias también y entre las dos generamos un poco esta sensación, bueno, esta cosa que queríamos explorar, que era el cómo se rehace una identidad a partir de la exploración de otra. Y entonces, bueno, ha sido mucho ensayo y error. Ha habido muchas versiones de guion y luego hay escenas en la peli que no están montadas porque luego pues como pasa siempre, que tú tienes una idea en la cabeza y luego para llevarlo a la realidad, pues pasan un montón de cosas y hay veces que sale mejor de lo que creías y hay otras veces que no funciona. Entonces esto que se suele decir de que la peli se hace en montaje pues es un poco así, porque luego el montador también ha sido un tipo lucidísimo, Pedro Collantes. Ahí yo creo hay tándem de talento, porque Bea tiene mucho talento y Pedro también me ha sostenido mucho en este tipo de decisiones. Bueno, en general todo el equipo la verdad que ha sido muy generoso y yo he podido nutrir la película de talentos que son mucho más grandes que el mío.
-¿Cómo ha sido el trabajo con la niña, con Noa? ¿Cómo fue el proceso de todo? Fue más ensayo, algo como un juego…
-Pues mira, estuvimos cuatro meses antes de empezar a rodar ensayando para crear vínculo, crear recuerdos. Ensayábamos con un coach de actores que es Gerard Oms, que es muy guay. Había un vínculo real y no quisimos que leyera el guión. Entonces en el set trabajábamos las escenas que teníamos que trabajar, que ya habíamos ensayado algunas, otras veces habíamos hecho escenas que no estaban escritas pero que formaban parte de la historia de los personajes. Y así fue. La verdad es que esta cosa de que teníamos que pasarlo bien durante el rodaje era fundamental aunque tuviésemos que contar escenas dramáticas, había la energía de estar jugando. Yo no sé trabajar desde otro lugar. Entonces el proceso ha sido esto también con cierto sentimiento de facilidad lúdico.
-Y claro, me ha parecido brutal toda la presencia que el tema de arte, el tema del Museo Reina Sofía, ¿cómo nace también esa cosa del vínculo con el arte y ese metalenguaje que hay con los cuadros?
-Nos gustaba la idea de encontrar un elemento que nos sirviera como punto de anclaje físico para ver el punto de vista de Ana. Entonces, a través de un mundo que es un cuadro inmenso que en teoría lo contiene todo, podíamos ver como ella todo el rato se fija en el cuadro, en eso que le refrenda su propio dolor y cómo conforme va avanzando la película, ella es capaz de ver otras cosas. Y cómo llega el poder de cambiar la mirada, que es un poco la tesis de la peli, que lo podíamos ver físicamente. Tú cambias la mirada, estás mirando lo mismo, pero cambias a otro sitio y pasan otras cosas. La verdad es que fue perfecto. No solo porque el cuadro lo es, sino por lo que significa el personaje de Ángeles Santos. La historia rimaba con la de Ana en un lugar fascinante. La figura está en un lugar importantísimo en el Reina Sofía, al lado del Guernica, pero no nos parecía de menos seguir honrándola.
-¡Qué maravilla! Claro, es una peli que también habla de muchas cosas, pero también es como que puede ayudar mucho a las familias, que la vean y que vivan esa situación de conciliación familiar. ¿Tú crees que tu película puede ayudar a esas familias para llevar de la mejor manera posible estas transiciones que pueden ocurrir en sus propios entornos?
-Bueno, yo creo que el poder del cine es la empatía, es generar empatía. Entonces, si tú entiendes algo a través del corazón, pues lo has entendido totalmente. A veces lo entiendes a través de la cabeza y no te has enterado bien. Entonces esta cosa del imaginario colectivo que crean las películas es verdad. Y yo, que soy de Murcia, he aprendido mucho, muchísimo, a través de las películas que he visto y a comportarme. Películas internacionales o nacionales, da igual. O sea, hay algo que el cine, más allá de entretener, que sin darte cuenta te está generando recuerdos, estados de ánimo o una imaginación. Nunca se pretende, pero yo creo que las pelis algunas no sé si se pretende que modifiquen algo, pero es que inevitablemente lo hacen cuando tú te ríes con algo, pues ya te sabes el chiste y ya lo puedes volver a contar.
-Claro. Estamos ya a escasos días del estreno de la película, tu debut como directora. ¿Cómo te sientes personalmente? Ya llega un punto que la película ya no es ni tuya, ya no es nuestra, de la prensa. Ya va a ser de todo el mundo. ¿Tú cómo estás en ese sentido?
-Pues nerviosa. Estoy un poco nerviosa por sentir la acogida sobre todo. Y por bueno, por compartirla, pues es mucho tiempo de mi vida, mucho trabajo de mucha gente y muchas ilusiones. No sé. Expectante y nerviosa.
‘LA MITAD DE ANA‘ llegará a los cines el próximo 10 de enero distribuida por Elastica.
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