• Mar. May 28th, 2024

Carol y el fin del mundo: Una tristeza llena de ternura

Carol y el fin del Mundo - Netflix

¿Qué harías si un planeta fuera a colisionar y a destruir la Tierra en poco más de siete meses? Es lo que nos plantea Carol y el fin del mundo, una serie de animación de Netflix creada por Dan Guterman que todo el mundo debería visualizar al menos una vez.

No es la primera vez que nos encontramos una serie de animación en Netflix que hace que el espectador se replanteé algunas dudas existenciales. Ya lo hizo con The Midnight Gospel, mediante la exposición de fuertes traumas como el duelo o un cáncer.  O la ya mítica BoJack Horseman, donde se recalcaban problemas de salud mental como las adicciones, los traumas infantiles o la aceptación de uno mismo.

¿De qué va Carol y el fin del mundo?

Carol y el fin del mundo

Carol es una mujer insegura, de mediana edad, que disfruta con las cosas pequeñas y se encuentra cómoda en una rutina. Por eso, cuando se acepta la extinción de la vida en poco tiempo, a Carol no le viene bien el caos de hedonismo reinante.

Mientras a su alrededor, las personas hacen locuras que nunca han tenido el valor de hacer, Carol se encuentra cómoda yendo cada día a trabajar a una misteriosa oficina que, en pleno apocalipsis, continúa abierta. Sin embargo, prefiere ocultárselo a su familia. Mientras sus padres se van de crucero y su hermana gemela recorre el mundo saltando en paracaídas, Carol tiene miedo de contar que lo que le hace feliz es tener un trabajo rutinario de oficina en lugar de hacer surf o aprender a tocar el bajo.

Pero, ¿por qué es tan triste?

Carol sola en el sofá

Desde el primer capítulo, la serie tiene un aura que hace que el espectador forme parte de la trama. Casi sin darte cuenta, sientes un pesar y una ligera tristeza que te envuelve cuando termina cada capítulo. Y se hace raro, porque la animación está muy bien hecha, en tono irónico y amable, con una paleta de color cálida que contrasta con su guion. Así es Carol, cálida y amable, sin rumbo fijo, insegura y siempre con un “perdón” por bandera. Entonces, ¿por qué es tan triste?

En un escenario de absoluta libertad, se muestra a una sociedad que se atreve a hacer todo aquello que nunca hizo, en un intento de vivir lo máximo posible Pero en Carol y en los personajes de esa rara oficina, se encuentran una serie de individuos que, ante una libertad masiva, no saben qué hacer. Para ellos es mejor tener unas responsabilidades repetitivas y poco gratificantes que plantearse un futuro desalentador. Este efecto aparece en sutiles gestos y en algunos comportamientos, pero la clave de lo que sienten se da en la música.

La banda sonora

Carol y el fin del Mundo

Compuesta por el músico multi-instrumentista Joe Wong, la música en Carol y el fin del mundo tiene más importancia de la que parece. Gracias a ella, nos percatamos de que, en mitad de un hedonismo generalizado, se encuentra un peligro inminente que está por llegar.

La serie nos plantea una civilización colapsada con libertad absoluta, que, tras haber pasado por la desesperación, la delincuencia y la duda, ha aceptado su situación y ha decidido disfrutar el tiempo restante. Es la música la que denota que, dentro de todos ellos hay un gran vacío existencial y una preocupación constante por un desastre inminente.

Con delicadas melodías ligeras y una acertada instrumentación, se da a entender que, de un modo u otro, todos estamos rotos por dentro. Mediante tonalidades menores y notas que se prolongan sin cesar, Wong muestra una ciudad devastada por saqueos, concibiendo así una profunda melancolía y una inenarrable tristeza que te acompaña durante toda la serie.

El mensaje final de Carol y el fin del mundo

Carol_Netflix

A veces nos obsesionamos con tener un trabajo mejor, ganar más dinero, comprarnos un buen coche, una casa más grande o llegar a una alta posición. Todos lidiamos con el arrepentimiento, la vergüenza, o el qué dirán. Pero cuando llega el fin del mundo (o cuando sabemos que vamos a morir), nada de eso importa.

Esta historia no pretende dar lecciones de vida. No juzga si una forma de vivir es mejor que otra. La ficción expone diferentes situaciones para que el espectador se plantee qué haría en su lugar. Lo que aquí se revela es el poder que tienen las personas de mantener recuerdos que nunca se olvidan, de vivir momentos con los tuyos. La importancia de conectar.

Carol nos hace entender que más allá de lo terrenal, lo verdaderamente importante está en recordar el nombre de tus compañeros de trabajo, en abrazar a tu hermana, en besar a tu madre, en compartir un bizcocho de plátano con tus amigos o en el último abrazo que le das a tu padre. Porque lo que tiene auténtico valor son las relaciones. Y por eso, esta serie es preciosa.

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Diego Peláez

Musicólogo. Artista pictórico a ratos, lector empedernido, cinéfilo y seriéfilo. Maniático del orden y la ortografía. La música clásica es mi crush.

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