• Mié. Sep 23rd, 2026

Crítica de ‘La Isla Olvidada’: DreamWorks vuelve a sorprender con una aventura llena de emoción

DreamWorks Animation continúa explorando nuevas formas de entender el cine de animación. Este viernes llega a los cines La Isla Olvidada, una película que apuesta por una estética muy diferente a la animación más tradicional del estudio. El resultado es una aventura que combina humor, fantasía y emoción con un apartado visual que llama la atención desde el primer minuto.

Durante los últimos años hemos visto cómo la animación comercial ha dejado atrás, en parte, el objetivo de buscar un acabado cada vez más cercano al fotorrealismo. En su lugar, diferentes estudios han comenzado a experimentar con estilos más personales y expresivos. Spider-Man: Un nuevo universo abrió una puerta que después aprovecharon muchas otras producciones.

DreamWorks también encontró su propio camino con El gato con botas: El último deseo. Aquella película demostró que el estudio podía combinar una animación muy dinámica con diferentes técnicas visuales sin perder su identidad. La Isla Olvidada continúa explorando esa vía y lleva todavía más lejos algunos de esos recursos.

El resultado es una película que funciona como aventura familiar, pero que también encuentra espacio para hablar de la amistad, los recuerdos, el miedo a crecer y la necesidad de encontrar nuestro propio lugar.

Joel Crawford y Januel Mercado vuelven a demostrar su experiencia

La dirección de La Isla Olvidada corre a cargo de Joel Crawford y Januel Mercado. Ambos cuentan con experiencia dentro de DreamWorks y ya habían trabajado juntos en El gato con botas: El último deseo, además de estar vinculados a otros proyectos importantes del estudio.

Esa experiencia se nota especialmente en la forma en la que la película combina diferentes tonos. La Isla Olvidada puede pasar de una escena de acción a un momento más íntimo sin que el cambio resulte extraño. El ritmo también está bastante bien medido, algo importante en una historia que necesita presentar un mundo nuevo y, al mismo tiempo, desarrollar a sus protagonistas.

La dirección aprovecha además las posibilidades que ofrece la animación para jugar con la cámara y con la puesta en escena. Hay secuencias en las que los movimientos son rápidos y espectaculares, mientras que otras buscan una composición más tranquila y contemplativa.

Esto permite que el apartado visual no funcione únicamente como acompañamiento de la historia. En muchos momentos, la propia animación se convierte en una herramienta narrativa.

Sinopsis de ‘La Isla Olvidada’: una aventura entre recuerdos perdidos

La historia comienza con Jo y Raissa, dos mejores amigas que están a punto de terminar una etapa importante de sus vidas. Su última noche juntas acaba convirtiéndose en el inicio de una aventura que ninguna de las dos podría haber imaginado.

Tras un extraño fenómeno, ambas terminan en Nakali, una misteriosa isla que no aparece en ningún mapa y que está habitada por criaturas y personajes de lo más peculiar.

El problema llega cuando descubren que no recuerdan lo ocurrido durante aquella última noche. Sus recuerdos han desaparecido y recuperar la memoria se convierte en la única manera de entender qué les ha sucedido y encontrar el camino de vuelta a casa.

A partir de ese momento comienza un viaje por la isla en el que las protagonistas tendrán que reconstruir lo sucedido mientras descubren los secretos de Nakali. Pero el problema no consiste únicamente en recuperar sus recuerdos. También tendrán que enfrentarse a sus propios miedos y a todo aquello que supone dejar atrás una etapa de sus vidas.

Los primeros diez minutos son una auténtica declaración de intenciones

Uno de los elementos que más me ha gustado de La Isla Olvidada se encuentra precisamente en sus primeros minutos. La película dedica aproximadamente diez minutos a construir la relación entre sus protagonistas antes de llevarlas hasta Nakali.

Y aquí encontramos uno de los mejores momentos de toda la película.

El inicio apuesta mucho por la narrativa visual y no necesita llenar cada escena de diálogos para explicar lo que ocurre. La relación entre Jo y Raissa se construye mediante pequeños momentos, gestos, recuerdos y situaciones cotidianas.

También tiene una importancia especial la relación con la abuela de una de las protagonistas. La película utiliza este vínculo para introducir algunos de los temas que después tendrán más peso durante la aventura.

La música, el montaje y la expresividad de los personajes hacen que estos primeros minutos funcionen casi como un pequeño cortometraje dentro de la propia película.

Me ha recordado a esos comienzos de películas de animación capaces de contar muchísimo en muy poco tiempo. El ejemplo más evidente podría ser Up, aunque también encontramos ese tipo de sensibilidad en otros clásicos de Pixar y DreamWorks.

Lo importante es que este prólogo consigue algo fundamental: hace que nos importe lo que les sucede a las protagonistas.

Cuando Jo y Raissa llegan a la isla, ya conocemos su relación y entendemos lo que significa para ellas perder sus recuerdos. Por eso, el misterio funciona mejor y el viaje tiene un componente emocional que va más allá de encontrar simplemente el camino de regreso.

De la emoción a la comedia más disparatada

Después de ese comienzo, La Isla Olvidada cambia bastante de tono. La película se convierte en una aventura mucho más dinámica y apuesta por una comedia que recuerda en algunos momentos a películas como Resacón en Las Vegas o Colega, ¿dónde está mi coche?, aunque adaptada a un público familiar.

La situación es bastante sencilla de entender: las protagonistas no recuerdan qué ocurrió y necesitan reconstruir los acontecimientos para descubrir cómo han acabado en Nakali.

Esto permite crear una especie de rompecabezas en el que cada descubrimiento plantea nuevas preguntas. También da pie a situaciones bastante absurdas y a algunos de los momentos más divertidos de la película.

La comedia funciona especialmente bien cuando se combina con las personalidades de los personajes secundarios. La isla está habitada por un grupo bastante peculiar y cada uno tiene sus propios defectos, inseguridades y problemas.

Hay personajes que necesitan desprenderse de la dependencia familiar. Otros tienen un comportamiento demasiado egoísta y también encontramos a quienes harían prácticamente cualquier cosa para sentirse aceptados.

Lo interesante es que la película no utiliza estos defectos únicamente como fuente de humor. Poco a poco, cada personaje va encontrando su lugar dentro del grupo.

Una historia sobre la amistad, los recuerdos y el miedo a crecer

Debajo de toda esa aventura y de los momentos de humor existe una historia bastante más emocional de lo que podría parecer inicialmente.

Los recuerdos son el eje principal de la película. La Isla Olvidada plantea qué ocurre cuando perdemos aquellas experiencias que nos han convertido en quienes somos y hasta qué punto nuestra memoria forma parte de nuestra identidad.

Pero también habla de algo mucho más cercano: el miedo a que las personas que queremos dejen de formar parte de nuestra vida.

Jo y Raissa se encuentran en un momento de transición. Han terminado sus estudios y tienen que enfrentarse a una nueva etapa. Cada una tendrá que tomar sus propias decisiones y aceptar que las cosas no siempre pueden permanecer como hasta ese momento.

La película utiliza la fantasía para hablar de situaciones bastante reales. El miedo a separarnos de nuestros amigos, la incertidumbre ante el futuro, la sensación de no saber qué queremos hacer con nuestra vida o el temor a quedarnos solos aparecen integrados dentro de la aventura.

Y creo que ahí es donde La Isla Olvidada consigue conectar con espectadores de diferentes edades. Los niños pueden quedarse con la aventura y los personajes, mientras que los adultos pueden encontrar otros significados relacionados con los cambios que todos atravesamos.

Los personajes secundarios aportan mucho a la aventura

Otro de los puntos que funcionan bien son los personajes que Jo y Raissa encuentran durante su viaje.

La película podría haber utilizado estos personajes simplemente como acompañantes cómicos, pero intenta darles algo más de profundidad. Todos tienen sus propios problemas y, en mayor o menor medida, están buscando un lugar al que pertenecer.

Esto hace que el grupo vaya evolucionando poco a poco. Lo que empieza como una unión circunstancial termina convirtiéndose en algo parecido a una familia elegida.

También tenemos un antagonista que cumple la función de enfrentarse a las protagonistas. Sin embargo, la película no se limita a plantear una batalla entre buenos y malos.

Una de las ideas que transmite es que las personas pueden cambiar. Los errores no tienen por qué definirnos para siempre y alguien puede mejorar si encuentra las circunstancias y el apoyo necesarios para hacerlo.

Es un mensaje sencillo, pero encaja bastante bien con el resto de la historia y evita que el conflicto termine resolviéndose únicamente mediante la derrota del villano.

Una animación espectacular y con personalidad propia

Si hay un apartado que merece una mención especial en esta crítica de La Isla Olvidada, es la animación.

DreamWorks vuelve a demostrar que no necesita buscar un único estilo visual para todas sus películas. La isla de Nakali está construida con una enorme variedad de colores, texturas y formas que hacen que cada escenario tenga personalidad.

La cámara virtual también tiene un papel muy importante. Durante las escenas de acción encontramos movimientos rápidos, cambios de perspectiva y planos que aprovechan al máximo las posibilidades de la animación.

En cambio, cuando la historia necesita detenerse, la película sabe utilizar planos más tranquilos y composiciones mucho más cuidadas.

Esta diferencia entre acción y contemplación ayuda a que el apartado visual no termine resultando repetitivo.

Después del trabajo realizado en El gato con botas: El último deseo, DreamWorks parece haber encontrado una vía estética que le permite experimentar mucho más. La Isla Olvidada continúa por ese camino, aunque desarrolla una identidad visual propia.

La utilización de la luz y el color es especialmente destacable. Nakali puede resultar luminosa, misteriosa, peligrosa o incluso melancólica dependiendo del momento de la historia.

Todo ello hace que la isla no parezca simplemente un escenario donde sucede la aventura. Tiene una presencia propia y termina formando parte de la historia.

¿Funciona ‘La Isla Olvidada’ como película para toda la familia?

Una de las grandes virtudes de la película es que no parece estar pensada exclusivamente para los niños.

La aventura, el humor y los personajes funcionan perfectamente como entretenimiento familiar, pero el guion introduce temas que pueden conectar especialmente con espectadores adultos.

La amistad, los recuerdos, la soledad y el miedo a enfrentarse al futuro son cuestiones que pueden entenderse a diferentes niveles.

Además, la película no necesita explicar constantemente lo que quiere decir. En muchos momentos confía en que el espectador comprenda las emociones de sus personajes a través de sus acciones.

Esto también ayuda a que el comienzo tenga tanta importancia. Lo que vemos durante esos primeros minutos vuelve a aparecer después de diferentes maneras y hace que el viaje de las protagonistas tenga un mayor peso emocional.

Conclusión de la crítica de ‘La Isla Olvidada’

La Isla Olvidada es una nueva muestra del camino que DreamWorks Animation está siguiendo en los últimos años. La película combina una aventura fantástica con humor y una historia centrada en la amistad y los recuerdos.

Pero, por encima de todo, destaca por su apartado visual. La animación tiene personalidad y utiliza sus posibilidades para contar la historia, no simplemente para hacer que todo resulte más espectacular.

El comienzo es, para mí, uno de los grandes puntos fuertes de la película. Esos primeros diez minutos consiguen presentar a las protagonistas y establecer una conexión emocional que después resulta fundamental para entender el resto de la aventura.

Después llega una película más divertida y disparatada, con personajes secundarios bastante peculiares, situaciones absurdas y una aventura que va descubriendo poco a poco los secretos de Nakali.

También me parece interesante que detrás de toda esa diversión exista una historia sobre algo tan sencillo y complicado a la vez como crecer y aceptar que algunas etapas de nuestra vida tienen que terminar.

La Isla Olvidada demuestra así que la animación familiar todavía tiene mucho margen para experimentar. No necesita copiar el modelo de Disney para funcionar y tampoco renuncia a contar una historia accesible para diferentes edades.

Si te gusta la animación de DreamWorks y disfrutaste con el cambio de estilo que supuso El gato con botas: El último deseo, aquí encontrarás una evolución bastante interesante de esa propuesta.

La Isla Olvidada se estrena este viernes 25 de septiembre exclusivamente en cines. Y, por cierto, no cuenta con escena postcréditos, así que cuando termine la película no tendrás que quedarte esperando.

Una aventura que, más allá de su espectáculo visual y sus momentos de humor, deja una idea bastante clara: nuestros recuerdos forman parte de quienes somos, pero también son importantes las personas con las que decidimos compartirlos.

Te recomendamos nuestro canal de Youtube. 

No te pierdas en nuestro Instagram las últimas entrevistas y fotografías de los eventos que cubrimos.

Para más sobre cine puedes visitar nuestra sección dedicada.

Fernando Larrea

Fundador de Team up! Apasionado de los cómics, las series y el cine. Coleccionista y un autentico loco de la cultura Pop!

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Are you human? Please solve:Captcha