Uno de los regalos que te ofrece esta profesión es la oportunidad de entrevistar a artistas que admiras. Un presente que se torna aún más especial cuando dicha admiración empezó a brotar cuando Joaquina, en este caso, aún nos estaba enseñando las primeras piezas del rompecabezas que ha sido su primer disco. «Al romper la burbuja» es un álbum que la cantautora venezolana ha dedicado a ella misma, es su universo interior en forma de canciones.
JOAQUINA TE INVITA A DESAYUNAR
Los eventos de presentación de discos siempre son especiales. El artista llega emocionado, te cuenta un poco por encima como ha sido trabajar en este álbum y entonces pasas a la entrevista en privado. En el caso de Joaquina, Universal Musica y UMUSIC Hotel nos prepararon algo más especial si todavía cabe.
Llegamos a la segunda planta y encontramos una mesa grande con la portada del álbum de la venezolana presidiendo la silla central. Como si fuéramos niños de colegio católico nos mantenemos quietos sin tocar la comida que hay encima de la mesa hasta que llega Joaquina y nos pide por favor que comamos.
Casualidades de la vida, acabo sentado enfrente de ella y lo primero que me dice es que está esperando con ansia mi análisis de su disco. Le digo que claro que lo tendrá.
Un encuentro entre amigos y periodistas
Entonces los otros periodistas se animan y empezamos a hablar de como ha sido trabajar en este álbum. Un proceso muy artesanal, un proceso en el que se ha metido hasta el fondo, preservando la esencia de las canciones por encima de arreglos instrumentales más elaborados, «contratamos a una guitarrista top para uno de los temas pero nos dimos cuenta de que mi versión demo nos encajaba más con el alma del disco»
También hablamos de cómo lleva la promoción, el cambio horario…»El jet lag es una opción, o al menos es lo que dice Taylor Swift. Claro que ella tiene un avión privado». Entre risas nos dice que siempre procura comer bien y dormir bien, no hay más.
Tiene muchas ganas de que escuchemos sus conciertos (6/02 en Madrid y 8/02 en Barcelona), que nos aguardan sorpresas.
Rojo y azul, los colores de Joaquina
No podemos dejar de admirar la portada del disco. Joaquina nos cuenta que la idea era plasmar su universo personal dentro de esa burbuja. No tanto como una jaula sino como un conjunto de elementos que forman su mundo interior. Entre risas nos confiesa que lo más complicado fue encontrar el formato fotográfico en el que encajase esta burbuja. En cuanto a los colores, confiesa irónicamente que es por su amor al FC Barcelona, «Ya tenemos titular», gritamos entre cafés, magdalenas y carcajadas. Pero la realidad es que el rojo siempre ha sido su color favorito porque le da fuerza. El uso del azul es básicamente por el contraste con el rojo. En su día hablamos de este juego cromático con ella sobre esto cuando sacó Escapar de mí.
Una no deja de ser fan
Empieza la ronda de entrevistas, no sin antes escuchar por el hilo musical del UMUSIC Hotel un tema de Gracie Abrams. Joaquina se marcha apenada sabiendo que la cantante americana actuará en la capital española el mismo día que ella en la ciudad Condal y un día después de que deje Barcelona. Ambos shows tiene el cartel de sold out colgado en la puerta del Palacio Vistalegre pero su mirada nos da a entender que quizá hará malabares para asistir al concierto del día 9.
AL ROMPER LA BURBUJA
Escrito y producido por Joaquina junto con el productor ganador de múltiples GRAMMY Julio Reyes Copello, [Marc Anthony, Jennifer Lopez, Laura Pausini] y el ingeniero de mezcla y masterización nominado al Latin GRAMMY Robin Reumers, “al romper la burbuja” ofrece a los oyentes la primera imagen completa de su vida. En un conmovedor testimonio sobre alcanzar la mayoría de edad y sus dolores de crecimiento, Joaquina escribió el disco entre los 18 y los 20 años. Su lirismo es maduro más allá de su edad y trata directamente con la sanación de la amargura de la traición emocional (“capricho” – tema central del álbum). producida por Rob Milton), reinventarse al mismo tiempo que protege a su niña interior siendo ingenua y realista al mismo tiempo (“carta (a mí)”), y reivindicando experiencias de un amor destrozado (“no llames lo mío nuestro” – tema también producido por Rob Milton).
“Mi objetivo es hacer música que tenga larga vida; Sé que este es mi primer disco, pero quiero poder escuchar estas canciones y cantarlas cuando tenga 60 años”, dice Joaquina sobre su debut. “Mi objetivo es que las canciones me describan a mí y a mi vida en este momento de manera muy específica, pero luego trasciendan y me sigan. El álbum fue elaborado con mucho amor y paciencia. Todo lo demás que he hecho me ha llevado a este momento”. Joaquina
En esencia, “al romper la burbuja” resume esta inquietud por la que todos hemos pasado a medida que crecemos y la transmite a través del prisma de la experiencia de una niña. Un fiel reflejo de los años de mayoría de edad de Joaquina. Mientras la joven artista avanza hacia una nueva fase con fe en sí misma y empatía por su proceso, nos recuerda que hagamos lo mismo.
Historias generacionales, tiernas y emocionales
Estamos ante el Típico disco que te acompaña en un paseo por ciudades como madrid, tan grande y tan solitaria. Es un canto a la sanación, al autocuidado. Al crecimiento emocional y físico. A la responsabilidad emocional. Y diré que es emotivo saber que artistas tan jóvenes sientan todo de manera tan sana, tan bonita.
«la vida se vive entre los matices (…) más de un color en la paleta» una frase que me tatuaría. Y que pertenece al tema del mismo nombre, Matices. En cuanto a la producción general del álbum diré que me parece súper cuidada y característica. Muy artesanal, que dice mucho de la artista que es Joaquina.
Me imagino a la propia Joaquina hecha una bolita de hámster en su cama con unos cascos cantando sus propias canciones como si sintiera que las hubieran escrito para ella. Pero somos nosotros los que la escuchamos, los que nos curamos con sus letras.
Musicalmente es un proyecto súper interesante. Desde temas más bailables (lentos pero bailables) como Una foto de nosotros hasta temas como Desahogo cuyo inicio, esos vientos, me llevan a Luis Miguel y su Contigo en la distancia pero que luego se transforma en una canción totalmente diferente a lo que se le esperaba. Algo muy normal en el momento que vivimos, un instante muy rico lleno de mujeres en el pop que cantan historias empoderadas y se alejan de las clásicas canciones de desamor que cantaban ellos.
El vínculo, la conexión con la portada es algo que está increíblemente cuidado. Los elementos escogidos no lo son por puro azar o estética. Joaquina nos invita a describir lo que hay en su propia burbuja, en su propio universo compuesto por las vivencias, alegrías y tristezas que la han acompañado hasta aquí, que la han llevado hasta aquí y que la han convertido en la Joaquina que encontramos al romper la burbuja.
LO CONSEGUISTE JOAQUI
Gracias a Universal Music pudimos asistir en primicia al primer concierto de la gira de Joaquina. Esta primera parada fue en Madrid, su querida Madrid. Nada más entrar en la Sala But pudimos apreciar la palabra «Cat eye station», un córner de maquillaje destinado para que los fans se maquillaran con los icónicos colores de la venezolana, además de para hacerse su ya mítico eye liner rojo.
La colorimetría de los outfits de los asistentes estaba muy marcada. Lazos blancos anudados perfectos y cintas rojas. Toques de azul en jerséis y camisas. Se podría decir que esos tres colores pintaron la sala but de Madrid este jueves de invierno tan poco jueves de invierno.
Los fans impacientes saltaban agitados y gritando para sí mismos, «¡Ay que emoción!» «Me desmayo» o «ahí viene». De pronto las burbujas inundaron el escenario. ¿Era un fan con un juguete? Sí. ¿Estaban al límite de su emoción? También. Hasta que finalmente a las 21:10, las pantallas se tiñeron de rojo. La banda aparece y tras una voz en off de la cantante que explicaba cómo se siente ella al romper la burbuja, ahí estaba Joaquina. Vistiendo una falda tipo encaje con una sudadera que tenía un rayo azul muy muy Bowie, una cadena y dos trenzas rojas y azules. Su banda llevaba también dicho rayo pero en rojo. Siempre rojo y azul. Siempre.
la niña que cumplió su sueño
Micrófono rojo en mano Joaquina no tardó en apoderarse de la sala con sus movimientos empoderados. Su energía dominaba el escenario. Durante el show hubo tiempo para temas que no forman parte del nuevo disco pero que son importantes para ella y para sus fans. Canciones como «Los mejores años«, dedicada a sus amigas del colegio. que viven en Miami. Joaquina con su melena de leona reinaba encima del escenario. El público lo da todo. Y esto acaba de empezar.
Unas canciones después Joaquina por fin coge la guitarra para cantar «No llames lo mío nuestro«. Una muestra más de la versatilidad de la cantante que se atreve (como comprobaríamos más adelante) con piano, guitarra, voz, bailes y sintetizadores.
Como adelantábamos no podían faltar tampoco números al piano, Joaquina tornó de intimidad la sala But gracias a las teclas con temas como «El alquimista» que habla sobre que le diría al creador del universo o «Blanco y negro» todo un hit en el universo de Joaquina.
Obviamente estando en Madrid no faltó «Pesimista» su personal himno a madrid. Personal y desgarrador pues cada línea es una metáfora de como se siente Joaquina tan lejos de su casa en una ciudad que tanto le ha dado.
El concierto llegaba a su final. Pero sentíamos que algo grande se venía. Y ahí estaba; la primera y única colaboración de la noche. Joaquina introdujo a la desconocida cantante como una amiga que compone de maravilla. Siguió anunciando que iban a interpretar una canción suya. Tema que la venezolana deseaba haber compuesto.
Entonces apareció Marina Reche para cantar a dueto «Mil preguntas«. Una versión en la que Joaquina casi no intervino para dar espacio a su amiga. Reche a su vez pinchaba a Joaquina para que cantara más. No eran dos cantantes. Eran dos amigas en el cuarto de una de ellas cantando con el singstar. Y a veces, eso, es lo más importante.
Ahora sí, tocaba cerrar el concierto. Un show en el que Joaquina mostró todas sus facetas. Bailando, cantando, a la guitarra, sinte y piano. Es increíble cómo había instantes en los que la cantante se serenaba para controlar sus emociones hasta que se rendía a ellas para llorar, reír, jugar con el público, pedirles que cantaran a pleno pulmón…El concierto termina como no podía ser de otra manera con «gracias x estar aquí«. Y yo digo. No, Joaquina, Gracias a ti. Gracias por enseñarnos un día más el poder de la música en directo.
En nuestro Instagram tenéis las últimas entrevistas y fotografías de los eventos que cubrimos.
Para más sobre música no te pierdas nuestra sección destacada.
Ya puedes escuchar «Al romper la burbuja» de Joaquina aquí
