La receta del amor es el primer libro de la autora Sher Lee. Es una comedia romántica que nos cuenta la historia de amor entre Dylan, un joven que ayuda a su familia en su restaurante de comida asiática y Theo, un chico de clase alta que sueña con dedicarse a la música.
La historia
Nos encontramos prácticamente desde el primer capítulo con la historia de amor sembrada, ya que es aquí donde nuestros protagonistas se conocen. Es por este motivo que el libro se torna un tanto predecible desde las primeras páginas, aunque no por ello deja de merecer la pena la historia que nos vamos a encontrar.
Lo más destacable en La receta del amor es que nos encontramos ante una relación sana, lo cual es de agradecer teniendo en cuenta que en muchos otros libros de una temática similar lo único que vamos a leer va a ser toxicidad y posesividad. La autora en este caso ha llevado la relación entre los protagonistas de la forma más natural posible, aunque sí es cierto que no se podría considerar slow burn, ya que, como he comentado, sabes desde el inicio cómo se van a ir desarrollando los hechos. Eso es algo que he echado de menos en la historia, aunque nos encontramos ante un libro relativamente corto donde la trama tiene que sucederse de una forma rápida.
Y hay que destacar la comida en este libro. Y es que es otro de los elementos principales del mismo. La autora rodea el libro de una descripción de alimentos que realmente te consigue dejar con las ganas de probar su famoso plato cuando acaba cada capítulo. El libro casi se convierte de esta manera en una receta en sí mismo.
Los personajes
Los personajes más trabajados son, por supuesto, los protagonistas, aunque la autora no profundiza demasiado en los secundarios. Con ellos solo da algunas pinceladas, como sus aficiones. Aunque esto realmente queda justificado por la narración, ya que todo el libro es el punto de vista de uno de los protagonistas. Por ello, vamos descubriendo las cosas con él sin meternos demasiado en la historia en ciertos momentos.
También hay que destacar al “villano”, que está personalizado en el padre de Theo. Esto también es algo predecible y que encontramos en otras muchas historias donde la familia de uno no acepta al otro. Es básicamente un ejemplo moderno de la ya conocida historia de Romeo y Julieta.
¿Cómo está contado?
La receta del amor se sostiene en bastantes clichés románticos que solemos encontrar en las películas o libros del mismo género. Así, la historia logra adquirir el tono deseado, aunque sí es cierto que no deja margen de imaginación al lector, que en todo momento sabe lo que va a ocurrir. Hasta en los momentos más sutiles, puedes averiguar lo que va a pasar en la historia. En este sentido al libro le falta algo de misterio y acabas con la sensación de no haber leído nada nuevo, ya que es bastante predecible.
Lo que sí hay que destacar es la forma de narrar de la autora. Su estilo te permite una lectura muy ágil, y a esto además contribuye la longitud de los capítulos, que no superan las seis páginas. Así, el ritmo queda muy facilitado.
Conclusión
Si bien considero que no es una historia que vaya a marcarte de por vida, merece la pena darle una oportunidad a esta historia de amor, porque seguro que logra entretenerte.
Además, sirve para conocer algunas costumbres, recetas y mitos de la cultura china que me han resultado muy interesantes y que seguro que a ti también te dejan con la ganas de probar los pastelitos de luna que tanto se describen en el libro.
Puedes encontrar el libro aquí.
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