• Dom. Abr 14th, 2024

‘Trolls 3: Todos juntos’ no abandona su alegría psicodélica en la que es la mejor película de las tres entregas

La tercera entrega de Trolls es la más divertida, optimista y colorida de la franquicia de DreamWorks, pero su historia ya ha sido contada miles de veces. Tras haber sobrevivido a un apocalipsis del rock en Trolls 2: Gira mundial (2020), la saga retrocede en el tiempo para explorar el pasado de Branch (Justin Timberlake), quien fue miembro de la famosa banda BroZone cuando era un bebé. Formada por los hermanos Floyd (Troye Sivan), John Dory (Eric André), Spruce (Daveed Diggs), Clay (Kid Cudi) y Branch, el grupo musical se disolvió por disputas internas, lo que ocasionó la separación también de la familia. Ahora, tras el secuestro de Floyd por las nuevas estrellas musicales sin talento Velvet y Veneer (con las voces de Amy Schumer y Andrew Rannells, respectivamente), los hermanos se reúnen para salvarlo.

Para todos los públicos, literalmente

Trolls 3 consigue lo que la productora no había logrado con las anteriores entregas: hacer una película que abarcara un público amplio. Mantiene la trama sencilla (aunque repetitiva) a la que nos tiene acostumbrados, dirigida claramente al público infantil, pero parece que Dreamworks ha entendido por fin dónde radica su éxito. Con películas como Madagascar, El espantatiburones, Shrek o El bebé jefazo, la fórmula está más que clara: animación para niños y humor para adultos.

Respecto a la animación, me atrevo a afirmar que es la más impresionante de la trilogía. Además de los pequeños monstruos con textura de fieltro, se introducen nuevos personajes que son un guiño a los dibujos de Max Fleischer: blancos, larguiruchos, flexibles y con ojos saltones que recuerdan a las animaciones de Popeye o Betty Boop. Por otra parte, está la secuencia “Hustle”, compuesta por una animación surrealista que es un cruce entre los dibujos de Cartoon Network y la serie The Midnight Gospel.

Es una película para niños, sí, con escenas absurdas destinadas a hacerlos reír, pero el humor está totalmente dirigido al público adulto. Va desde los chascarrillos para padres, hasta los chistes para los millennials nostálgicos amantes de las boy bands. Aquí un ejemplo de un diálogo entre Floyd y Branch: “We’re out of sync. We’ve gone from boys to men, and now there’s only one direction for us to go: the backstreets”. Hay una frase que hace referencia a cuatro boy bands distintas: NSYNC, Boyz II Men, One Direction y Backstreet Boys. En castellano no creáis que se pierde el chiste, pero mencionando grupos musicales españoles, como los Héroes del Silencio. hay que admitir que el doblaje está muy bien.

NSYNC vuelve 20 años después

Trolls nació como una película de animación musical desde el primer momento, pero en esta tercera entrega uno tiene la sensación de estar viendo más bien un documental sobre NSYNC por todas las semejanzas con el grupo. Justine Timberlake es quien pone voz a Branch, el integrante más joven de BroZone, casualmente igual que Justin en NSYNC. La banda se separó temporalmente en 2002 diciendo que se tomarían un descanso de seis meses, pero esas vacaciones se alargaron indefinidamente y el grupo nunca regresó. Simplemente desapareció, sin dar explicaciones.

En la película son los conflictos internos de la banda los que llevan a su disolución y todos los hermanos abandonan a Branch, el único que no quería dejar el grupo. La realidad de NSYNC fue muy distinta, ya que no hubo nunca disputas y fue Timberlake el que emprendió carrera en solitario, cambiando de opinión respecto a lo de volver al grupo tras el descanso. Así que, si Trolls 3 ha sido un intento de blanqueamiento de la imagen de Timberlake por las explicaciones que nunca tras abandonar a los miembros de la banda, no ha funcionado. La historia que se cuenta en la película no tiene nada que con lo que ocurrió en la realidad.

Para los fans del grupo, por otro lado, va a ser toda una sorpresa, ya que el grupo se reúne dentro y fuera de la cinta para lanzar una nueva canción que forma parte de la banda sonora. Se trata de Better Place, la primera canción de NSYNC juntos tras dos décadas de un misterioso silencio.

En resumen…

Trolls 3: Todos juntos merece la pena y es la mejor de la trilogía. Si buscas un chorro de optimismo, una alegría psicodélica y mover la cabeza al ritmo de varios clásicos musicales, entonces es tu película. Además, tiene una escena que está claramente influida por una de las mejores secuencias del cine de animación: la espectacular interpretación de Holding out for a hero de Bonnie Tyler por el hada de Shrek. En esta ocasión, los malvados interpretan Sweet Dreams de Eurythmics, en una persecución tan frenética y con final feliz como ocurría en su antecesora. Solo por eso ya merece la pena verla.

Nerea

Periodista a tiempo parcial, cinéfila a tiempo completo. Nacida en la tierra de los limones, Murcia, y a mucha honra. Es friki por vocación y escritora por elección.

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