• Mié. Feb 8th, 2023

Reseña ‘The White Lotus’ Temporada 2

La segunda temporada de The White Lotus ya puede disfrutarse completa en HBO Max. El éxito de esta nueva entrega ha sido indudable y además, acaba de ser galardonada con el Globo de Oro a mejor mini serie. Así que vamos a hablar un poco de ella en esta reseña, eso sí, CON SPOILERS.

Un comienzo lento

Como bien sabemos los que hayamos visto la primera temporada, esta segunda entrega es una historia independiente. La única unión en común es la cadena hotelera que da nombre a la serie. Y, excepcionalmente, el personaje de Jennifer Coolidge, la millonaria Tanya.

El inicio se desarrolla de forma similar: hay un cadáver y se retrocede unos días atrás para comenzar la historia. Así, los nuevos huéspedes del White Lotus Sicilia desembarcan en la costa y llegan al hotel. Conocemos a los que serán los protagonistas y sus motivaciones: Tanya, a quien la espera su marido para un viaje romántico y que se ha traído a su ayudante Portia; Bert, Dominic y Albie, abuelo, padre e hijo en busca de sus raíces; y Daphne y Cameron que han invitado a Ethan y Harper a un viaje de parejas.

De la misma forma nos presentan a los empleados del hotel como Valentina, la gerente, y las dos sicilianas Lucía y Mía, quienes también trabajarán en el hotel.

Es cierto que los primeros capítulos son algo lentos. Dan la sensación de que realmente no están sucediendo muchas cosas. Pero hacia mitad de temporada recupera el ritmo y crece la tensión. Así que vamos a ir viendo cada una de las tres historias.

El viaje de parejas

Nos presentan a Ethan y Harper, un matrimonio cuyo nivel de vida ha aumentado recientemente que viajan junto a Daphne y Cameron, dos ricos empalagosos y superficiales. Dejan claro desde el comienzo esa imagen de matrimonio perfecto y felicidad en contraposición con la frialdad y cinismo de la primera pareja.

Desde el momento en el que Cameron se cambia delante de Harper, se puede intuir por dónde van a ir los tiros en cuanto a ellos dos. Y aunque no llegan a confirmarlo de forma explícita, se intuye que finalmente Ethan y Daphne mantienen relaciones en la isla.

La historia de las parejas se vuelve realmente interesante en el momento en el que se separan durante una noche y se comienza a destapar todo. Desde la farsa de matrimonio que mantienen Daphne y Cameron, incluyendo el hecho de que posiblemente uno de sus hijos sea de ella y su entrenador personal, al elefante en la habitación de Ethan y Harper, cuya vida sexual llevaba tiempo muerta y enterrada.

Aun que se tarda bastante en llegar al clímax de esta historia, el desarrollo es como una olla a presión de tensión y falsedad que está a punto de explotar. Además, el elenco está maravilloso y cabe destacar la actuación de Meghann Fahy como Daphne, a quien ya habíamos visto destacar en The Bold Type.

El viaje de tres generaciones

Bert, el abuelo ligón y pícaro que desde el minuto uno ya incomoda a cada mujer que se le cruza. No hay mucho que profundizar en esto. Es algo que tampoco hace falta desarrollar porque lo que se quiere mostrar de él se plasma claramente desde el comienzo: un señor que se cree un donjuan en una época en la que ya no encaja.

Dominic, que en un principio parece un padre tranquilo y normal, no tarda mucho en destaparse como un putero. Y no por casualidad, si no que previamente al viaje, ya había contactado con Lucía para verse. Pero eso no le impide seguir llamando a su ex mujer para que le perdone.

La resolución de esta historia es cuanto menos realista. Cuando Dominic le cuenta a su padre que su madre sabía de todas sus infidelidades y era tremendamente infeliz a su lado, Bert lo niega y continúa en su fantasía de que su matrimonio era feliz. Ni se plantea que él hiciese algo mal. Puede que porque no quisiera tener que enfrentar la culpa y el remordimiento y vivir con ello lo que le quedaba de vida. O porque sencillamente, a veces es tarde para intentar cambiar y cuestionar tus propios actos.

Por otro lado, Dominic soborna a su hijo para que le hable bien de él a su madre y poder volver con ella. No para de repetir que quiere cambiar, que está cambiando, pero realmente no pone mucho esfuerzo en intentarlo. La mayor moraleja que se lleva del viaje es que puede comprar a su hijo por cincuenta mil dólares.

Un Ted Mosby en Italia

Y luego está Albie, el chico tranquilo e inteligente que estudia en una buena universidad. El aliado feminista que señala los comentarios y actitudes machistas de su padre y su abuelo. Mr nice guy. Su viaje podría haber terminado de mejor forma si no se hubiera visto demasiadas veces Pretty Woman.

Albie se vuelve estafado y con el corazón roto. Podría haber pasado algo más entre él y Portia, pero estaba claro que la química entre ellos brillaba por su ausencia. No tanto porque no tuvieran una relación agradable, sino porque Portia estaba en un mal momento vital. Su desplante en la playa llevó a Albie a conocer a Lucía por despecho. Y esto acabó convirtiéndose en un enamoramiento por su parte, y una oportunidad para Lucía. Una mezcla de inocencia, complejo de salvador y padre rico lo convirtió en el objetivo perfecto.

Es cierto que Albie discute con su padre sobre su forma de querer a las mujeres. Él mismo reconoce que no sabe cómo hacerlo, puesto que su padre nunca le enseñó. No ha tenido referentes masculinos que le enseñen como relacionarse con mujeres de forma sana. Por eso es probable que este viaje le haya dado alguna que otra lección.

Como cuando se trata de hablar de ricos, el dinero nunca es un problema, en este caso sucede igual. Ha perdido cincuenta mil dólares de su padre, pero él ha cambio ha sacado beneficio para arreglar su matrimonio. Así que tampoco parecen muy afectados por ello. Sencillamente se intercambia el número con Portia en el aeropuerto, y dejan una posibilidad abierta a que quizá mantengan el contacto y vuelvan a verse en un futuro y en otras circunstancias.

Tanya, la protagonista indiscutible

El personaje de Tanya es capaz de provocarte que quieras zarandearla y abrazarla al mismo tiempo. Por un lado es una millonaria extravagante, clasista y narcisista que incluso obliga a su ayudante que se quede escondida en su habitación durante una semana para que su marido no la vea. Pero por el otro es una mujer con tintes de inocencia que solo quiere estar tranquila, vivir sus fantasías y ser amada.

Después de que Greg, que por cierto la trata bastante mal, se marche por una supuesta emergencia en el trabajo, Tanya se embarca en un viaje de fiesta y lujo con sus nuevos amigos gays. Todo un sueño hasta que descubre la relación entre Quentin y Greg, y entiende que quieren matarla y repartirse su dinero.

Aun que consigue matar a todos ellos de una forma cuanto menos surrealista, no siempre puede haber finales felices y muere de forma torpe intentando escapar. Pero a pesar de la imagen de tonta que da a lo largo de la serie, Tanya no solo se da cuenta del plan de su marido. Consigue zafarse de todos ellos y avisar a Portia para que volviera al hotel.

Mike White, el creador de la serie, explicó lo siguiente sobre su muerte:

«No es que realmente quisiera matar a Tanya, porque la amo como personaje y obviamente adoro a Jennifer, pero sentí que íbamos a Italia, y ella es una diva, un arquetipo femenino más grande que la vida. Parecía que podíamos idear nuestra propia conclusión operística de la vida de Tanya y su historia. Me hizo gracia pensar que ella acabase con toda esta banda de asesinos y que, después de que lo haya hecho con éxito, simplemente muera de esta manera. Sentí que eso es tan Tanya».

Esta vez, hay final feliz para los locales

No puedo obviar la trama de Valentina. Una mujer recta y cohibida que termina abrazando su sexualidad y su orientación. Gracias en gran parte a Mía, que no solo la ayuda sino que también consigue la oportunidad de trabajar en el hotel como pianista y cantante.

¿Quiso realmente Mía enfermar al pianista para poder ocupar su puesto? Probablemente sí. Sabía que eran dos pastillas diferentes, y aunque no fuera consciente de las consecuencias que podría tener, parece que esperaba que tuviera que ir a urgencias como mínimo. Pero el tipo la chantajeó con sexo a cambio de contactos en la industria de la música, así que tampoco es que despertara mucha empatía.

A diferencia de la primera temporada, en esta ocasión los personajes locales consiguen un final feliz. Valentina ha hecho su propio viaje personal que la ha ayudado a comprenderse y liberarse. Mía consigue el puesto de trabajo que quería. Y Lucía acaba de embolsarse cincuenta mil dólares. ¿Comprará un local para montar su propia tienda de ropa como quería?

Conclusión

The White Lotus me parece sin duda una serie muy particular. Los diálogos, los personajes, las historias, la banda sonora… Todo esta perfectamente empastado. Ha habido numerosas comparaciones sobre que la primera temporada era mejor. A mí en particular, me parece que ambas están al mismo nivel. Puede gustarte una más que otra, pero eso no quiere decir que una sea peor que la otra.

La estructura para contar la historia es la misma. Los actores están maravillosos. Las historias están perfectamente contadas e hiladas para que estés con la duda hasta el final. Y mantiene ese punto central desde el que partir que es la gran diferencia entre clases sociales.

Como es lógico, tras su tremendo éxito, la tercera temporada está más que confirmada. Y aun que es pronto para saber detalles, si podemos elucubrar sobre lo que podría tratar. Si nos fiamos del brindis de Daphne, quizá el próximo destino del hotel White Lotus sean las Maldivas. Esto supondría el regreso de algunos personajes de la segunda temporada. Sea como sea, las expectativas están altas.

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Patri Bop

Editora de vídeo a ratos, friki todo el tiempo

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