• Vie. Feb 23rd, 2024

Reseña ‘Lo que la nieve susurra al caer’: un invierno de amor en Vermont

Ahora que las tardes son largas y el frío se te mete en los huesos, nada apetece más que una manta, unos calcetines gordos para calentarte los pies, y una buena novela para calentarte el corazón. Lo que la nieve susurra al caer es la nueva historia de María Martínez, en la que podremos descubrir el viaje de Hunter y Willow. Dos desconocidos que encontrarán las respuestas que buscan en un pequeño pueblo en las montañas.

María Martínez y las emociones

Desde pequeña, María Martínez expresó su amor por la literatura y su deseo por dedicarse a ella. Algo que ha conseguido con creces puesto que lleva nada menos que diez años publicando. Y aunque su género favorito es el new adult, también se ha desenvuelto maravillosamente en la fantasía, con obras como El encanto del cuervo y la trilogía Almas oscuras.

Entre sus publicaciones podemos encontrar desde trilogías, bilogías y novelas autoconclusivas. Y si algo tienen en común todas sus historias, es el mimo con el que crea a sus personajes. Ya que explora con detalle las emociones de los mismos y la evolución que experimentan a lo largo de las páginas. No son perfectos, ni tienen que serlo. Como lectores, incluso pondremos en duda las decisiones que toman o nos decepcionarán. Y esto es precisamente por lo que se sienten tan reales y cercanos.

María bucea en la complejidad de las emociones, las relaciones y conflictos familiares, y la búsqueda de tu propia identidad. Sobre todo en momentos vitales en los que es necesario parar y tener una conversación contigo mismo. Todas sus historias son maravillosas en esta línea, pero quiero destacar especialmente Cuando no queden más estrellas que contar, Tú, yo y un tal vez, y Yo, tú y un quizás.

Lo que la nieve susurra al caer

Sinopsis

¿Y si para seguir adelante tuvieras que retroceder al punto donde todo comenzó?

Para Hunter, la música es mucho más que un conjunto de notas dando forma a una melodía. Las canciones que compone son un refugio. Acordes que hablan de sueños y miedos. De ganas y carencias. Compases que iluminan las sombras del frío y solitario mundo en el que ha crecido. Musas que han transformado su pasado en un presente brillante. Sin embargo, esa inspiración enmudece cuando encuentra una carta manuscrita en su buzón, que lo obliga a cuestionarse todo lo que sabe sobre sí mismo.

La vida de Willow se ha convertido en una caja de momentos desordenados y sueños frustrados. Siente que ha perdido su lugar en el mundo y ya no recuerda a esa persona que siempre quiso ser.

Mientras la nieve cae silenciosa, Hunter y Willow descubrirán que el destino no siempre tiene la última palabra y que los momentos, buenos o malos, nos van convirtiendo en todo lo que somos. Que a veces basta con escuchar al corazón para encontrarse a uno mismo. Y que hay amores de invierno, capaces de sobrevivir al deshielo y convertirse en canciones eternas.

Cómo encontrarse en las montañas de Vermont

Las vidas de nuestros protagonistas no pueden ser más distintas. Por un lado está Hunter, un compositor de éxito con un gran conflicto con sus padres, y una relación de pareja vacía. Y que tras una noticia que trastoca su vida, no solo entra en un bucle depresivo, sino que pierde toda inspiración para hacer música. Por otro lado, Willow vive rodeada de personas que la menosprecian y ningunean. Un techo de cristal en el trabajo, una madre y una hermana interesadas y gorronas, y un novio que la moldea a su gusto.

Ambos, llevados por el hartazgo y una decisión impulsiva, deciden abandonarlo todo por un tiempo y marcharse a un lugar donde poder respirar. Y aunque sus vidas son muy distintas, así como sus motivaciones para cambiar de aires, Hunter y Willow se encuentran perdidos. Y este será el punto que les llevará a empezar a compartir cada vez más tiempo juntos, y a tejer lazos y experimentar emociones que pensaban que no llegarían a sentir.

La historia está narrada a tres voces, y es un detalle muy importante puesto que nos ayuda a conocer mucho mejor la vida de los personajes. No solo de los protagonistas, obviamente, sino en especial de la tercera voz que completa el relato con mucho más detalle. No voy a desvelar quien es este personaje porque sería spoiler, pero tiene mucha importancia y está extraordinariamente contado.

Además de encontrarnos con una historia de amor preciosa, también tenemos todo un relato de amistades y familia. De lo mucho que nos puede cambiar la perspectiva sobre una persona cuando conocemos su historia y sus circunstancias. De lo fácil que es perderse y dejarse llevar por la corriente de la rutina y la apatía. Y de que, en muchas ocasiones, es necesario tomarse un respiro y escucharnos. Para poder ver nuestros errores, nuestros traumas o conflictos, y poder reconciliarnos con nosotros mismos.

Un perfecto regalo

Lo que la nieve susurra al caer es una historia perfecta para esta época del año. La lectura es ligera y adictiva, pero también se toma su tiempo en narrar con delicadeza cada momento. No es apresurada, sino que tiene un ritmo magnífico para saborearla con calma al lado de la estufa. Los personajes secundarios están muy bien construidos. Nos acercan a la trama y nos hacen empatizar, tanto para bien como para mal. Y esto solo demuestra, una vez más, que la pluma de María Martínez tiene una sensibilidad especial.

Para todos los amantes del slow burn, es un regalo ideal para estas fiestas, ya sea para alguien más o ¡para ti mismo!.

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Patri Bop

Editora de vídeo a ratos, friki todo el tiempo

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