Tal vez empezar una reseña diciendo que no he sido capaz de terminar Las olas no es una buena forma de empezar. No es un libro largo, y sin embargo siento que lo que he leído de él me ha llevado semanas.
He de decir que me sedujo la portada y el hecho de que estuviera escrito por Virginia Woolf, pero empezar a leer fue todo un reto. Porque la realidad es que no entendía nada.
Las olas, escrito por Virginia Woolf en el año 1931, sigue el punto de vista de seis personajes principales. Todos ellos se comunican con el lector mediante monólogos internos. En ellos van hablando de su vida y del paso del tiempo. Creo que esta novela se podría considerar como una obra experimental, precisamente por la manera en la que está escrita.
Mis sensaciones con Las olas
Quizás el hecho de que todo el libro sea un monólogo interno (bueno, seis) influye en que no haya sido capaz de seguirle el ritmo. Es por ello que no diría que este sea un mal libro, simplemente no era para mí.
Cuando decidí dejar de leerlo busqué otras opiniones para contrastar mi versión con la suya, para saber si había sido la única persona que no era capaz de enterarse de nada. Y aunque la gente coincide en que es complicado de leer, también aseguran que a medida que avanzas mejora tu comprensión de la historia. Aunque yo sentía que para mí ya era tarde. Es complicado reengancharse a un libro cuando crees que no es para ti.
Aún así, he podido leer lo suficiente como para hablar algo de él. Y he de reconocer que, pese a la dificultad de seguir la historia, el ritmo que sigue la narración es rápido y ágil. Pero eso no cambiaba el hecho de que no entendía nada. Acababa las páginas con la sensación de no haberme quedado con datos relevantes de la información dada, porque no comprendía ni de qué hablaba la autora, ni qué era lo que quería transmitir.
Unas páginas después empecé a entender algo más la dinámica, la forma en que la autora, siguiendo una especie de orden lineal con saltos entre medias de los diálogos, iba narrando lo mismo desde diferentes puntos de vista: el de cada personaje. Pero luego volvía a mí la confusión y el caos.
Conclusión
Me gustaría cerrar esta especie de “reseña”, por decirlo de alguna manera, destacando la dificultad para escribir algo así. Mientras leía, más que en la historia pensaba en cómo Virginia Woolf pudo crear toda la historia en su cabeza y a la vez meterse dentro de seis personajes para ir formando la narración y que, de alguna manera, se las ingeniara para que al final (supongo) todo tuviera cierto sentido.
Repito que esto no quiere decir que sea un mal libro. Al final la literatura, como casi todo, es subjetiva. Y os invitamos a que, si lo leéis, nos dejéis vuestras opiniones al respecto en comentarios.
Puedes encontrar Las olas en su edición de Akal aquí.
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