• Mar. May 28th, 2024

‘Quiet on set’: terror en los estudios de Nickelodeon

El estreno del documental Quiet on set: the dark side of kids TV ha abierto la veda para hablar de un tema que llevaba años en el aire. Y es que es de sobra conocido que el ambiente en las series de Nickelodeon de los 90 y los 2000 era de lo más turbio. Sin embargo, más allá de testimonios sueltos y acusaciones por redes, nunca se habían recogido las historias de varios de los implicados en los programas de Dan Schneider. Hasta ahora. Por ello, no solo vamos a analizar todo lo que ha salido a la luz en este documental, sino también, todo lo que no se ha dicho.

Dan Schneider, eje central sin acusación particular

El eje central del documental es el conocidísimo productor y guionista Dan Schneider. Nos cuentan su historia, su infancia, y cómo comenzó en el mundo de la actuación hasta llegar a convertirse en la gallina de los huevos de oro de las series de televisión infantiles. Sin embargo, en ningún momento hay una acusación directa hacia él. ¿Cómo es posible?.

Hacia finales de los 80, Dan Schneider ya había conseguido formar parte del elenco de una de las series de comedia que triunfaban en ese momento, Head of the Class. Y además, había comenzado a participar en ella también como guionista. Así que con la llegada de los 90, Nickelodeon decide darle una oportunidad para ser guionista en un nuevo programa infantil que estaban preparando: All that.

All that: humillaciones y discriminación

Cast de All That (1994)

En 1994 se estrena All that, un programa infantil al estilo Saturday Night Live. Su producción duró once años, y se trataba de un show con sketches cómicos y monólogos hechos por y para niños. O bueno, eso se suponía. Porque los guiones de Dan Schneider estaban funcionando tan bien que no tardó mucho en conseguir un puesto como co-creador del programa. Y esto le dio poder, no solo para decidir el contenido sino también para dirigir a todo el equipo de guionistas y personal que trabajaba allí. Esto es importante porque este poder es el que le permitió hacer y deshacer lo que quería sin que nadie le frenara.

En este equipo de guionistas, únicamente había contratadas dos mujeres, las cuales cuentan su experiencia en el documental. Ambas describen que tenían que vivir situaciones humillantes y misóginas, respaldadas por la amenaza de que si decidían confrontar al creador no volverían a trabajar en la industria. Tuvieron que compartir un sueldo entre las dos, mientras el resto de compañeros cobraban su salario completo. Hacían horas que no les pagaban, sufrían abusos verbales, debían tener disponibilidad total, y controlaban incluso sus vidas privadas. Y a pesar de todo esto, y que finalmente acabaron denunciándole, el poder y la influencia de Dan Schneider no hacía más que aumentar por lo que no hubo ninguna consecuencia real más allá de una investigación interna que no llegó a nada.

Dos de los niños afrodescendientes que formaban parte del elenco declaran que sufrieron racismo en el set. Bryan Hearne añade que le hacían grabar escenas en las que se sentía incómodo y que claramente tenían un doble sentido sexual e inapropiado. Además, a los padres cada vez les dejaban pasar menos tiempo en los estudios para estar atentos de sus hijos. Pero aún con todo, el show continuaba ganando popularidad y en 1999 Dan Schneider incluye en el elenco a la que se convertiría en su actriz favorita, Amanda Bynes.

Primeros abusos en The Amanda Show

Amanda Bynes (2000)

El caso de Amanda Bynes es largo y complejo y en el documental pasan bastante por encima. Por ello, lo voy a desarrollar más adelante en su propio apartado. Lo que sí mencionan es todo lo que se comenzó a ver en el set desde su llegada a All that. Dan Schneider descubrió a Amanda en un campamento de comedia para niños (algo bastante extraño, en mi opinión). Y decidió que tenía la gracia y el talento necesarios para ser una de las protagonistas de su show.

Desde este momento, el resto de trabajadores comenzaron a notar que la relación entre Dan y Amanda era demasiado cercana. Y esto fue a más cuando en 1999 Schneider decidió crear un programa en exclusiva para ella llamado The Amanda Show. Ella sería la protagonista absoluta, y estaría formado por una serie de sketches en los que interpretaría a distintos personajes. Contaría también con el apoyo de otros niños actores como Drake Bell, y una jovencita niña de 11 años que hacía de extra llamada Brandi.

A pesar de que Brandi no aparece contando su testimonio, es su madre, MJ, quien nos cuenta la historia en el segundo episodio. Una vez terminó la grabación, Jason Handy, el asistente de producción, le había preguntado a la madre de Brandi si le parecía bien seguir en contacto mediante correo electrónico con su hija. El asistente era alguien aparentemente muy amable que pasaba mucho tiempo con los niños en el set. Por ello MJ aceptó, y ella misma leía los correos que en principio parecían normales. Hasta que Brandi recibió una foto de Jason desnudo, masturbándose, y con un texto en el que decía lo mucho que pensaba en ella.

Jason Handy

Sin embargo, la madre de Brandi no llamó a la policía. Estas declaraciones han supuesto que sea duramente criticada en redes, ya que Jason Handy seguía trabajando en programas infantiles y estaba en contacto directo con niños constantemente. No fue hasta que la policía comenzó a investigar después de varios avisos, que descubrieron miles de archivos de abuso infantil en su ordenador. Handy fue acusado de abusar sexualmente de una niña de 9 años y admitió ser un pedófilo. Encontraron bolsas con objetos personales de niñas con las que estaba obsesionado, y en una de esas bolsas estaban los correos que se enviaba con Brandi. Fue entonces cuando la policía se puso en contacto con MJ y les contó el caso de su hija.

Alexa Nikolas y Zoey 101

Izquierda: Erin Sanders, Matthew Underwood, Alexa Nikolas y Christopher Massey en 2005. Derecha: Alexa Nikolas en una protesta frente a los estudios de Nickelodeon en 2022.

Alexa Nikolas, quien interpretó a Nicole en Zoey 101, fue una de las primeras en alzar la voz y hablar de los abusos que sufrió durante la grabación. Cuando se marchó de la serie tras la segunda temporada, mencionó que Jamie Lynn Spears (Zoey) le hacía bullying y la acosaba. Llegó a discutir incluso con Britney Spears que se involucró para defender a su hermana. Nikolas también aseguraba que el resto del elenco la excluían y trataban mal.

Y unos años más tarde, en una entrevista con el medio Real Pod, entró en detalle sobre toda clase de comportamientos inapropiados que tenía Dan Schneider. Estos incluían hacerles fotos a los pies de los niños a cambio de dinero, estar presente en las pruebas de vestuario y pedir que llevaran las faldas más cortas, y hacerles fotos con una polaroid que luego él se quedaba. Además, señala en el documental la clase escenas con un subtexto sexual que tenía que grabar, como en la que ella le echaba un líquido viscoso en la cara a Jamie Lynn Spears. Sin embargo no se ha visto respaldada por el resto del elenco, que han permanecido en silencio. No solo eso, sino que en 2023 se reunieron para hacer la película Zoey 102.

Tras el estreno de Quiet on set, Matthew Underwood (Logan) hizo un comunicado en sus redes sociales. En él reveló que fue agredido sexualmente en varias ocasiones por su agente. Apoyaba y comprendía a todos aquellos que habían preferido guardar silencio porque «aunque una persona no grite a los cuatro vientos que los pedófilos sean malos o que la gente sea un asco, no significa que no tengan sus propias razones para permanecer en silencio, buenas razones, razones personales«. Terminaba comentando que nunca había tenido una mala experiencia en el set de rodaje con Dan Schneider. Esto choca con las acusaciones de Nikolas y con las inapropiadas fotos del productor con Erin Sanders (Quinn).

Erin Sanders y Dan Schneider (2005-2006)

Otro que ha decidido romper su silencio tras el documental ha sido Jack Salvatore Jr. (Mark). Quien también trabajó en Victorious y Sam&Cat, ha compartido lo siguiente en un vídeo de Instagram:

«Podríamos hablar de los masajes, podríamos hablar del hecho de que literalmente contaba su colección de monedas de oro frente a su equipo que vivía de sueldo en sueldo. Podríamos hablar de cómo a veces sacaba su escopeta para asustar a uno de los escritores. Podríamos hablar de las conversaciones que se suponía que no debía escuchar sobre cómo Nickelodeon no quiso recomendar antidepresivos a Jennette McCurdy después de que su madre muriese por temor a que se suicidara e hiciera quedar mal a la cadena».

El infierno de Jennette McCurdy

Jennette McCurdy y Dan Schneider (2014)

Jennette McCurdy, quien interpretaba a Sam en iCarly y posteriormente en Sam&Cat, tampoco aparece en el documental. Pero esto no quiere decir que no tuviera nada que decir. Y es que en 2022 publicó su biografía titulada Me alegro de que mi madre haya muerto. Donde no solo describía la relación tóxica con su madre y todos los problemas que derivaron de ella, sino también los acercamientos de Dan Schneider.

Aunque nunca le menciona directamente pues se refiere a él como «El Creador», es evidente que se trata de Schneider. Relata cómo la sexualizaba y le hacía fotos en bikini cuando los usaba el personaje. Abusaba verbalmente de ella y le ofrecía alcohol siendo menor de edad. Incluso le daba palmaditas en la espalda que se acababan convirtiendo en masajes. También añade que cuando ella tenía 15 años estuvo saliendo con un productor de 30. Y del mismo modo que sucedió con Amanda Bynes, Schneider le dio su propio show a McCurdy junto con Ariana Grande en Sam&Cat.

Estos últimos días, se han hecho virales algunos vídeos del set de iCarly donde se puede ver al actor Jerry Trainor (Spencer) protegiendo a los niños del productor. Al parecer el hermano mayor acudía al rodaje incluso si no tenía escenas para asegurarse de que todos estaban bien. Se ve en varias ocasiones cómo se interpone entre Schneider y los niños para que no se les acercara demasiado, y hacía bromas con respecto a que saliese del set y les dejara tranquilos.

Fiestas y drogas en Victorious

De izquierda a derecha: Matt Bennett, Ariana Grande, Daniella Monet, Victoria Justice, Leon Thomas III, Elizabeth Gillies y Avan Jogia (2010)

En el documental se mencionan la cantidad de escenas en las que hay primeros planos de pies, disfrazando de sentido de humor el fetiche del productor. También muestran vídeos que grababa el propio Schneider con una cámara particular. En los cuales se ve a las protagonistas cubrirse las piernas y demostrar incomodidad. Y aunque nadie del cast ha dicho nada al respecto, McCurdy mencionó en su libro que él le repetía constantemente que «el elenco de Victorious era más divertido porque bebían y se drogaban todos juntos».

Esto lo reconoció en 2020 Avan Jogia, quien interpretaba a Beck, afirmando que tanto él como el resto del elenco hacían muchas fiestas. Recordemos que la media de edad de los actores de Victorious era de 16 años. El medio Pop Lit’s hizo una investigación tras la cancelación del show en 2013 y publicó que los actores no solo mantenían relaciones entre ellos, sino también con otros adultos del set. Esto incluiría a Dan Schneider quien, al parecer, se insinuaba a las adolescentes. De hecho Elizabeth Gillies (Jade) se casó posteriormente con el productor musical Michael Corcoran, 21 años mayor y que conoció en Nickelodeon. Esto hizo sospechar que la relación podría haber comenzado cuando ella aún era menor.

De izquierda a derecha: Jennette McCurdy, Dan Schneider y Ariana Grande (2013)

Aún con todo esto, el spin off de Ariana Grande y Jennette McCurdy salió adelante. En un momento en el que McCurdy estaba vulnerable, emocionalmente dañada, tenía un trastorno alimenticio, y perdió a su madre durante el rodaje. Tuvo problemas con el alcohol y algunos medicamentos. Y el trato que recibió tanto del productor como de Nickelodeon fue presionarla y medicarla para que continuara yendo a grabar. Y por otro lado Ariana Grande, que estaba despegando su carrera como cantante, se veía obligada a grabar escenas con un subtexto sexual de lo más evidente e inapropiado. Ella comiéndose su propio pie, estrujando una patata para «hacer zumo», o echándose agua por encima porque «estaba sedienta».

Jennette McCurdy cuenta en su biografía que recibió una llamada de unos agentes ofreciéndola 300 mil dólares para que no hablara públicamente de los abusos que sufrió trabajando en Nickelodeon, y en especial, con Dan Schneider.

El caso de Amanda Bynes

Amanda Bynes (2004)

Durante los rodajes en The Amanda Show, los niños debían de tener ciertas horas de clase en las cuales Amanda nunca estaba. Al parecer pasaba horas en el despacho de Dan Schneider ayudándole con los guiones. Según él, era una chica muy creativa y tenía muy buenas ideas que él podía realizar para el programa. Algunos de los trabajadores del set afirmaban que era muy sospechoso y extraño todo entorno la relación entre el productor y Amanda. A esto se sumaba el subtexto sexual de algunos sketches como en el que él mismo aparece en un jacuzzi junto a ella, diciendo que él había tenido la idea y era una suerte poder estar ahí con ella.

En 2002, el show de Amanda llegó a su fin ya que ella quería centrarse en papeles más adolescentes. Así que dio el salto a la gran pantalla con la película Big Fat Liar, que protagonizaba junto a Frankie Muniz (Malcolm in the middle). Y por su puesto, lo hizo acompañada de Dan Schneider quien era el guionista. También creó la serie de cuatro temporadas What I Like About You para ella, ya fuera de Nickelodeon. A lo largo de la serie, Schneider fue despedido por «diferencias creativas» pero lo cierto es que insistía en tener un papel como actor recurrente para estar más cerca de ella.

Muchos podríamos preguntarnos cuál fue el papel de los padres en todo esto. Y es que fue su padre quien animó a Amanda desde muy pequeña a actuar y a conseguirle los primeros comerciales que grabó. Por un lado, fuentes cercanas a la familia han afirmado que sus padres eran muy estrictos y controladores. Pero por otro lado, parecían tener total confianza en que su hija pasase una gran cantidad de horas con un hombre adulto sin supervisión. Al parecer Schneider la abrazaba delante de todos en el estudio, incluidos de sus padres, que no parecían tener ningún problema con esto. Además, años después Amanda puso una serie de tweets, que luego borró, en los que acusaba a su padre de haber abusado de ella física y verbalmente cuando era pequeña.

Amanda Bynes (2013)

Con 16 años pidió la emancipación de sus padres, y Dan Schneider, que ya no tenía relación laboral con ella, se ofreció a acogerla en su casa mientras se resolvía la demanda. Finalmente la retiró y cortó toda relación con el productor. En 2013 Amanda sufrió un breakdown público y comenzó a hacer varias publicaciones controversiales en Twitter. Además de la acusación a su padre e insultos a otros famosos, al parecer escribió que tuvo que abortar a los 13 años porque su jefe la dejó embarazada. Eso lo hizo, presuntamente, desde una cuenta con el pseudónimo de Ashley Banks. Ya que según ella sus padres controlaban sus redes sociales y se gastaban todo su dinero. Esto se refería a que en ese mismo año, sus padres consiguieron la tutela de Amanda con la que podían controlar todos los aspectos de su vida.

Debido al abuso de sustancias, y a su frágil estado de salud mental, la gente no la tomó en serio y tampoco hubo ninguna denuncia por la vía legal. Posteriormente Amanda desmintió que ella hiciera esas publicaciones. En 2022 la tutela de sus padres llegó a su fin y a día de hoy sube contenido a redes sociales. Cuando la invitaron a participar en el documental ella lo rechazó alegando que no había tenido ninguna mala experiencia en Nickelodeon.

@cameo

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El terrible testimonio de Drake Bell

En agosto de 2003, el entrenador de diálogo de las series de Nickelodeon All That y The Amanda Show, Brian Peck, fue acusado de 11 cargos de abuso y agresión sexual a un menor. Nunca se reveló la identidad de la víctima hasta este documental.

Drake Bell en Quiet on set

Drake Bell comenzó en el mundo de la actuación con el apoyo de su padre. Era un gran fan de All That y las series de Nickelodeon, así que tras varios papeles más pequeños, consiguió formar parte de The Amanda Show. Fue aquí donde conoció a Brian Peck. Además de ser su entrenador de diálogo, Bell afirma que ellos se hicieron muy amigos ya que tenían intereses en común. «Lo cual, en retrospectiva, parece calculado«, señala. Sin embargo su padre, Joe Bell, comenzó a darse cuenta que Peck tenía un interés un poco inapropiado en su hijo, hasta el punto de plantearle sus preocupaciones a la cadena. Los productores, en lugar de prestar atención a este aviso, acusaron a Joe de ser homófobo puesto que Brian Peck era gay.

Peck comenzó a generar tensión entre Bell y su padre, asegurándole que se estaba gastando su dinero y que debería dejar de ser su mánager. Del mismo modo lo hizo con la madre, quien hasta el momento había compartido la custodia con Joe pero no había intervenido en cuanto a la carrera de su hijo. Toda esta manipulación por parte de Peck desembocó en que la madre exigió la custodia de Bell. Joe, por su parte, cedió en todo con respecto a su ex mujer, con la condición de que no dejara nunca a Drake y a Peck a solas.

Una vez terminó The Amanda Show y antes de que comenzara su propia serie con Drake&Josh, Bell tenía que ir habitualmente a audiciones. Debido a que su madre vivía a las afueras y no le gustaba conducir, cedió ante el ofrecimiento de Brian Peck. Así que él se encargaba de recogerle y llevarle, e incluso ofrecerle quedarse a dormir en su casa. Fue entonces cuando comenzaron las agresiones sexuales que se extendieron a lo largo de un año.

Después del juicio

Brian Peck

Cuando se hizo pública la denuncia, más de 40 amigos y familiares escribieron cartas en defensa a Brian Peck. De hecho, durante el juicio, su parte de asientos estaba llena de gente que le apoyaba. Entre todos ellos estaban incluídos actores como James Marsden (Jury Duty, Enchanted), Kimmy Robertson (Twin Peaks), Alan Thicke (Los problemas crecen), o el productor Rich Correll entre muchos otros trabajadores de la industria. En 2004 Peck fue declarado culpable de dos de los once cargos de los que se le acusaba. Y tuvo una sentencia de tan solo 16 meses de cárcel.

Aunque parezca distópico, cuando salió de prisión, le contrataron como narrador en la nueva serie de Disney Channel The Suite Life of Zack & Cody. Rich Correll, que en ese momento era director de la cadena, le preguntó acerca del juicio y Peck simplemente respondió que «el asunto estaba arreglado». Sin embargo, en cuanto los creadores del programa se enteraron, le despidieron. Tras el estreno de Quiet on set, Correll ha pedido disculpas por «estar en el lado equivocado de una situación horrible» y por haberle contratado en Disney.

Bell continuó con su papel protagónico en Drake&Josh, y participó en algunas películas además de centrarse en su música. Ha lidiado con el abuso del alcohol, problemas de salud mental, bancarrota y un trauma del que no ha sido capaz de hablar públicamente hasta 20 años después. Hace unos años tuvo una acusación por mandarle mensajes sexuales a una menor. Por la cual se declaró culpable reconociendo que su conducta había sido totalmente incorrecta. Quedó en libertad condicional por un año e hizo servicios comunitarios.

Drake Bell cuenta en el documental que el único que sabía que él había sido la víctima de Peck era Dan Schneider. Reconoce que le apoyó y que estuvo ahí para él. También ha querido destacar que fue durante el juicio cuando se dio cuenta que toda la industria le estaba dando la espalda. Un reflejo del miedo de todas aquellas víctimas que no dijeron nada en su momento, por temor de verse solas y juzgadas. Cuando se levantó para declarar, lo hizo dirigiéndose a todos aquellos que habían asistido para apoyar a Peck:

«¿Cómo os atrevéis? Vosotros siempre tendréis el recuerdo de sentaros en esta sala del tribunal defendiendo a esta persona. Y yo siempre tendré el recuerdo de la persona que estáis defendiendo violándome, y cometiendo actos y crímenes atroces».

La respuesta de Nickelodeon

Jason Handy y Brian Peck fueron detenidos con una diferencia de 4 meses, y sin embargo, apenas fue noticia. Esto lo destaca Bell en su entrevista y culpa a los medios de no haberse hecho eco de este suceso que debería haber ocupado portadas. Porque además durante esos años, no fueron los únicos acusados. Ezel Channel, un animador de Nickelodeon que ya era un delincuente sexual registrado, fue condenado en 2005 por abuso sexual contra varios niños de 14 años y por mostrarles pornografía. Marty Weiss, un cazatalentos de la cadena que trabajaba en The Amanda Show, iCarly y Zoey 101 fue condenado por agresión sexual a un menor. Y muchos otros que también fueron condenados por abuso sexual a menores y que tenían relación con la cadena como John Kricfalusi, Joby Harte o Cody Longo.

Debido a que las actrices que interpretaban a sus protagonistas no han aparecido en el documental ni han presentado nunca una denuncia contra Dan Schneider, todas las acusaciones son de terceros que observaban comportamientos extraños. Tras el estreno del documental, Schneider colgó un vídeo en YouTube a modo de «disculpa» por el comportamiento que había tenido. Por otra parte, Nickelodeon también ha emitido un comunicado. El cual Drake Bell ha señalado que le parece «vacío» y «algo bien redactado por algún abogado de Hollywood».

«Ahora que Drake Bell ha revelado su identidad como demandante en el caso de 2004, estamos consternados y entristecidos al enterarnos del trauma que ha soportado, y elogiamos y apoyamos la fuerza necesaria para salir adelante. Aunque no podemos corroborar ni negar las acusaciones de comportamientos de producciones de hace décadas, Nickelodeon, como cuestión de política, investiga todas las quejas formales como parte de nuestro compromiso de fomentar un ambiente de trabajo seguro y profesional, libre de acoso u otros tipos de conducta inapropiada. Nuestra máxima prioridad es el bienestar y los mejores intereses no solo de nuestros empleados, elenco y equipo, sino de todos los niños».

Tras el estreno de Quiet on set

El quinto y último capítulo del documental cierra con algunas de las impresiones de los implicados tras el estreno. Algunos de los que escribieron cartas en apoyo a Brian Peck han mostrado arrepentimiento público recientemente. Sin embargo, Drake Bell asegura que ninguno de ellos se ha disculpado con él personalmente. Por otro lado, Giovonnie Samuels y Bryan Hearne no pueden evitar reírse de forma sarcástica ante las recientes declaraciones de Dan Schneider en su vídeo.

«Lo siento mucho por cualquier niño que alguna vez tuvo que hacer cualquier cosa que no quisiera hacer o no se sintiera cómodo haciéndolo. No hicimos todo lo posible para asegurarnos de que estuvieran seguros y de que todo se hiciera correctamente. Y si lo hubiera sabido en ese momento, lo habría cambiado en el acto».

Destacan que Schneider, antes de toda su etapa como productor, era actor. Así que simplemente tildan el mensaje de una buena performance. Samuels por su parte admite que recibió una llamada suya antes del estreno del documental para preguntarle si iba a recibir su apoyo. También mencionan que tanto Nickelodeon como parte del equipo eran cómplices del trato vejatorio y las bromas inadecuadas. Y que sólo han salido a disculparse porque el documental ha tenido impacto en las redes, pero no lo hicieron cuando Jennette McCurdy, Angelique Bates o Alexa Nikolas hablaron de sus experiencias.

En lo que todos están de acuerdo, es que confían en que estos testimonios no queden en una noticia pasajera y sirva para que se tomen medidas. Para que se proteja a los niños y nada de esto vuelva a suceder. Y para que todos aquellos que no han podido alzar la voz, al menos se sientan acompañados y apoyados.

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Patri Bop

Editora de vídeo a ratos, friki todo el tiempo

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