El pasado día 27 de febrero se celebró el Pokémon Day y, especialmente, el 30 aniversario de la franquicia de monstruos de bolsillo más exitosa del planeta. Normalmente, suele ser un día en el que la marca aprovecha para lanzar novedades de todos sus lanzamientos videojueguiles vigentes, así como para arrojar algo de luz sobre futuras incursiones. Sin embargo, al ser esta una fecha tan señalada, The Pokémon Company aprovechó para avisar de que tendríamos el primer vistazo a la siguiente generación de Pokémon.
Esto, en el mundo del videojuego, es un acontecimiento a la altura de los más grandes. Aún recuerdo la avalancha de memes y fan arts que surgieron a raíz de Pokémon Escarlata y Púrpura (más conocidos como Pokémon Españita) en su anuncio… sin embargo, también recuerdo la decepción de gran parte del público durante su lanzamiento. Más allá de la calidad y diversión del propio juego (que, personalmente, disfruté más que Espada y Escudo), esta generación presentaba un apartado técnico absolutamente indigno de la saga que abandera y de la consola que lo mueve.
La suspicacia del público ante la pobre calidad gráfica y sonora de los últimos títulos se ha visto respaldada por el reciente Leyendas Z/A, que también ha dado que hablar al respecto; no solo eso, sino que también hemos visto de qué es capaz Game Freak con el próximo Beast of Encarnation, dejando claro que son un equipo que es capaz de dar un rendimiento superior si las condiciones acompañan. Es por ello que el anuncio de Pokémon Viento y Oleaje, la nueva generación que se viene, ha impactado tanto en sus primeras horas.
Un soplo de esperanza
El tráiler comenzaba con un bello canto a la nostalgia, retratando las pasadas generaciones de forma literal en un lienzo. No tardarían en interrumpir la acción una veraniega pareja de Pikachus, que sentarían las bases estéticas de lo que estábamos a punto de ver; y es que, puede que Viento y Oleaje no vaya a ser el festival hawaiano que fueron Sol y Luna con la región de Alola, pero desde luego se va a quedar cerca.
Desde el primer minuto del vídeo de presentación, Viento y Oleaje sacaban pecho con unos escenarios abiertos más vivos que nunca. Las sombras que recortaban las ramas de la jungla o el bravo movimiento del oleaje sorprendían tras venir de las horribles praderas de Escarlata y Púrpura. Los Pokémon también muestran cambios muy demandados: se les ve interactuando con el entorno a algunos de ellos.
No solo eso, sino que además mostraban una gran coherencia visual: los pokémon que encontrábamos en el área del volcán era lógico que estuvieran ahí, pero a nivel gráfico también estaban muy bien integrados. En la anterior generación, había muchos puntos donde la dirección artística de los personajes era imposible que casara con sus poco trabajados entornos; sin embargo, aquí estamos ante el que puede llegar a ser el mejor mundo abierto jamás hecho para Pokémon.
La representación soñada
Por supuesto, no es algo que dependa únicamente del apartado gráfico. Actualmente, Leyendas Arceus ostenta en mi ranking personal ese logro, y desde luego no lo consiguió con poderío técnico: lo hizo con capacidad de inmersión. Si Viento y Oleaje son capaces de establecer una trama interesante, mecánicas frescas y un mundo que pinta tan bien, podríamos estar ante la representación soñada que muchos fans llevan años pidiendo. También pudimos ver a los iniciales (no así a los legendarios, cosa rara) que, más allá de gustos personales, cuentan con unos diseños estupendos. Veremos hasta qué punto pueden llegar a malograrse con sus evoluciones; además, aún desconocemos sus subtipos, lo que será determinante.
Sin embargo, a pesar de que estábamos ante un trailer de presentación relativamente largo, la realidad es que aún hay muchos misterios que rodean a la propuesta. Básicamente, solo se nos ha revelado la ambientación y su declaración de intenciones con respecto a lo técnico. Sin embargo, aún no sabemos cómo se jugará ni cuáles serán las mecánicas que darán identidad a estas ediciones.
Deducimos que, al no ser un spin-off como los Leyendas, seguiremos contando con combate por turnos… pero es extraño que no se haya confirmado desde el principio. Podría haber sorpresas en este apartado; quizás veamos aplicadas parte del concepto tras el nuevo combate en tiempo real de Leyendas Z/A. Esta decisión puede ser determinante para el futuro de la serie, pues sería la primera entrega principal que prescindiera definitivamente del combate por turnos característico de la marca.
¿Algo descabellado?
Por otro lado, aún falta por ver si añadirán alguna mecánica loca de evolución, si convivirá con otros fenómenos como el Dinamax o la Mega-Evolución, si mantendrán las incursiones de Escarlata y Púrpura, si volverá el sistema tradicional de gimnasios… y, sobre todo, faltar por ver cómo va a aprovechar Game Freak este bellísimo mundo en la navegación. Si ya manejar a Koraidon fue todo un placer en la anterior aventura, aquí hay motivos para pensar que se va a llevar un paso más allá.
Si nos fijamos en los últimos segundos del tráiler, podemos ver cómo termina con una vista submarina del océano, con multitud de especias acuáticas desplegadas. Este segmento da a entender que, de alguna forma, seguramente podremos explorar el fondo marino con nuevas monturas.
No sería algo descabellado que se le diera esta importancia al mar, lo primero por el nivel de detalle que muestra a nivel gráfico, y segundo y más obvio, porque da nombre al título. De hecho, en el anterior juego podíamos volar, algo que seguro que podremos repetir en esta entrega; es probable que la expansión de este juego fuera submarina.
Con todo esto, Pokémon Viento y Oleaje están proyectados para 2027, así que aún nos queda mucho tiempo para teorizar y soñar. Eso sí, invita al optimismo el hecho de que, a más de un año vista de su lanzamiento, el juego luzca tan bien en sus primeros materiales. Y vosotros, ¿qué pensáis? ¿Os ha gustado cómo pinta esta nueva aventura? ¿Cómo queréis que sean estos juegos? ¡Os leemos!



