• Mar. Jul 28th, 2026

Nioh 3: la forma final de la saga

Hace varios días escribía unas primeras impresiones tras haber dedicado un número absurdo de horas a la demo de Nioh 3. Si bien en esa primera toma de contacto ya intuía que estábamos ante una secuela muy superior a sus antecesores, habiendo jugado ya a la versión completa, he de decir que me quedé muy corto en mis expectativas.

Cuando se realizan secuelas de este tipo, la innovación puede venir de varias formas. Puede ser una entrega que añada una o dos novedades importantes, pero que cambian de forma notable las sensaciones del conjunto; sin embargo, también puede basar su novedad en una gran cantidad de pequeños añadidos que, aunque por separado no sorprendan, juntos son capaces de hacer que el juego se sienta muy diferente.

Nioh 3 tiene un poco de ambos tipos, pues no solo se centra en refinar y terminar de perfilar el espíritu de la serie, sino que también se permite introducir algo tan disruptivo como un mundo abierto. El resultado es una evolución para esta reputada serie que es fruto del aprendizaje del Team Ninja con sus últimos títulos, dando forma a una de las mejores aventuras de acción de la temporada.

La forma final de Nioh

Nioh 3, como ya mencionábamos en las primeras impresiones, no sigue argumentalmente de forma directa a las dos primeras partes; eso quiere decir que podéis iniciaros aquí perfectamente si no habéis jugado previamente a los otros. De hecho, si ese es el caso, os aconsejo encarecidamente que lo hagáis así, pues sin duda estamos ante el mejor juego de la marca hasta la fecha.

Argumentalmente, Nioh 3 tiene la misma relevancia para el conjunto del juego que podíamos esperar tras sus anteriores entregas. Cuenta una historia que está basada en el Japón feudal (con elementos de fantasía), y  se esfuerza por incluir cinemáticas para hacer sus tramas cada vez más comprensibles. Sin embargo, lo cierto es que sigue sin ser el motor de la experiencia.

Es cierto que el diseño de los personajes que nos acompañan vuelve a ser  muy potente y que la mecánica del viaje en el tiempo, que se introduce en esta entrega, siempre es muy atractiva, pero la trama es un apartado que palidece frente al resto del conjunto. El juego no se esfuerza demasiado en intentar justificar sus tirabuzones argumentales, y es algo que disfruto como una seña de identidad del estudio. Sin embargo, con tal que ponemos el foco en la jugabilidad de Nioh 3, la cosa cambia.

Si nunca os habíais acercado antes a la saga Nioh, estamos ante aventuras de acción con toques y sabor a souls-like, aunque es algo que en esta entrega ha comenzado a cambiar; Nioh 3 ha optado por virar hacia el hack and slash, y no serán pocos los momentos en los que tengamos la sensación de estar ante combates dignos de un Ninja Gaiden (aunque siga manteniendo muchos elementos de los souls-like).

No serán poco los momentos en los que tengamos la sensación de estar ante combates dignos de un Ninja Gaiden

EL CAMBIO EN EL SISTEMA DE COMBATE

Una de las principales novedades de Nioh 3 radica en su sistema de combate y es algo que en esta entrega se ha potenciado hasta el máximo; el objetivo es conseguir ese nuevo paradigma de la aventura de acción que muchos estudios están persiguiendo, sin estar constreñidos por la rigidez de las normas no escritas de From Software, pero sin renunciar tampoco a muchos de sus elementos más interesantes.

Este cambio ha sido posible, entre otros factores, gracias al cambio entre Samurai y Ninja. Antes podríamos hacer una única build del personaje, de la forma más tradicional posible: cambiando almas de los enemigos por puntos con el que elevar stats concretas. Ahora lo que se ha hecho es dividir al protagonista en dos builds con un estilo más predefinido, entre las cuales podemos alternar en cualquier momento con un cambio de botón; están muy encapsuladas dentro de lo que significa el samurái, que va a ser el que tenga mayor ataque/defensa y capacidad de desviar golpes, frente al ninja, que se vale de su rapidez y agilidad, además de magia y herramientas shinobi, para combatir.

Un pilar fundamental 

Además, el Team Ninja ha sido bastante inteligente al hacer de esta mecánica un pilar fundamental de la jugabilidad sin el cual va ser imposible avanzar. Y es que ha situado el parry justo en el botón de intercambio entre estos dos modos del personaje. Por lo tanto, cada vez que queramos hacer un parry durante el ataque rojo de un enemigo, tendremos que dar a este botón para cambiar a la otra clase.

Aunque en un principio puede parecer un poco extraño, funciona a la perfección una vez lo pruebas a los mandos. Aunque este doble personaje pueda parecer un cambio banal, impacta de forma muy visible en la jugabilidad gracias a la inmensa variedad de enemigos que hay. Aparte de esto, en los combates siguen todas las características de Nioh anteriores, como el sistema de clasificación de rareza de las armas, la absurda cantidad de loot que encontramos, el sistema de la barra de ki (que aquí funciona como la estamina) o las posturas del arma en el modo samurái.

Esto no es un souls-like tradicional en el que únicamente hay combinaciones de ataque fuerte y ataque ligero, sino que cada arma cuenta con sus propios movimientos y con sus propias combinaciones que podemos dominar para enlazar combos, que desbloquearemos mediante un inmenso árbol de habilidades.

Además se ha mejorado muchísimo la fluidez y las animaciones del personaje, teniendo ahora un combate tan ágil que, por momentos, olvidaremos los toscos inicios de la saga (aunque mantenga el mismo nivel de exigencia). Tenemos uno de los mejores sistemas de combate que el Team Ninja ha diseñado jamás, y sin duda el mejor de la saga a la que pertenece.

Lo convencional también es valioso

El otro eje sobre el que Nioh 3 vertebra su nueva forma es el mundo abierto. Si bien puede parecer que no es más que la centésima saga que introduce un esquema más libre en su estructura, nada más lejos de la realidad. Viniendo de una marca que hasta ahora había funcionado con niveles y fases cerradas, con escenarios derivativos, el mundo abierto supone una auténtica revolución. Es posible que no incorpore nada que no hayamos visto antes, pero funciona a la perfección. No por convencional debería restarle mérito a una adición excelente para el conjunto.

Con el pretexto de viaje en el tiempo, ofrece tres «pequeños» mundos abiertos por los que podemos transitar de forma totalmente libre y sin tiempos de carga. Favorece algo que la saga nunca había tenido, que es un componente de exploración. Explorar libremente y con curiosidad un entorno tan fantástico y fabuloso como el de Nioh es toda una gozada, y más con la gran cantidad de cosas que podemos hacer: las típicas bases de campamentos, cofres secretos, jefes opcionales, misiones secundarias con su propia trama…

UN NIOH EVOLUCIONADO

El desplazamiento por los escenarios es muy fluido a pesar de que no utilizamos montura, gracias al hecho de añadir un doble salto y más verticalidad en los escenarios. Hay multitud más de pequeñas mecánicas que el Team Ninja ha incluido en la fórmula y que antes no estaban; desgranarlas todas individualmente no tiene demasiado sentido, pero los que vengan de otras entregas notarán pronto los cambios.

Es una de las mejores cosas que se puede decir de Nioh 3: a pesar de venir de dos predecesores extremadamente largos y difíciles, han conseguido que esta nueva tanda de decenas de horas se sienta tan fresca y divertida como siempre. También es justo destacar que a nivel técnico Nioh 3 ha sufrido una tremenda evolución con respecto a Nioh 2.

Seguimos sin estar ante un juego que sorprenda a nivel gráfico en el punto de generación en el que estamos. Sin embargo, también es cierto que en comparación con el resto de trabajos del estudio, sin duda es el más puntero a nivel técnico, El mundo abierto luce espectacular y corre de forma muy fluida en modo rendimiento, sin bugs técnicos de especial relevancia.

Nioh 3: la forma final de la saga

En definitiva, Nioh continúa evolucionando. Una de las sagas con más personalidad de aquella deriva del souls-like que surgió hace ya muchos años sigue desviándose cada vez más (acertadamente) de las enseñanzas del maestro. El Team Ninja está cogiendo cada vez más confianza con esta IP y eso se nota mucho en la jugabilidad; ahora mismo, Nioh 3 puede considerarse un juego de acción con toques estratégicos gracias a la gran profundidad de su sistema de combate, y le sienta de maravilla.

Nioh 3 es la mejor entrega de la marca gracias a su combate fluido y complejo, un mundo abierto que aporta mucho al conjunto y, en general, un conjunto de novedades que hacen que la propuesta se sienta más sólida y adictiva que nunca.

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