• Mié. Abr 17th, 2024

‘El asesino ciego’ de Margaret Atwood, una ficción histórica decepcionante

«Diez días después de terminar la guerra mi hermana Laura se despeñó con el coche desde un puente en reparación: se llevó por delante la señal de peligro». De este modo comienza «El asesino ciego», la novela de la consagrada escritora canadiense y así es cómo se siente el lector durante su lectura: como si se despeñara por un puente con un coche.

Margaret Atwood es una escritora, poeta y crítica literaria, considerada de las más célebres e influyentes de finales del siglo XX y principios del XXI. Es autora de numerosos poemarios, relatos cortos y novelas, entre ellas Alias Grace, El cuento de la criada o Por último, el corazón. El libro del que os hablo aquí, El asesino ciego, se publicó en 2000, mismo año en que ganó el prestigioso Premio Booker. Ahora, la editorial Salamandra ha devuelto la novela a la escena literaria con una reedición que ya está disponible en librerías.

Sinopsis

La novela explora la compleja relación entre dos hermanas, Iris y Laura Chase, y los cambios culturales y políticos que viven en el siglo XX. La estructura adopta la forma de las memorias de Iris, la narradora, que reflexiona sobre sus recuerdos de infancia y juventud, su familia, su experiencia como octogenaria y parte de su vida en la ciudad ficticia de Port Ticonderoga, en Ontario (Canadá).

Ambiciosa y compleja

La historia comienza con el accidente automovilístico protagonizado por la hermana pequeña, Laura. Este suceso, que se presenta falto de detalles y con muchos interrogantes, será el hilo conductor que mantenga avivada la intriga del lector. Desde el principio se percibe que será una novela compleja, pues incorpora varios géneros (ficción histórica, ciencia ficción y romance) y, además, es una narración enmarcada. La historia se va tejiendo mediante los recuerdos de Iris, noticias de periódicos (como Taylor Jenkins Reid hizo posteriormente en Los siete maridos de Evelyn Hugo), narraciones en el presente y capítulos de una novela de ficción que Laura escribió antes de morir.

Así, el libro se construye sobre una estructura no lineal complejísima que a veces diluye el interés por el relato y conduce al lector por senderos intrascendentes que le alejan de la verdadera trama. Esto no quiere decir que esté mal contado o mal escrito, al contrario, es realmente brillante en la recreación de escenas y lugares. Atwood es conocida por experimentar con las formas literarias y difuminar los límites entre géneros, pero de ahí a que la crítica haya encumbrado El asesino ciego como un hito… Pues tengo mis dudas.

La fiabilidad de la memoria

Una cuestión que sí merece la pena destacar es el tema de la memoria. Durante todo el rato se ponen en duda los recuerdos y la naturaleza poco fiable de los mismos. La protagonista se enfrenta a su memoria, a su propio pasado, y a la manera en la que ha ignorado, suprimido o transformado ciertos hechos debido a sus influencias sociales, culturales e, incluso, individuales.

Además, plantea una pregunta que no es baladí: ¿Hasta qué punto podemos confiar en los relatos históricos?

Todas las historias tratan de lobos. Todas las que vale la pena repetir, es decir. Todo lo demás son tonterías sentimentales.

El asesino ciego, Margaret Atwood.
Reedición de El asesino ciego de la editorial Salamandra

En resumen…

Ahora que estamos en fechas para hacer regalos, si alguien tenía pensado tener el detalle de regalar El asesino ciego, después de esta reseña lo mismo se lo piensa dos veces. Si finalmente da el paso, estoy convencida de que la novela terminará en una estantería junto al resto de “libros no terminados”, al lado de alguna colección inacabada de RBA.

La novela de Atwood es como leer una muñeca rusa: historias ocultas dentro de otras historias. Quizás sea esa la clave que mantiene al lector atrapado, junto a unos personajes que de primeras son atractivamente complejos. Entre tantas telas de chiffon, al final una se termina la novela por para obstinación. ¿Si hay un giro en el desenlace que lo cambia todo? Lo dejo en el aire para quien se anime a completar las 625 páginas.

Puedes hacerte aquí con la novela.

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Nerea

Periodista a tiempo parcial, cinéfila a tiempo completo. Nacida en la tierra de los limones, Murcia, y a mucha honra. Es friki por vocación y escritora por elección.

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