Llegó el momento más esperado de todos los fans de Valeria. El pasado 14 de febrero, Netflix nos trajo las últimas aventuras de Valeria, Lola, Carmen y Nerea con el estreno de la cuarta y última temporada de la serie. El triángulo amoroso entre Valeria, Bruno y Víctor, la crisis existencial de Lola, los problemas de conciliación familiar de Carmen y Borja con su bebé recién nacido y las dudas de Nerea sobre el futuro de su relación con Georgina son solo algunos de los ingredientes que ponen el broche de oro a esta saga que vio la luz en pantalla por primera vez en plena pandemia.
Nacimiento de la saga Valeria
La historia de nuestra escritora de comedia romántica favorita nació hace más de una década sobre papel. En el año 2013, Elísabet Benavent autopublicó En los zapatos de Valeria, el primer libro de la saga en la que está basada la serie. Poco después de su autopublicación, la editorial Suma de Letras se interesó por la novela y la publicó bajo su sello convirtiéndola en un best seller. Este solo fue el principio de una saga que continuó con la publicación de Valeria en el espejo, Valeria en blanco y negro, Valeria al desnudo y con el spin-off El diario de Lola, cosechando en la actualidad una cifra de más de 1.200.000 ejemplares vendidos.

La saga Valeria cosechó tanto éxito que en 2019 Netflix se interesó por esta divertida escritora y decidió crear una adaptación en forma de serie para su plataforma. La primera temporada de Valeria se estrenó el 8 de mayo de 2020 coincidiendo con la desescalada del confinamiento por la pandemia del COVID-19. La serie tuvo tan buena acogida que al poco confirmaron una segunda temporada que se estrenó el 13 de agosto del año siguiente. Tras dos años de espera, el 2 de junio de 2023 se estrenó la tercera temporada que en teoría iba a ser la última, pero un año después y gracias a la insistencia de los fans, Netflix decidió regalarnos una cuarta temporada para cerrar esta historia.
Los libros y la serie
La adaptación de Valeria fue muy esperada por todos los seguidores de los libros, pero su primera temporada no contentó a la mayoría de sus veteranos fans. Siempre digo que cuando hacen este tipo de adaptaciones es mejor verlas pensando que son dos productos diferentes, pero es cierto que en esta primera entrega lo único que estaba basado en los libros eran los nombres de los personajes.

El primer cambio notorio que pudimos ver fue la orientación sexual de Nerea. Este cambio me pareció interesante porque es cierto que el libro no cuenta con ningún personaje LGTBIQ+ y ver a un personaje como el de «Nerea la fría» luchando consigo misma por salir del armario le aportó un plus a su trama. Esta temporada se caracterizó por visibilizar tanto a este colectivo como la lucha feminista, algo que es muy necesario, pero creo que le dieron más importancia a visibilizar los problemas de nuestro mundo de ahora, enfrascado en una vida un poco romantizada de escritora viviendo en Chueca, que a la trama principal.
Aunque si os digo la verdad uno de los cambios que más odie fue la relación entre Valeria y Adrián. Mientras que en los libros Adrián es quien engaña a Valeria con su ayudante, entre otras cosas, en la serie es Valeria quien pone los cuernos a Adrián con Víctor, haciendo que sea ella la mala de la película y Adrián una víctima de los caprichos de Valeria. De esta temporada me quedo con la trama de Lola, que me parece la más fiel, con la relación naciente y divertida entre Carmen y Borja, con la muestra de amistad incondicional entre las cuatro amigas y con la tensión sexual entre Víctor y Valeria aunque no esté tan bien reflejada como en los libros.
La mano de Elísabet Benavent en la segunda temporada
Aunque la primera temporada decepcionó a muchos lectores de los libros de Valeria, tuvo mucho éxito y atrajo a nuevos seguidores al universo de nuestra escritora favorita, por lo que Netflix decidió renovar la serie. Esta segunda temporada se acerca mucho más a la trama del libro y una de las razones principales puede ser por la aportación más activa de Elísabet Benavent en el equipo de guion. Con Valeria de vuelta a Madrid tras dejarlo con Adrián y su reencuentro con Víctor, Lola y sus idas y venidas con Sergio que no le hacen feliz, la lucha por un ascenso que pone a prueba la relación entre Carmen y Borja y la nueva relación de Nerea las lectoras por fin pudimos empezar a apreciar el verdadero espíritu de los libros.

Esta entrega fue más fresca y divertida que la anterior. Mientras que en la primera tanda de episodios nos mostraban pequeñas pinceladas de las historias de las protagonistas, en esta ahondan más en los problemas y aventuras de cada una. Las escenas entre las amigas son maravillosas y entre Víctor y Valeria se nota mucha más profundidad. Pero sin duda lo más bonito de la temporada fue el guiño a los inicios de Elísabet Benavent con la trama de Valeria decidiendo autopublicarse y cosechar su propio éxito. Aquí también vemos a una Valeria más segura de sí misma queriendo huir de lo que lo que le imponía la propia editorial para perseguir sus sueños siendo reconocida por su trabajo.
Triángulos amorosos y amistad incondicional
Si la segunda temporada ya se acercaba al libro, la tercera es una de las más fieles para mi gusto. Mezclando las tramas del segundo y tercer libro, esta entrega parte con un Víctor que no quiere una relación seria y la aparición de Bruno en la vida de Valeria. Mientras tanto Carmen y Borja están con los preparativos de su boda con ayuda de Nerea y con la madre de Borja metiendo cizaña. Por otra parte, Lola se ha apuntado a clases de chino y conoce a Rai, un chico diez años más joven con el que comienza una relación que la abarca en un sinfín de inseguridades por la diferencia de edad.

Cada una con sus problemas pero siempre unidas intentando aconsejarse mutuamente, las dudas prematrimoniales con embarazo inesperado y triángulos amorosos que no se resuelven hasta el final fueron los ingredientes que hicieron de esta la temporada más completa de todas. Además de respetar la línea temporal de Valeria en blanco y negro, hicieron guiño a alguna escena como la del sujetador que se encuentra Valeria en casa de Víctor. Me gustaría también hacer una mención especial al capítulo 3×04 en el que las protagonistas viajan al pasado y conectan con su yo de la infancia hasta acabar todas juntas en la manifestación del 8M. Me parece el capítulo más especial de toda la serie y una manera mucho más acertada y bonita de reivindicación y visibilidad que los recursos que utilizaron en la primera temporada.
Un emotivo adiós
La cuarta y última temporada de Valeria ha sido la despedida que merecíamos. Al igual que la tercera, esta entrega es bastante fiel a Valeria al desnudo con la diferencia de ser más corta, lo que ha hecho que algunas tramas como la relación entre Valeria y Bruno y Valeria y Víctor pasen demasiado de golpe. Partiendo de que Valeria y Bruno parecen tener una relación sana, todo se tuerce cuando empiezan a convivir juntos. Valeria se encuentra incómoda y conoce al verdadero Bruno, un Bruno que está tan inmerso en su último libro que descuida su relación y se convierte en alguien celoso por el éxito de Valeria hasta el punto de despreciar su trabajo.

Mientras que la relación entre Valeria y Bruno hace aguas, Víctor vuelve a aparecer en la vida de Valeria con la intención de poder ser solo amigos, algo que claramente no van a cumplir. Junto a este triángulo amoroso, en esta temporada se introducen nuevos temas más profundos y maduros como la decisión de ser madre en el caso de Nerea o la conciliación laboral en el caso de Carmen con su bebé. También están presentes las eternas duda de Lola y su futuro con Rai y el ideal de futuro de aquí a cinco años. Es una temporada que compacta lo más importante del libro con un final emotivo que las fans fieles a Valeria necesitábamos para cerrar el círculo.
Un maravilloso elenco
Valeria es una serie que ha ido creciendo y ganando nuestro cariño a lo largo de sus cuatro temporadas. Si bien no empezó con buen pie para las que venimos de sus páginas, poco a poco se fue adaptando hasta darnos la serie que pedíamos. Leí los libros de Valeria hace más de cinco años y si os soy sincera, no me acuerdo a quien me imaginaba haciendo de cada personaje, lo que tengo claro es que ya no puedo imaginarme a mi grupo de amigas literario favorito sin Diana, Silma, Paula y Teresa. Su trabajo ha sido excelente, han logrado transmitir los problemas comunes de las mujeres cercanas a los treinta con una naturalidad y cercanía con la que es imposible no empatizar, son el grupo de amigas que todas soñamos tener.

Por otra parte también me gustaría resaltar el trabajo de Maxi Iglesias. Aunque en un principio no me convencía para el papel de Víctor y tampoco fue la primera opción de la productora, he de decir que se ha ganado su puesto con creces. Por otra parte, no quiero olvidarme de Juan Luchador en el papel de Borja, su personaje junto al de Carmen ha sido el tándem más divertido de toda la serie.
Conclusión
Ubicada en un Madrid maravilloso, con un vestuario precioso y una dirección de fotografía elegida a la perfección, dejando a un lado los errores de la primera temporada creo que Valeria finalmente sí ha logrado cumplir con las expectativas que prometía. Aunque es muy difícil resumir cuatro libros en una serie y nos hubiera gustado ver más, a lo largo de sus temporadas se ha ido acercando a la trama del libro y ha resaltado lo más importante dentro de lo posible.

Ver a Valeria y a sus amigas cobrar vida en la pantalla ha sido un regalo maravilloso para las lectoras que conectamos con su historia hace años y para las nuevas seguidoras que han llegado más tarde. Solo me queda dar las gracias a Elísabet Benavent por crear historias que llegan al alma y a todo el equipo de Valeria por darle alas y alzar su voz.
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