• Mié. Jul 6th, 2022

Team Up! MEDIA

Tu sitio de novedades sobre cómics, cine, series y muchas cosas más

Alcarràs, mucho más que unas tierras

Tras su primer debut con Verano 1993, Carla Simón supera ese primer triunfo con su segunda obra cinematográfica. ALCARRÀS es su nueva propuesta, con guion de la propia directora y Arnau Vilaró.

LO IMPORTANTE ES LA HISTORIA

Protagonizada, no por actores conocidos ni profesionales, sino por los mismos habitantes de este pequeño municipio de Cataluña. Representan la fragilidad familiar basada en acuerdos tradicionales de palabra que dejan de tener valor debido a intereses económicos e industriales. Algunos de estos nombres son Jordi Pujol Dolcet, Anna Otín, Xenia Roset, Albert Bosch y Ainet Jounou, que también actuaron en la primera creación de Simón.

HACIENDO HISTORIA

La película se estrenó en salas el 29 de abril, pero previamente se dio a conocer al público en el Festival Internacional de Cine de Berlín, La Berlinale, el 17 de febrero del 2022. Carla Simón ganó su primer Oso de Oro con Alcarràs siendo así la primera directora española de la historia en ganar dicho premio a la Mejor Película en un festival.

No sin olvidar antes que el año anterior también obtuvo un premio en la Berlinale con Verano 1993 en la categoría de Nuevos Directores. Película que después fue un éxito en España llevándose 3 Goyas, 5 Premios Gaudí entre otros reconocimientos.

Sin embargo, la opinión pública no acogió esta primera obra con tanto cariño. La película es lenta y cuesta seguir el hilo narrativo de la historia, también ambientada en el campo e inspirada en la infancia de la directora. Sin embargo, esta segunda creación nace del apego que tenía Simón con su abuelo, dedicado a la cosecha toda su vida en la localidad que ha dado nombre a ese filme y que falleció cuando la directora escribía ese primer largo.

Alcarràs', de Carla Simón, gana el Oso de Oro de la Berlinale 2022 |  Cultura | EL PAÍS

 

SINOPSIS

ALCARRÀS es un drama rural y familiar, concretamente de los Solé, dedicados desde los años 80 al cultivo de la tierra. Como cada verano, en Alcarràs, cultivan una gran extensión de melocotones. Pero un día, el abuelo de la familia deja de hablar y se desconoce el motivo. Resulta que el gigante de la industria busca ampliar su terreno para instalar placas solares. Las tierras de los Solé no tienen un certificado que verifique que son de su propiedad, pues un antiguo amigo del abuelo se las regaló como símbolo de agradecimiento. Es decir, adquirió las tierras de palabra. Es a partir de este momento cuando se desvela la fragilidad familiar por intereses económicos. ¿Qué pasará con este terreno?

LA FAMILIA SOLÉ

Un grupo de humildes trabajadores que tras largas generaciones se han dedicado al cultivo de árboles frutales en las tierras de Alcarràs, Lleida. La familia ha dedicado su vida a estos frutos y han visto como crecían día tras día. Las nuevas generaciones ya han dejado de tener interés en el campo y se imaginan sus vidas lejos del ámbito rural.

Ahora lo que les importa a Roger (Albert Bosch) y a Mariona (Xenia Roset), es seguir las tendencias y ser aceptados en el mundo adulto aún con muchas cosas por aprender. Su hermana pequeña, Iris (Ainet Jounou) es un personaje fundamental, porque a través de sus ojos vemos como inicialmente transcurre esta historia desde una mirada individualista e inocente a un retrato colectivo de la familia.

Su padre Quimet (Jordi Pujol), el patriarca, es el personaje que mejor refleja la sobrecarga emocional. La gran impotencia de ver cómo le están expropiando las tierras de muchos veranos de cultivo, se manifiesta con su mal genio, sus dolores físicos y sus llantos acumulados. Dolores (Anna Otin) es su mujer cariñosa, robusta y con gran personalidad que lo apacigua en la medida de lo posible, al mismo tiempo que se preocupa por el bienestar de sus hijos en edades críticas de madurez. El abuelo, un personaje entrañable e indispensable porque sin él no existirían los Solé y esto, aún y no mostrarse explícitamente en la película, el espectador lo entiende.

Crítica de la película 'Alcarràs'

DENTRO DE LAS TIERRAS

Junto a los hermanos del patriarca y a sus amistades más próximas, los Solé recrean una familia actual de pueblo de Lleida con sus tradicionales caracoles a la brasa, el trago de vino en porrón, la fiesta popular de Alcarràs y las niñas coreografiando un baile, sin dejar de ser la vida misma, es llevada al cine. Cuesta creer que los Solé no son más que un grupo de actores que han conseguido dar vida a esta familia tan realista y emocional del imaginario de Simón. Puede que al ser actores no profesionales y de la misma localidad de Alcarràs, logren crear esta ilusión que no necesita nada más que emociones e imágenes reales de los propios habitantes.

 

AGRICULTURA

Vivimos en un contexto de cambios e inmediatez. Todo tiene que ser rápido, todo tiene que ser sostenible y todo tiene que ser tecnológico. Unos campesinos que desde la Guerra Civil solo les preocupa recoger los frutos a tiempo y venderlos al mercado. Sin embargo, las condiciones para los agricultores son vergonzosas y el duro trabajo no se ve justamente recompensado. Es innegable que antes se viviera bien de la tierra, crear cultivos propios, estar bien abastecidos de alimentos, enseñar a los hijos el cultivo y que estos les enseñen a sus hijos y así consecutivamente, hasta que se industrializa todo.

La película también manifiesta este mal trato e injusticia del sector de la agricultura y los campesinos están hartos de recibir una miseria por tan duro trabajo. Paralelamente, unos camiones y maquinaria de excavación anuncian la substitución de los árboles frutales por un parque solar. Los tiempos económicos avanzan y arrasan con todo. No solo es el fin del sustento familiar, sino también el de la propia familia.

Simón expone esta injusta situación, manteniendo durante todo el filme una mirada fría y objetiva de los personajes que saben que lo perderán todo, pero la rabia se mantiene en la sangre y logra traspasarla al espectador. La clave está en la intimidad que es capaz de mostrarla en su relato gracias al manejo de la cámara en mano que se convierte en un miembro más de la familia, invisible, como si no existiera diferencia entre la historia de Simón y la sala de cine. Empatizamos con las alegrías y tristezas de los Solé.

Alcarràs

 

ALCARRÀS

En conclusión, la última película de Carla Simón nos lleva a un pueblo de Cataluña en el que se cuenta la historia de una familia de campo, humilde y trabajadora, al cuidado de melocotoneros, higueras y más árboles frutales. La industria ha llevado con ella muchos cambios siempre para bien, o eso se cree. Las generaciones son cada vez más diferentes y las modas dejan de ser compartidas.

Al despertar una mañana, descubren que unos tractores están invadiendo sus tierras y arrancando sus árboles. Los acuerdos morales dejan de tener valor y este descuido se convierte en su peor pesadilla. El recuerdo de veranos enteros cultivando en Alcarràs van apareciendo uno a uno con cada árbol que destrozan. Ante esta amenaza, los Solé cosechan sus melocotones por última vez.

ALCARRÀS de Carla Simón ya en cines 

Para más sobre cine no te pierdas nuestra sección dedicada

También te recomendamos nuestro canal de YouTube. 

4 comentarios en «Alcarràs, mucho más que unas tierras»

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *