Niadela es un relato puro. Nos habla de un cambio extremo de estilo de vida, con sus pros y sus muchos contras, pero que para Beatriz Montañez supuso un giro radical que delimitó un antes y un después en su vida.
La autora, tras una crisis existencial, decide dejar atrás el mundo de los focos y la fama televisiva por una vida austera, humilde y minimalista en una cabaña en mitad del bosque.
Sinopsis
Beatriz narra su decisión de retirarse a una casa aislada en el bosque a modo de diario personal. En mitad de la naturaleza y rodeada de árboles, animales e insectos, busca reencontrarse consigo misma. Al mismo tiempo, trata de sanar heridas emocionales, conectando a su vez con el entorno natural. Siendo plenamente consciente de lo que implica su decisión y del lugar en el que se encuentra, Beatriz acepta la situación y afronta que en su casa haya plagas y nidos, pues Niadela forma parte del entorno que le rodea.
En pleno bosque, y en ocasiones sin luz ni agua caliente, Beatriz se va a dar cuenta de las consecuencias de su decisión, pero en su soledad, reflexiona sobre la capacidad para superar las adversidades y de renunciar a muchas de las comodidades de la ciudad. Esto puede ser el camino definitivo para encontrar su paz ansiada interior.
Niadela
Niadela es el nombre de la cabaña en la que Beatriz decide instalarse en busca del silencio. Allí va a tener una serie de experiencias, positivas y negativas, que va a ir dejando registradas en el libro, del mismo título. Niadela es un canto a la resiliencia, al cuidado con mimo de la naturaleza. A la aceptación de que los caminos que elegimos en la vida nunca son sencillos.
La lectura de sus páginas imbuye a la meditación. Cada párrafo supone una relajación profunda y un camino hacia la atención plena. Y es que Beatriz tiene un modo de escritura con el que, sin pretensiones literarias, comparte su experiencia de tal modo que hace partícipe al espectador y le acoge en el calor de Niadela como un habitante más. Un hogar crudo, lleno de las dificultades propias de una naturaleza viva que ya nos es ajena. Sin embargo, consigue seducir por medio de un cálido abrazo con el que el lector llega a empatizar. E incluso, en ocasiones, se hace presente una envidia por lo que Beatriz ha conseguido: la libertad plena.
Beatriz Montañez nos abre las puertas de Niadela desde la primera página, compartiendo su día a día. No hay filtros, hay mucho trabajo, frío, miedo, soledad, aislamiento y ruido. Pero también le acompañan los habitantes del bosque: roedores, insectos, arañas, aves, árboles, plantas, y una zorra que husmea con miedo por los alrededores, en busca de algo que llevarse a la boca, para ella y sus cachorros. Y chocolate, mucho chocolate.
Beatriz Montañez
Beatriz es periodista y guionista de cine y televisión. Estudió Medios de Comunicación en la Universidad de California, e Innovación en los Medios de Comunicación de la Universidad de Stanford. Más tarde se matriculó en el máster en Derecho Civil en el Periodismo en la Universidad de Harvard. Posteriormente, amplió sus conocimientos y estudió guion y dirección de documentales en el Instituto de RTVE.
Inició su carrera en radio, y tras ello se pasó a trabajar en televisión, como redactora y reportera para las noticias matinales de Telemundo (NBC). En 2006, se unió al programa «El Intermedio» de La Sexta como copresentadora junto a El Gran Wyoming, permaneciendo en este puesto hasta 2011. Su labor en el programa contribuyó a que este recibiera el Premio Ondas al Mejor Programa de Actualidad. Tras ello, estuvo participando en programas como «El Gran Debate» y «Hable con Ellas». En 2011 protagonizó la película «88», dirigida por Jordi Mollá.
Como guionista, ha sido galardonada con multitud de premios. Con el documental Muchos hijos, un mono y un castillo (2017), ha recibido un Premio Platino, un Premio Fénix, una nominación a los Premios Feroz, y el Premio Goya a Mejor Documental.
Tras ello, decide retirarse de la vida pública. En 2021 publica el libro que hoy traemos a colación, donde explica su decisión de adoptar un estilo de vida en soledad, retirada en una casa en el bosque: Niadela. Aquí es donde va a dedicarse a buscar una vida más sencilla y rodeada de naturaleza. Así como continuar su labor con la escritura, teniendo siempre cerca un buen té caliente y una nutritiva comida vegana.

