Han pasado ya muchos años desde que la primera entrega de Mad Max llegó a nuestras vidas. Tres películas, y un reboot después tenemos la que sería la quinta entrega en total de la saga. Las películas originales, vistas con ojos de hoy podríamos catalogarlo como… cutrillas. Su reboot con Mad Max: Fury Road es desde mi punto de vista, buenas secuencias de acción y bien rodadas pero como película… la verdad es que se me queda coja. Por eso, entenderéis que la nueva entrega Mad Max: Furiosa que llega a cines el día 24 de mayo, no me llamase especialmente la atención. Y qué grata sorpresa me he llevado.
¿Es Mad Max?
Sí y mucho. Lo cierto es que coge lo mejorcito de la saga de George Miller y lo eleva de manera exponencial. Coge los elementos más memorables que hemos visto a lo largo de las cuatro películas anteriores, como lo son la gasolina, los coches, la estética y la acción y lo junta con una buena dosis de originalidad y cohesión que lo convierte la mejor entrega de la saga.
El mayor problema que yo le veía a las entregas anteriores era la falta de cohesión. En cierta manera, me daba la sensación de que las cosas ocurrían de forma aislada y que poco o nada tenía un repercusión real sobre el mundo que estábamos viendo. Y eso es precisamente donde más brilla esta nueva película. En esta nueva entrega de la saga entiendes como se relacionan las ciudades, quienes la gobiernan y como se necesitan unas a otras para subsistir. Y si a eso le sumamos que lo que es la trama está contada con un ritmo casi bueno, secuencias de acción brillantemente rodadas y unas interpretaciones que lo cierto es que sorprenden bastante, tienes un muy buen producto final.
¿Por qué está tan Furiosa?
Lo cierto es que la trama de la película no inventa nada nuevo. Es una historia de venganza bastante normalita y que no tiene ningún giro dramático especialmente efectivo. Pero no lo necesita. Porque la fórmula en sí sigue funcionando lo suficientemente bien como para entretenerte las dos horas y media que dura.
Si bien es verdad, que el primer tramo de la película puede hacerse un poco lenta de más. Por eso, antes he mencionado el ritmo casi bueno. Lo que sería la historia más «intrascendente» dentro de la película, que también es el que le da la motivación al personaje de Anya Taylor-Joy, se puede hacer igual excesivamente lenta. Ya que dura casi una hora entera de película y durante toda ella, tampoco te aporta en exceso más de lo que ya habías comprendido en los primeros 20 minutos.

Pero hay que reconocer que una vez pasas la primera hora, viene una de las secuencias de acción más espectaculares de toda la saga (y en mi opiníon la más espectacular). Sin entrar en detalles, todo gira entorno a un camión cisterna y me recordó mucho a la escena de Dune 2 de la extractora gigante. Probablemente esa sea la secuencia que el director afirmó que tardaron más de 3 meses en rodar.
Unos elementos visuales realmente apabullantes, que se complementan perfectamente con un sistema de sonido… que madre mía… que bien suenan esos coches, mejor que mi pequeño Citroën. Menuda envidia la mía. Pero lo cierto es que una auténtica barbaridad el diseño de sonido que tiene esta película. Motivo más que suficiente para ir al cine a verla.
¿Solo 50 líneas de diálogos?
Cuando me enteré de que Anya Taylor-Joy tenía solo 50 líneas de diálogo en toooda la película, saltaron todas mis alarmas. Pero después de haberla visto, puedo decir sin ninguna duda que no lo necesita. La habilidad que tiene para transmitir mensajes, ideas, emociones y sentimientos con la mirada y el lenguaje corporal es un auténtico ejercicio de interpretación digno de estudio. No es de extrañar que recibiera ocho minutazos de ovación en el Festival Internacional de Cannes (aunque igual se has pasado un poco).
Como contrapunto tenemos al que hará las veces de villano en la cinta. El personaje de Chris Hemsworth y siendo sincero… me esperaba a un Thor 2.0. Menos mal que no es así. Aunque sin pasarse. No es su mejor papel hasta el momento (ese puesto lo ostenta su trabajo en En El Corazón del Mar) pero si me atrevería a decir que su segundo mejor papel sí podría serlo. No obstante, creo que flaquea en la parte final de la cinta… llegados a ese punto se deja llevar demasiado al chiste fácil típico que lleva haciendo durante los últimos 5 años.
En definitiva, Mad Max: Furiosa es una muy buena entrega y una todavía mejor experiencia para ir a ver al cine.
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