• Mar. Ago 25th, 2026

AGALLETE estrena su EP «Prohibido comer pipas en todo el edificio».

Hay discos que son como disparos. Algunos son una carta de presentación algo tímida y otros que, directamente, te pegan una patada en los huevos. El primer EP de los murcianos AGALLETE pertenece, sin duda, a la segunda categoría. Con un título tan surrealista, cotidiano y provocador como Prohibido comer pipas en todo el edificio, la banda afincada en Ulea, en pleno corazón del Valle de Ricote, deja claro desde el primer momento que no ha venido a pedir perdón ni permiso.

AGALLETE presenta así su primer trabajo discográfico, un EP en el que el punk, la rabia, la mala baba y una buena dosis de gamberrismo marca de la casa se dan la mano para construir temazos que funcionan como una declaración de intenciones. Lejos de querer reinventar la rueda, la banda apuesta por la inmediatez, los riffs directos, los ritmos acelerados y unas letras que no se esconden detrás de metáforas ni leches.

Porque si algo transmite este trabajo es precisamente eso: sinceridad. AGALLETE suena a una banda que toca lo que le sale de dentro y que entiende el punk como una actitud antes que como una etiqueta.

 

Del Valle de Ricote a los escenarios

AGALLETE

AGALLETE ha ido curtiendo su propuesta sobre los escenarios, algo que se deja notar en el carácter de las canciones que componen este primer EP. La banda ha pasado ya por citas como las ediciones de 2025 y 2026 del Ulea Rock, Melocotón Rock, lugares como La Boca del Lobo en Murcia, Alfarera Music and Culture Fest o La Algaida Rock, escenarios en los que han podido ir desarrollando una identidad propia a base de tocar y hacer lo que quieren.

Y es que AGALLETE no parece una banda para permanecer quieta. Sus canciones piden pogos, sudor y darle caña al volumen. Hay una sensación constante de urgencia a lo largo de Prohibido comer pipas en todo el edificio, como si cada tema tuviera claro que no necesita más tiempo del imprescindible para soltar lo que tiene que decir.

Ese espíritu es el que conecta las canciones del EP, aunque cada una encuentra su propio espacio dentro del conjunto. Analicemos algunas de ellas.

 

Corre!!, una carrera sin frenos

El arranque del trabajo llega con Corre!!, un tema que hace honor a su propio nombre. AGALLETE abre el EP pisando a tope el acelerador y marcando desde el principio el terreno por el que se va a mover el disco.

La canción transmite la sensación de huida, persecución y de velocidad que tan bien encaja con la filosofía del género punkarra más directo. No hay introducciones ni rodeos: el grupo entra en materia y convierte el tema en una descarga de energía que funciona como perfecta carta de presentación.

Corre!! establece una de las principales virtudes del EP: la capacidad de AGALLETE para construir canciones que entran rápido, van al grano y dejan tras de sí una sensación de golpe seco.

 

Antes que llegue la muerte y el lado más frenético del EP

El tiempo va para adelante

y nosotros vamos para atrás.

Con Antes que llegue la muerte, el trabajo se adentra en un terreno algo más frenético incluso, sin abandonar su esencia.

La canción mantiene la intensidad del conjunto, pero permite que aparezca un componente más reflexivo. AGALLETE demuestra aquí, sin bajar nunca de revoluciones, que la actitud gamberra no está reñida con mirar de frente a asuntos más profundos.

Dentro de un EP tan directo y sucio, Antes que llegue la muerte sirve para aportar otro matiz al repertorio. Porque el punk también ha sido siempre un espacio para hablar de lo incómodo, lo que preocupa y de aquello que muchas veces preferimos dejar para otro día.

 

Odio, rabia compartida

La contundencia toma especial protagonismo en Odio, uno de los cortes acaso más reivindicativos del EP. Para esta canción, AGALLETE ha contado con la colaboración de Rocío, bajista del grupo La Mercury Punk, cuya participación vocal añade una nueva dimensión al tema.

Su voz se suma a la de la banda para reforzar el carácter de una canción construida desde la rabia y el rechazo. Odio encuentra precisamente en esa colaboración uno de sus principales puntos de interés, ya que la presencia de Rocío amplía el registro del grupo y aporta una personalidad diferente a uno de los momentos más combativos.

 

Llagas, con la rabia de Joaquín Manchón y The Nadies

Si «Odio» cuenta con una colaboración que amplía el universo de AGALLETE, Llagas lleva esa idea un paso más allá con la participación de Joaquín Manchón, de The Nadies. Otra imprescindible de la Región de Murcia y el Valle de Ricote.

Su presencia en el tema no es meramente testimonial. Joaquín impregna Llagas de esa rabia y mala baba que encajan de lujo con el vozarrón de Víctor Sáez de AGALLETE. El resultado es una canción especialmente intensa, en la que las personalidades de los músicos parecen encontrarse en un mismo punto.

Llagas se convierte así en uno de los cortes con mayor carácter del EP, aportando una identidad a la canción.

 

Un sonido trabajado desde Murcia

Detrás de la crudeza y la espontaneidad de AGALLETE hay también un importante trabajo de producción. Prohibido comer pipas en todo el edificio ha sido producido, grabado y mezclado por el ingeniero y productor murciano David Palazón, de SeñalyRuido Estudios.

La masterización, por su parte, ha corrido a cargo de Txosse Ruiz, en WheelSound Estudios.

El resultado consigue casi vomitar la esencia directa y callejera de la banda sin renunciar a una producción cuidada. Algo fundamental en un trabajo de estas características, donde el sonido necesita transmitir fuerza sin perder definición. Ahí reside una de las claves del acabado final del EP.

 

Una primera piedra con mucho que decir

Prohibido comer pipas en todo el edificio es, ante todo, un primer paso. Pero no uno tímido. AGALLETE se presenta al público con un trabajo que tiene personalidad, colaboraciones interesantes y una clara intención de seguir haciéndose un hueco en la escena.

La banda del Valle de Ricote recoge en estas canciones buena parte de lo que representa su propuesta: velocidad, rabia, ironía, reivindicación y ganas de pasarlo bien. Hay punk, hay mala leche, hay homenajes sónicos a grupos como Chorretón, Segismundo Toxicómano, Josetxu Piperrak o Tropa do Carallo, hay gamberrismo, pero también se percibe la ilusión de un grupo que ha encontrado en la música una forma de expresarse.

Y quizá ahí esté el mayor valor de este primer EP. AGALLETE no parece estar intentando convertirse en otra banda. AGALLETE quiere ser AGALLETE. Con sus nombres, sus escenarios, sus colegas, sus colabos y todo lo que les representa.

Porque después de escuchar Corre!!, Antes que llegue la muerte, Mi segundo amor, Odio, Llagas y No voy a salir, una cosa queda bastante clara: en el Valle de Ricote también hay ruido, también hay punk y también hay ganas de guerra.

Prohibido comer pipas en todo el edificio es una presentación sólida, divertida y contundente para una banda que parece tener todavía mucho por decir. Y si este es solo el primer aviso, habrá que estar atentos a lo próximo que salga de la cabeza de Víctor y su tropa.

Puedes escuchar el EP aquí.

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Christian Nieto Tavira

Amante de los cómics y del arte en general. Adora tanto Marvel como DC. Escribe también poesía y ha publicado algún que otro libro.

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