El ser querido es la nueva película original de Movistar Plus dirigida por Rodrigo Sorogoyen y coescrita con su colaboradora habitual Isabel Peña. Protagonizada por Javier Bardem y Victoria Luengo, completan el reparto un destacado elenco de actores y actrices como Raúl Arévalo, Marina Foïs, Mourad Ouani, Raúl Prieto, Melina Matthews, Laura Birn, Nuria Prims, Pablo Gómez-Pando, Pepa Gracia o Malena Villa.
Tras su paso por el Festival de Cannes y el certamen de Mallorca, la película protagonizada por Javier Bardem y Victoria Luengo se proyectará también en septiembre en el Festival Internacional de Cine de Toronto.
Además ha cerrado su distribución en Estados Unidos y Canadá con Kino Lorber. La firma boutique neoyorquina se suma así al conjunto de compañías especializadas que llevarán la película a las salas de todo el mundo. Este acuerdo ha sido cerrado por Goodfellas, distribuidor internacional de la película
«‘El ser querido’ te sumerge en su mundo desde los primeros instantes y enseguida resulta evidente que estás en manos de un maestro del cine», afirma Lisa Schwartz, Chief Distribution & Revenue Officer de Kino Lorber. «Javier Bardem y Victoria Luengo ofrecen unas interpretaciones extraordinarias como padre e hija, y es fascinante ver cómo estos dos actores de enorme talento se miden de igual a igual en cada momento. Estamos muy ilusionados de colaborar con Rodrigo y con el equipo de la película para llevar ‘El ser querido’ al público norteamericano».
En España, la película se estrenará en cines el 26 de agosto distribuida por A Contracorriente Films y posteriormente llegará en exclusiva a Movistar Plus. Con esta participación, continúa impulsando el recorrido de sus producciones en algunos de los principales festivales de cine, reforzando su compromiso con el talento, la creación y un modelo de producción que apuesta por historias con vocación de trascender nuestras fronteras.
SINOPSIS
El aclamado director de cine Esteban Martínez es una leyenda tanto por sus películas como por su pasado de violencia y excesos. Para su nuevo proyecto le ofrece un papel a su hija Emilia con el pretexto de ayudarla en su estancada carrera de actriz. La convivencia del rodaje dará lugar a una intimidad que no tenían desde hace años, pero también reavivará viejos dolores que nunca se curaron.

LA CÁMARA ESTÁ VIVA
Si por algo destaca El ser querido es por el lenguaje cinematográfico que Rodrigo Sorogoyen maneja durante la película. El cineasta juega todo el rato con la cámara, con sus movimientos. Con el color, las perspectivas, los planos. Le da muchísimo poder (por no decir prácticamente todo) a las conversaciones.
La secuencia con la que se abre la película es una conversación en un restaurante que dura unos veinte minutos en los que la visión del espectador cambia todo el rato según la intención que tiene Sorogoyen para con esa secuencia. Una secuencia absolutamente arrolladora. En su anterior trabajo, la serie para Movistar Plus+ Los años nuevos (2024), rodaron un plano secuencia de 45 minutos perfectamente ensayado y coreografiado donde intentó que la vida se impusiera al artificio.
En El ser querido buscan el mismo objetivo, pero cambiando el método de manera radical: Se trata de la primera escena. Un encuentro en un restaurante entre nuestros dos protagonistas. Padre e hija han quedado a comer para que él le ofrezca un papel en su próxima película. Durante diez páginas de guion hablan sobre su presente y sobre su pasado, aflorando las heridas propias de su condición. En guion, claro, era una escena muy tensa, dominada siempre por esa sensación de dos personas que no se ven desde hace trece años y que tienen una historia llena de heridas.
JUGANDO CON LOS FORMATOS Y LAS TEXTURAS
Han rodado en blanco y negro, en color, en fotoquímico (65 mm, 35mm, 16mm, 8 mm), Grabado en digital, en formato Mini DV. Alternado ópticas distintas durante todo el rodaje. Cada secuencia se plantea como un relato en sí mismo. Hay escenas que las han rodado de manera clásica. Hay otras en cámara en mano como asemejándose a un documental. A otras les han intentado dar un tratamiento épico. Otras juegan a la sencillez. Unas veces han utilizado steady cam para seguimientos, y otras han construido un travelling de 40 metros. En ocasiones usaban el zoom para en la siguiente escena jugar con ópticas fijas. Presentaban al espectador unas reglas en una escena que a la siguiente echaban para abajo.
Destacar también el uso del sonido. Al final no deja de ser un rodaje dentro de un rodaje y juega mucho con eso. La cantidad de juegos, de texturas, de puntos de vista que han usado son innumerables. Con el ruido, las voces fuera de plano. Los silencios. Con todo lo que ocurre en un rodaje. Hace que el cine esté más vivo que nunca. De hecho los personajes tienen varias conversaciones sobre el poder del cine. Y creo que con esta película se demuestra una vez más que el cine va de contar historias, de generar algo en el espectador.
UN SOROGOYEN VIOLENTO Y CONTENIDO
En esta película tenemos dos versiones de Rodrigo Sorogoyen. Ambas distintas y ambas complementarias. Por un lado tenemos a su faceta violenta e incómoda que pudimos ver con el terror rural de As Bestas. Pero también está el Sorogoyen primerizo de Stockholm que le da la máxima importancia a las conversaciones, a las miradas. De hecho ha habido varios instantes en los que la sala entera ha contenido la respiración antes lo terriblemente incómodo que estaba resultando todo. También ha habido margen para quedarnos hipnotizados con el juego de miradas y diálogos entre los protagonistas. Esta locura tiene, desde mi punto de vista, todo el sentido del mundo. Los personajes están rodando una escena, están contando un relato, pero también es donde chocan los dos relatos de los dos protagonistas
UN GUIÓN PERFECTO Y AFILADO
Lo importante en esta película es la relación entre los personajes de Bardem y Luengo. Ella le pide que sólo va a ser su actriz y no su hija. Pero luego le busca las cosquillas todo el rato, le provoca. Y al mismo tiempo él le promete que será imparcial, que se ha ganado estar en la película y que no quiere que le coma la cabeza con traumas infantiles. Después podemos ver como hay claramente un trato de favor hacia ella. Todo esto se ve reflejado en los diálogos, las miradas que mencionábamos antes, en cómo Sorogoyen maneja la cámara y en cómo escribe los diálogos junto a su compañera Isabel Peña.
Es un guión perfecto y afilado. Un texto extraño y hermoso sobre un padre y una hija, dos personas “normales” con conflictos familiares, en un mundo concreto, el mundo del cine. El relato sobre un pasado oscuro y lleno de excesos y el relato de un abandono
El resultado es una película brillante con la que Sorogoyen roza el milagro cinematográfico. Es dinamita pura a punto de explotar. Es intensa, implacable, perspicaz y con interpretaciones sobresalientes tanto por parte de los protagonistas como de los personajes más secundarios. Una historia sobre el rodaje de una película. Sobre el relato de un director y de una actriz. Sobre los relatos de una hija y de un padre. Una película sobre cineastas, sobre hijas y padres. Sobre, en definitiva, todos nosotros.
«El ser querido»: un duelo entre el cine, la memoria y las heridas familiares
‘El ser querido’, la nueva película de Rodrigo Sorogoyen coescrita junto a Isabel Peña y protagonizada por Javier Bardem y Victoria Luengo, cuenta la historia de un director de cine y su hija, dos personas marcadas por un pasado de heridas, excesos y abandono que vuelven a encontrarse durante el rodaje de una película. Tras su paso por Cannes y Mallorca, el filme llegará a los cines españoles el 26 de agosto, antes de estrenarse en exclusiva en Movistar Plus+, y continuará su recorrido internacional en el Festival de Toronto.
Sorogoyen convierte ese reencuentro familiar en una auténtica demostración de lenguaje cinematográfico. La película juega constantemente con formatos, texturas, colores, ópticas, movimientos de cámara y sonido, haciendo que cada secuencia tenga una identidad propia y que la cámara se convierta casi en un personaje más. El resultado combina el Sorogoyen más incómodo y violento de ‘As Bestas’ con el cineasta obsesionado por las conversaciones y las miradas de ‘Stockholm’.
Pero el gran motor de ‘El ser querido’ está en el duelo entre Bardem y Luengo y en un guion afilado que utiliza el mundo del cine para hablar de las heridas entre un padre y una hija. Entre provocaciones, silencios, favoritismos y viejos traumas, Sorogoyen construye una película intensa, incómoda y brillante que habla del poder del cine para contar historias, pero también de nuestra necesidad de enfrentarnos a las que llevamos dentro.
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